miércoles, 18 de julio de 2012
Una vejez de miedo - Parte IV
viernes, 23 de marzo de 2012
Una vejez de miedo - Parte III
El resumen de estos últimos 5 años comienza una mañana de otoño de 2006 en que mi madre me llama entre lagrimas y sollozos pues mi padre le había quitado “la segunda firma” para escribir cheques y se la había dado a su hija Ana María. Fui a verlos, hablamos el tema y lo resolvimos amigablemente concluyendo reversar la operación y yo participar más directamente en sus asuntos para mitigar temores al respecto. A partir de esa fecha, me involucré directamente en sus trámites comerciales, visitas al hospital, consultas medicas, etc.
Los temores de mi padre sobre mi madre eran reales pues las fichas neurológicas del Hospital Militar, año 2004, ya diagnosticaban a mi madre con un 7% de deterioro mental y la duda razonable acaso era un incipiente caso de Alzheimer; informes neurológicos registran su preocupación por la pérdida de memoria temporal, problemas de equilibrio, mareos, vértigo, lentitud para reaccionar, operaciones aritméticas y una comprensión cabal de toda situación. Las fichas clínicas de 2005 y 2006 muestran una creciente preocupación por problemas de memoria reportados por la paciente junto con mareos y un estado depresivo general.medicas, dentales, como también sus necesidades básicas, ya que vivían solos; este incidente descrito provocó el alejamiento de Ana María seguido de cartas a ellos fuertemente injuriosas y resentidas. Retrospectivamente, no me cabe duda que Ana María sugirió e instigó el cambio en el manejo de sus dineros con un solo propósito, que quedará claro al término de este resumen.
El grado de irritabilidad y agresividad de mi madre fue creciendo de manera directamente proporcional a su deterioro mental, depresión y comienzo de Alzheimer, cuyo estado y avance ella dudaba y/o se resistía a aceptar.
La guinda de la torta fue que mi octogenario e inocuo abogado no quiso presentar una apelación a pesar de mi requerimiento para tal gestión, no obtuvo una copia del acta de la audiencia (la tuve que obtener yo) y abandonó mi caso en la víspera del plazo para apelar el fallo anterior. El broche de oro fue cuando el juez le preguntó a mi madre que opinaba de su hijo, el demandante, y mi madre responde con un articulado y enérgico reflejo condicionado “es un mal hijo, no lo quiero ver nunca más, etc.”, igual que el clásico perro del Dr. Iván Pavlov; en vista de lo anterior, el juez lo considera como un argumento válido y no da lugar a la demanda, sin riesgo ni medidas cautelares para las partes.
Durante el juicio, el abogado de la parte demandada argumentó la existencia de un documento de Capsal declarando que nunca se me había impedido el acceso a visitar a mi madre. He enviado 3 requerimientos (2, 8 y 18 de agosto, 2011) por escrito a la Sra. Ingrid Walsen, administradora de Capsal y al abogado de la parta demandada, Sr. Hernán Calderón, solicitando copia de dicho documento sin obtener respuesta alguna. También he pedido información a Capsal de los médicos y dentistas que la han tratado durante los últimos 5 años con igual mutismo absoluto.
El principal problema de mi madre sigue siendo su mente. El dialogo lo llevaba yo y por razones obvias no abordé temas que pudieran causar un estado emocional fuerte o intenso. Se alegró, sorprendió y hasta emocionó un tanto por mi visita. Su desorientación espacial y temporal es completa. No tiene claro donde vive, a pesar de que su habitación #27 está en el segundo piso del asilo; recuerda su casa de la calle Granaderos pero no recuerda su departamento de Carlos Antúnez donde vivió desde 2003 hasta que fue internada en el asilo en 2009. No recuerda que mi padre murió aunque recuerda estuvo casada. Recuerda el nombre de casi todos sus hijos pero no el de sus nietos, nuera, hermano/a, consuegros y demás familia o gente que alguna vez la conoció, ni siquiera su cuñada Amalia, residente del mismo asilo y a pocos metros de distancia. Aun es consciente de su ser social y es capaz de llevar una conversación con respuestas simples y directas aunque sus preguntas se repiten con frecuencia. Me sobrepuse a la pena que me dio verla en ese estado e intenté estimularla con preguntas sobre sus actividades, gustos, proyectos personales, noticias de familia, etc. sabiendo que en cuestión de minutos eso no permanecería en su memoria.Mi madre a los 86 años, se ve algo pálida y con poca energía pero de buen semblante, aseada y con una motricidad aceptable para una persona de su edad. Su tono de voz es suave y su hablar es articulado y continuo aunque disjunto; su desorientación espacial y temporal es completa; se repite bastante. El mal de Alzheimer empezó para ella en 2004. Su mirada por momentos deambula, tal vez no buscando una palabra sino intentando rescatar de su memoria algún hecho o situación, algún rostro o recuerdos de su vida. Físicamente valente, ella aun puede asearse, vestirse, comer y beber por si sola, aunque prefiere apoyo de otra persona para caminar; en los últimos años ha tenido problemas en sus rodillas que aún persisten. Sus funciones básicas parecen estar en orden.
La Sra. Walsen, con un archivador y documentos en mano, reaparecía en la salita de reuniones de cuando en cuando e insistía en mostrarle a la asistente social las dependencias del asilo y documentos de todos los cuidados recibidos por mi madre. Acordamos que yo tendría, a diferencia del pasado, acceso irrestricto e ilimitado a visitarla. Me tomé algunas fotos con ella y en su habitación.
Me hice al propósito de visitar a mi madre con la misma frecuencia con que lo hice hasta la última vez que me fue posible visitar a mis padres, mayo de 2008, cuando la alienación de mi madre por parte de Ana María en mi contra hizo imposible continuar haciéndolo.
Efectivamente, el siguiente no tardó en llegar. Regresé a Capsal dos días más tarde, el sábado 1 de octubre, 2011 a las 4pm, acompañado de mi esposa y la enfermera que salió a la puerta me dijo debía verificar autorización para visitas a mi madre pues existía una “lista de personas prohibidas”. Al cabo de un largo rato, la enfermera de nombre Marisol, regresó diciendo que Ana María no autorizaba el ingreso y que “el asunto estaba en manos de abogados”. Insistí en hablar con la administradora o alguna otra persona responsable del asilo Capsal pero la enfermera no cooperó y se limitó a decir que ella solo recibía órdenes.
La anterior conducta de Ana María pone en evidencia, 5 años de matonaje fraternal y una constante manipulación maliciosa del estado mental de mi madre en mi contra además del sistemático maltrato sicológico de un adulto mayor incumpliendo con ello la ley N°20.066 de violencia intrafamiliar y la ley de protección al adulto mayor (ver página web www.senama.cl). Suma a lo anterior, la frivolidad de Capsal para faltar a la verdad en tribunales con resultado de impunidad para la parte demandada y la colusión de Capsal con Ana María, quien paga la estadía de mi madre con dineros de mi madre.

“FOJA: 35 .- treinta y cinco .-
NOMENCLATURA: 1. [379]Audiencia
JUZGADO : 8º Juzgado Civil de Santiago
CAUSA ROL : C-33458-2011
CARATULADO : BLANCHE / ROBLES
Santiago, nueve de Enero de dos mil doce
A la hora señalada se lleva a efecto la audiencia de entrevista personal de la demandada doña ANA CORINA ROBLES BRUGUES, cédula de identidad N°2.035.972-2, quien interrrogada legalemente expone:
Interrogada sobre su nombre completo, lo señala en forma perfecta. Interrogada sobre su fecha de nacimiento en Febrero de 1925, no recuerda el día de su nacimiento. Interrogada sobre la fecha de hoy, no lo recuerda nada. Interrogada en que parte vive, tampoco lo recuerda de manera alguna. Ignora de qué se trata la gestión en que comparece, como tampoco sabe en qué lugar está.
Interrogada sobre quién es el presidente de Chile, no lo recuerda y dice tener mala memoria. Señala que vive con su marido, que es muy buen marido, lo que no es efectivo. Señala tener tres hijos, lo que no es efectivo, ya que son 4 hijos.
Se deja constancia que a simple vista la citada presente un deterioro mental grave.
Se pone término a la audiencia firmando la compareciente junto a SS. y Secretario que autoriza.”
Lo anterior implica dos cosas:
1) no será necesaria la evaluación por un perito siquiatra para la prosecución del caso por demencia senil de mi madre y;
2) Ana Maria ha insistido permanentemente en alienar a mi madre con que ella solo tuvo tres hijos. Pues bien, esa manipulación esta vez le jugó en contra. Mi madre en la antesala me reconoce como hijo y en su entrevista declara tener solo tres hijos.
El testimonio de Maria Eugenia y Monica fue tan burdamente pauteado que es de antología. Maria Eugenia declara que Ana Maria era la persona mas adecuada para el rol de curadora pues era la única mujer y que siempre se había preocupado por su madre, agrega que “se opone a que sea su otro hijo Jorge por el descuido, maltrato y abandono de su madre y los intereses económicos que lo motivan a iniciar esta gestión…”, a diferencia de Ana Maria “que es una persona solvente y con su propia clínica veterinaria”. Monica declara casi lo mismo pero, en sus palabras, “Jorge no tiene afectivamente ningún lazo con su madre ya que ella no lo considera un buen hijo ya que tiene actitudes poco serias y no tiene trabajo estable, tengo entendido que hace ‘pitutos’, en cambio Ana Maria es una persona solvente y con una excelente situación económica”.
La declaración de mi sobrina Tatiana es similar a las anteriores y solo excusable debido a su corta edad, exceso de maquillaje y pocas luces en su cabeza.
La declaración de Ana Maria insiste en los mismos puntos anteriores además de vocear bastante auto propaganda y complacencia acerca de los cuidados que ella argumenta proporciona a mi madre. Una declaración alejada de la verdad dura y carente de toda autocritica y realismo.
La estrategia de la contraparte quedo en evidencia aun mas al presentar, a los pocos días después (13/01/12), una solicitud por curatoría provisoria, la cual fue rechazada por el tribunal.
Casi un mes mas tarde, el martes 7 de febrero de 2012, 3pm, fui a Capsal acompañado por mi abogado a visitar a mi madre. Se repitió la rutina de siempre; sale una auxiliar de enfermería, pregunta a los visitantes quienes son y a quien pretenden visitar y nos dejan esperando en la vereda a puerta cerrada; la auxiliar Vicky Flores regresa y nos prohíbe la entrada. Mi abogado pide hablar con la Sra. Walsen y la respuesta es “no está”; pide hablar con quien la reemplace y la respuesta es “está en reunión”; pide hablar con una persona responsable y el silencio es la respuesta; pide se nos permita entrar y la auxiliar Vicky Flores se niega. Mi abogado me sugiere nos retiremos y el prepara un recurso de amparo hacia mi madre en contra de Capsal, que fue presentado ese mismo dia.
La Corte de Apelaciones de Santiago acoge la solicitud de recurso, lo caratula causa 320-2012 y dispone que Capsal emita una respuesta en 24 hrs. Capsal ignora el plazo y también un segundo aviso de tribunales y 30 dias después de lo originalmente solicitado, el 8 de marzo de 2012, emite una respuesta. Las falsedades en la respuesta de Capsal superan a los “certificados” emitidos anteriormente por ellos en julio 2011 (mi demanda por violencia intrafamiliar) y en enero 2012 (interdicción).
A continuación una introducción y un resumen de estas “joyitas” junto con mis comentarios a cada uno de ellos (originales disponibles en el sitio web del poder judicial):
La Sra. Ingrid Walsen Nordio, Rut 6.376.850-2, dueña y administradora del asilo de ancianos Capsal, ubicado en Ave. Isabel La Católica N°4158, Las Condes, Santiago, ha faltado a la verdad por acción, omisión y comisión, en todos y cada uno de sus testimonios escritos en relación a la estadía de mi madre, Sra. Ana Corina Robles Brugués, Rut 2.035.972-2 en Capsal, desde su ingreso el 11 de julio de 2008 a la fecha. Mi hermana Ana María Blanche Robles la internó ahí engañosamente, sin mi conocimiento ni consentimiento, y más allá de toda autoridad legal o notarial para ejercer dicha acción. La estadía de mi madre es financiada con sus propios recursos y que Ana María maneja. Mi madre sufre desde el año 2004 el mal de Alzheimer y actualmente se encuentra en un avanzado estado de deterioro mental; aunque no tengo acceso a sus últimas fichas clínicas, su estado físico parece ser aceptable para su edad (87). Hago notar que el promedio de vida de un paciente de Alzheimer es siete años una vez el mal es detectado y a ella se lo detectaron el 2004.
La conducta de Capsal a la fecha ha sido un permanente y sistemático bloqueo para que yo acceda a visitar y socializar con mi madre ahí internada por decisión, ergo responsabilidad exclusiva de la Sra. Walsen, en abierta violación a la ley 20.066 art.5, sobre violencia intrafamiliar hacia adultos mayores y transgrediendo mis legítimos derechos como pariente sanguíneo directo de visitarla. El siguiente es un apretado resumen de dichas violaciones, hasta ahora impunes y crecientes en el tiempo.
1. Certificado Capsal emitido el 8 de julio de 2011. La Sra. Walsen se limita a decir que mi esposa ha visitado a mi madre en dos oportunidades pero omite decir que no le permitió el ingreso cuando fue acompañada por el suscrito, ni tampoco a otros familiares, ni tampoco cuando el suscrito intentó visitarla individualmente en numerosas ocasiones desde agosto 2009 a la fecha. La Sra. Walsen miente por omisión. Tengo en mi poder un listado de constancias policiales, denuncias a Carabineros y testigos que validan dichos eventos. El resto del documento es auto referente, auto complaciente y fue aludido el pasado 14 de julio, 2011 por el abogado litigante de la contraparte en el 4° Tribunal de Familia con el agravante de decir que Capsal nunca había impedido mis intentos por visitarla. El fallo del tribunal de familia me resultó adverso.
2. Certificado Capsal emitido el 6 de enero de 2012. La Sra. Walsen hace una larga referencia a los servicios de su asilo y después de listar las actividades de mi hermana Ana María hacia mi madre, agrega hacia el final que "ella tiene una preocupación que no hemos visto en otros miembros de la familia de la Sra. Ana Corina”. Este documento fue presentado por la contraparte en una demanda de interdicción a mi madre el 12 de enero de 2012 en el 8° Juzgado Civil. Esta vez la Sra. Walsen miente por acción y por omisión pues ella nunca me ha permitido el libre y/o irrestricto acceso a visitar a mi madre (ver nota más adelante). Debo agregar que no existen otros hijos de mi madre en Chile. El juicio por interdicción está en proceso.
3. Correo electrónico de Capsal enviado el 8 de marzo de 2012 a la Corte de Apelaciones de Santiago en respuesta a un recurso de amparo presentado el 7 de febrero de 2012 tras una frustrada visita a mi madre acompañado de mi abogado. Esta vez la Sra. Walsen argumenta “que SI hemos recibido visitas de don Jorge y su esposa en nuestra residencia”, lo cual es falso pues nunca he podido visitar a mi madre solo ni en compañía de mi esposa. Continúa la Sra. Walsen “Las últimas veces que (don Jorge) visitó nuestro hogar…”, lo cual también es falso pues solamente he tenido acceso una (1) sola vez, el 29 de septiembre de 2011, a las 3pm, ocasión en que intenté visitar a mi madre acompañado de una asistente social y el personal Capsal lo interpretó como parte de una diligencia judicial y nos permitió el acceso y facilitó una sala para reunirnos con mi madre, siempre vigilada por la misma Sra. Walsen o una auxiliar de enfermería; existe un informe de la asistente social acerca de la atmosfera, desarrollo, actitud de mi madre en esa única visita. Hacia el final de su correo, la Sra. Walsen agrega que “ella no lo quería ver (a Jorge). Nosotros solo seguimos sus instrucciones para evitar descompensaciones emocionales que ella sufre cuando él se le acerca”; la Sra. Walsen continúa mintiendo y el mejor contra argumento es el informe de la asistente social presente en esa única reunión en la cual mi madre, a pesar de su avanzado deterioro mental, me reconoce y me reprocha por no haberla ido a visitar. La Sra. Walsen termina su nota con otra falsedad: “La Sra. Ana Corina se descompensa al presentársele una persona desconocida…” toda vez la asistente social era desconocida para ella y no se descompensó en absoluto, todo esto a ojos vista y presencia de la propia Sra. Walsen. Aun más, haciendo antesala a la audiencia el 9 de febrero de 2012, en el 8° Juzgado Civil, estuve toda esa mañana junto a ella y no presentó descompensación alguna ante mi presencia ni permanente compañía, por el contrario. La foja de la causa tras el testimonio de mi madre concluye: “Se deja constancia que a simple vista la citada presenta un deterioro mental grave”.
He preparado este resumen pues el recurso de amparo presentado por mi abogado a la Corte de Apelaciones de Santiago ha sido rechazado en base a este último documento, que también hace referencia a los otros anteriores.
Mi abogado ha apelado a la Corte Suprema pero mi cuestionamiento central es que la opinión de la Sra. Walsen ha sido presentada y acogida en tribunales como verdad única y absoluta en ausencia y/o descarte de todo otro argumento o validación cruzada; tal parece que la especulación, la insinuación maliciosa y la mentira propiamente tal es dominante frente a otra versión de los hechos, sin importar informes técnicos, testigos honestos y evidencia dura que atestigüe otra posición. No deja de ser frustrante aceptar y vivir bajo un sistema en el cual la justicia no escucha o no cuestiona absolutamente nada excepto una única versión, en mi caso, la de Capsal.
En la causa por interdicción rotulada C-33458-2011, el abogado de la contraparte presenta el 2 de marzo de 2012, un estado de situación patrimonial de Ana Maria, probablemente siguiendo la estrategia de demostrar que ella es económicamente solvente, que no tiene interés alguno en el patrimonio de mi madre y que yo soy un muerto de hambre únicamente interesado en sus dineros. Triste espectáculo por lo demás público, gracias a la ley de transparencia y a la tecnología de hoy.
Dicho documento acompaña detalle de bienes, como ser, un departamento en Viña del Mar (Ave Jorge Montt, sitio del ex Regimiento Coraceros), una parcela en Ensenada, X Región, un sitio en Colina y otro en Chicureo, una oficina en Gilberto Fuenzalida, Las Condes y una camioneta Peugeot del año 2002. Demás esta decir que la tasación de bienes declarada oscila entre 300% y 400% del correspondiente avalúo fiscal. Imagino esta es la “excelente situación económica” aludida en el testimonio de las primas Maria Eugenia y Monica. Por cierto, los ahorros de mis padres que ella depositó a su nombre en una sucursal Santander en 2009 no están incluidos dentro de su patrimonio. Es de hacer notar que la mayoría de estos bienes no rentan, solo representa gasto y no son de rápida liquidez.
Curiosamente en estos documentos también están los papeles del divorcio de Ana Maria de Claudio Rojas, ocurrido de facto en 1980 pero solo cursado en 2008, es decir 28 años después, por la constante negativa y resentimiento de Ana Maria hacia su ex marido, una vez que la ley de divorcio fue promulgada y permitió a Claudio iniciar unilateralmente el proceso de divorcio. Los términos y condiciones de la separación, procedimiento legal previo a la aplicación de la ley de divorcio, retratan de cuerpo entero la codicia y aprovechamiento de Ana Maria. Que el lector saque sus propias conclusiones acerca de las demandas de la ahora divorciada por ley antes del veredicto. Todo lo anterior es información de uso público y disponible en el sitio web del poder judicial.
jueves, 14 de abril de 2011
Una vejez de miedo - Parte II
martes, 27 de julio de 2010
Una vejez de miedo - Parte I
Su fallecimiento me entristece toda vez el bienestar y calidad de vida de mi padre en el ultimo periodo de su vida, estuvo marcado por la negligencia e incompetencia de su hija-cuidadora, quien mañosamente los engaño y adquirio para si, el acceso exclusivo y excluyente de su cuidado.
El certificado de defuncion de mi padre dice que fallecio a los 92 años de una "falla multi-sistemica"; lo que dicho certificado no dice es que dos meses antes habia sido internado de emergencia en el Hospital Militar con tres (3) profundas escaras grado IV (maximo) de 18 cm de diametro, bronquitis cronica y un grado de desnutricion agudo correspondiente a un 18% de perdida de peso. Todo esto, a pesar de estar bajo el cuidado de una enfermera 7x24 hrs bajo la supervision de su hija Ana Maria, quien demostro fehacientemente que la situacion de mis padres fue superior a sus habilidades. Las escaras son faciles de evitar con una supervision adecuada pero son dificiles de superar una vez declaradas, mas aun en pacientes mayores. La causa es siempre la misma: negligencia de cuidador con el consiguente sufrimiento, dolor e incomodidad para el afectado.
Tambien en jul-09, la hija-cuidadora fue incapaz de manejar la creciente discapacidad mental de mi madre y decidio internarla en un asilo contra su voluntad, engañandola con el argumento que era "por un fin de semana". Seis meses despues, en dic-09, mi madre aun sostenia que estaba "temporalmente" es ese asilo, alejada de sus recuerdos, su entorno familiar, sus pertenencias y carente de sus otros hijos y nietos por expresa prohibicion de su hija-cuidadora. Un examen siquiatrico de esa fecha es revelador.
El detalle de todo este proceso 2007-2010, por momentos con ribetes sicopaticos, en la siguiente cronica presentada en varias partes.
Parte I
A enero del 2008, mis padres viven en un cómodo departamento en la calle Carlos Antúnez, comuna de Providencia, Santiago. Mi padre tiene hoy 90 años cumplidos y mi madre 82 años.
Empezaré este recuento del estado de situación de mis padres, Enrique Blanche Northcote y Ana Robles Brugués con aquella llamada telefónica a mi casa una mañana de otoño del año 2006, en la cual entre lágrimas y sollozos mi madre me decía que mi hermana Ana María “se había apoderado de sus dineros”, que mi padre “la había traicionado después de 60 años de matrimonio”, que a ella “la creen loca” y que está a punto de “suicidarse tirándose por el balcón” de su departamento. Naturalmente fui a ver que pasaba.
El motivo de la angustia de mi madre fue enterarse que mi hermana Ana María y mi padre habían acordado revocar de manera inconsulta y sorpresiva, la autorización y registro de la segunda firma para manejar la cuenta corriente bancaria, cuyo titular es mi padre, y reemplazarla por la de mi hermana Ana María. Si bien mi padre recibe mensualmente su jubilación en esa cuenta corriente, toda la vida ha sido mi madre quien se ha encargado de manejar “las platas de la casa”, es decir, hacer los pagos de cuentas de servicios de luz, agua, gas, teléfono, etc., y demás obligaciones como gastos comunes, Unidad Coronaria Móvil, contribuciones de bienes raíces, además de las compras de supermercado y otros gastos varios.
Acudí a los ruegos de mi madre esa mañana de abril del 2006 y conversé separadamente con mi padre y después con ambos para resolver el conflicto; mi padre aceptó reversar dicha iniciativa, es decir, revocar la autorización de firma de mi hermana Ana María y restituir la de mi madre. Aun hoy en día, no me queda claro si la iniciativa de revocar la firma de mi madre fue idea de mi padre o de mi hermana Ana María.
Demás esta decir que la angustia de mi madre no cesó hasta que la situación se normalizara nuevamente unos pocos días después. El daño en las relaciones familiares fue el alejamiento y resentimiento de mi hermana Ana María hacia mis padres, una creciente desconfianza de mi madre hacia su única hija y un aumento del grado histórico de hostilidad de Ana María hacia mí. La sensación de rechazo en Ana María la empujó a escribirles una carta a cada uno de ellos increpándolos en duros términos por su falta de honestidad, transparencia, valor incluyendo practicas parentales en su crianza desde adolescente que la habían traumado. Mis padres me pidieron mi opinión sobre dichos contenidos y opté por intentar convencerlos de que ignoraran sus ofensas y agresiones verbales.
La calma volvió al hogar de mis padres y dadas la circunstancia de ser el único otro hijo de ellos en Santiago y/o en Chile, decidí aumentar la frecuencia de mis visitas y mi ayuda para con sus necesidades.
A modo de información de contexto debo decir que hacia principios de 2006, mi padre tenía una lucidez mental completa toda vez limitaciones físicas derivadas de su alta presión sanguínea y uno o dos accidentes cerebro vasculares anteriores que le restaban flexibilidad corporal y movilidad en las piernas, por lo que necesitaba un bastón para caminar; al decir de un kinesiólogo, su condición era de semivalente. Mi madre por su parte era (y aun es) físicamente autovalente toda vez debe tomar medicinas para regular la glándula tiroides, osteoporosis y alta presión; mi madre fue diagnosticada con un principio de Alzheimer el año 2000 en el Hospital Militar y un reciente examen geriátrico – psicológico en el Hospital Fach (septiembre 2007) indicó demencia senil severa. Mi madre rehúsa aceptar el diagnóstico de su estado mental y por ende rechaza cualquier tratamiento para manejar su deterioro toda vez ha pasado por una variedad de especialistas en el Hospital Militar hasta decantar con un neurólogo de su agrado pues le dice que “tiene los problemas de memoria propios de su edad” y eso la hace feliz. Un documento adjunto resume el estado mental de mi madre a septiembre 2007, aunque no ahonda mayormente en su irritabilidad y otros comportamientos agresivos probablemente derivados de un cuadro depresivo. Su reflexión y comentario mas recurrente es “… es terrible llegar a viejo”.

La fotografia corresponde a mis padres en la celebración del cumpleaños Nº 90 de mi padre - 14/4/2007.
El ultimo accidente cerebro vascular de mi padre, junio 2007
La situación de mis padres no tuvo mayores cambios desde el 2006 hasta la mañana del 14 de junio de 2007, fecha en que mi madre me llama por teléfono diciendo que mi padre había amanecido con el lado izquierdo paralizado, sin hablar, con dificultad para mover sus extremidades y con un “mal color” de piel. Acudí rápidamente a su llamado, coordiné que una ambulancia del Hospital Militar nos recogiera y una vez examinado y bajo observación en el Servicio de Urgencia, mi padre se recuperó lo suficiente como para ser enviado de vuelta a domicilio esa misma tarde. Este accidente vascular sin embargo, cambió su condición de semivalente a no-valente y cambiaría sustancialmente su rutina de vida.
A partir de esa fecha se hizo necesario hacer algunos ajustes en su hogar (acceso de ducha, cama clínica, colchón anti-escaras, elementos especiales de aseo, etc.) y la ayuda de una enfermera diurna permanente para atender las necesidades de mi padre. La rapidez mental y el habla de mi padre se habían deteriorado un tanto pero más aun sus limitaciones físicas. Por otra parte, el deterioro mental de mi madre continuaba su inexorable curso toda vez las necesidades de ambos requerían de mi apoyo mas a menudo. Mi hermana Ana María continuaba distanciada de mis padres a pesar de vivir en Santiago y el sentimiento de desconfianza parecía reciproco. Mi hermano Roberto que vive en Toronto, Canadá, era de la opinión de internar a ambos en un asilo de ancianos, sugerencia que rechacé por no asegurar una mejor calidad de vida ni un entorno más acogedor. Mi otro hermano Enrique vive en Los Ángeles, California, y no expresó opinión o curiosidad alguna y, al igual que Ana María, se desentendieron de la situación y no iniciaron ningún contacto para cooperar y/o enterarse de detalles adicionales.
Los cambios en el ritmo y rutina de vida de mis padres fueron finalmente aceptados por ellos no antes sin pasar por una alta rotación de enfermeras que no resistían el acoso y hostigamiento de mi madre hacia ellas al sentirse esta última un tanto desplazada en el cuidado de mi padre. Las sesiones de kinesiología se encargaron de estimular la motricidad perdida y los cuidados personalizados de las enfermeras se encargaron de eliminar hongos y sarpullidos que mi padre tenía en los pies, espalda y en pliegues de la piel, además de plaquetas en los brazos y secuelas similares derivadas de un pobre aseo personal. Mi padre empezó a lucir bien, radiante y feliz con tanta atención y sus visibles resultados positivos.
Con objeto de facilitar el oportuno cumplimiento de las nuevas necesidades de mis padres (pago a enfermeras, sesiones con kinesióloga, medicamentos, consultas médicas, exámenes de laboratorio, etc.) además de cumplir con sus obligaciones rutinarias (pago de contribuciones, gastos comunes, cuentas de servicios, etc.) y descargar a mi madre al máximo de los trámites comerciales, acordamos que yo recibiría un poder notarial de cada uno de ellos, los cuales me fueron otorgados en la 15ª Notaría de Santiago en escritura otorgada por el Notario Publico R. Alfredo Martin Illanes; específicamente, :
• Mandato Especial, Repertorio Nº 983-2007, del 18/6/07; y Mandato General, Repertorio Nº 1184-2007, del 13/7/2007 otorgados por mi padre y
• Mandato General, Repertorio 1185-2007, del 13/7/2007 otorgado por mi madre.
De junio a septiembre 2007, la rutina de mis padres y mis visitas casi diarias continuaron sin grandes alteraciones. Al margen de mi gestión de cuidados médicos y dentales, me encargué de estimularlos social y mentalmente a la vez de distraerlos con salidas a almorzar los fines de semana con mi familia. A pesar de una decidida oposición inicial, especialmente mi madre, mis padres habían aceptado la presencia de una persona extraña en casa (enfermera) considerando los beneficios que ello significaba. Mi madre aunque algo celosa de una mujer todo el día dedicada a mi padre, estaba algo menos irritable aunque sin gran motivación para dedicarse o distraerse en otras actividades; por otra parte y a causa de su debilitamiento físico, mi padre había aceptado la idea de cambiar el andador (“burrito”) por una silla de ruedas que traje de Estados Unidos a Chile.
Durante todo este periodo y por voluntad propia, mantuve a mi hermano Roberto, residente de Toronto, informado por email de la condición de mis padres. Mi sobrino Claudio, hijo de Ana María, visitaba periódicamente a mis padres y mantenía localmente informada a mi hermana sobre lo mismo.
La visita de mi hermano Roberto
El 22 de septiembre de 2007, llega Roberto de visita a Chile por dos semanas. Si bien lo anticipaba, Roberto quedó impactado por los cambios sufridos en mis padres durante sus cinco años de ausencia, en especial, el mal trato de mi madre a terceros (empleada domestica, enfermeras), su deterioro mental y el endurecimiento de su carácter.
Unos días después, el lunes 1/10/2007, a las 8 p.m., Roberto me comunica que a partir de ese mismo día, el asumía mi rol y responsabilidades y se hacía personalmente responsable del bienestar económico, físico, mental y social de mis padres. Ante mis requerimientos de que fuera mas explícito, Roberto rehusó proporcionar todo tipo de información toda vez aprovechó para increparme y acusarme verbalmente, y posteriormente por escrito, de robo, de “faltarles el respeto” a mis padres y de apropiación indebida de sus dineros que según el, yo había utilizado maliciosamente. Mi hermana Ana María no apareció en escena en ningún momento por ningún lado. Mi sorpresa fue total.
Sin otra explicación o lógica por parte de Roberto para racionalizar esta acometida y apropiación engañosa de funciones que decir que, según mi madre, “…yo tenia demasiado poder y control sobre sus vidas” (sic), acepté su hipócrita maniobra de hechos consumados y prometí enviarle un estado de cuentas, en detalle, de cada gasto, insumo y/o servicio, con boleta y/o recibo adjunto. También le envié un estado completo del estado de salud de mis padres y de los compromisos médicos agendados. Dicha información fue despachada pocos días después y a la fecha aun no he recibido ninguna impugnación, objeción, comentario o pregunta, menos aun agradecimientos; tampoco he recibido una disculpa por sus acusaciones infundadas.
Por transparencia y paara futuras referencias, dejé una copia impresa en el departamento de mis padres de los movimientos contables de mi gestión y todos los documentos de respaldo correspondientes para cualquier eventual escrutinio publico y/o auditoria de quien quisiera examinarlos, pero mi hermana Ana María los hizo desaparecer rápidamente a las pocas semanas (mantengo copias digitalizadas en caso sea necesario). Mi madre declinó elaborar sobre sus supuestos dichos y/o las razones voceadas por Roberto; y mi padre estaba total y absolutamente confundido.
Naturalmente resulta absurdo para Roberto asumir dicha responsabilidad desde 8.600 Km. de distancia toda vez mi sorpresa no fue mucho mayor al descubrir que mi hermano Roberto, coludido con Ana María, habían manipulado fácilmente a mis padres, especialmente a mi madre y, haciendo una triangulación hacia mi hermana Ana María, habían revocado mis facultades mandatadas y las habían reasignado nuevamente a Ana María. Una decisión difícil de entender pues nunca recibí queja alguna de ellos; pudiera ser mi madre pensara genuina y legítimamente que Roberto iba a encargarse de ellos, pues la relación con Ana María no era de lo mejor en esa época.
En efecto, en la misma notaria citada anteriormente, figura que mis mandatos fueron revocados el 1/10/2007, y las nuevas escrituras fueron otorgadas por el mismo notario Martin Illanes a Ana María Blanche, específicamente,
• Mandato General, Repertorio Nº 1740-2007, del 2/10/2007 otorgado por mi padre y
• Mandato General, Repertorio 1714-2007 y 1717-2007, del 1/10/2007 otorgado por mi madre
Hasta aquí, esta experiencia familiar no es mas complicada de entender que el resultado de dos hermanos (Roberto y Ana María) que se han coludido para encubierta y engañosamente desbancar a un tercer hermano (Jorge) de su rol y responsabilidades por el cuidado y bienestar de sus padres. Podría especular sobre el motivo de su actuar pero ello sería materia de hipótesis y no es ese el propósito de este texto. Roberto y Ana María no han tenido ni han mantenido una actitud de cooperación ni de apoyo; por el contrario, asumieron una actitud falsa, confrontacional, hipócrita y de hechos consumados. Penosa realidad que ocurre en ciertas familias disfuncionales pero es una realidad que existe.
Si lo anterior fuera todo el asunto, podría olvidar la experiencia y seguir con mi vida pero la situación de mis padres a partir de octubre 2007, se ha complicado. Me explico a continuación.
La gestión de Ana María al cuidado de mis padres
El lado bueno es que mis padres viven en un cómodo departamento propio, no pasan hambre ni frío, no tienen deudas, tienen una cobertura de salud médica y dental razonablemente buena y algunos ahorros que, administrados juiciosamente, deberían ser mas que suficiente para cubrir sus gastos y necesidades hasta el fin de sus días.
El lado malo es que después de casi cuatro meses (octubre 07-enero 08) de esta “nueva gestión”, tengo serias reservas sobre de la calidad del cuidado y bienestar que están recibiendo mis padres y en segundo lugar, se ha instalado una campaña sistemática de descrédito, acusaciones infundadas y ahora ultimo, amenazas hacia mí.
Algunos alcances sobre el lo anterior a la fecha:
• Mi padre aun tiene una hipersensibilidad emocional frecuente que le dificulta hablar, le dificulta respirar y le produce angustia. A septiembre 2007, yo había gestado el inicio de un tratamiento en el Hospital Militar para controlar ese síntoma pero a la fecha aun no hay resultados a la vista.
• Mi padre luce moretones en su antebrazo y presenta hongos bucales; esto ultimo derivado de malas prácticas de aseo oral y residuos de partículas del inhalador para compensar su condición pulmonar.
• Mi padre recientemente presentó un cuadro de sangre en la orina; si bien el sangramiento se ha detenido, no existe una prognosis disponible ni evidencia de un análisis mas completo o resultados.
• Mi padre esta medicado (entre otros) con Hidrorenol para evitar retención de orina. Esto implica que despierta cada par de horas con ganas de orinar y mi madre se levanta de la cama para ayudarlo con el urinario portátil, con el consiguiente efecto de falta de descanso de mi madre. La solución gestionada por Ana María fue medicarlo para que durmiera toda la noche. El resultado del sueño profundo de mi padre es la humectación de las sabanas de cama con orina por saturación de los pañales e irritación de la piel en la zona pélvica. Mi sugerencia no acogida en su momento, fue contratar una enfermera de noche (los recursos están disponibles).
• Mi padre tiene un problema de flema en sus pulmones que hace recomendable duerma en la cama clínica con el torso y cabeza algo levantados. Un aviso en la cabecera lo recuerda permanentemente. Sin embargo, para su siesta matinal y la de después de almuerzo, lo acuestan en su cama convencional, i.e., plana, con el consiguiente riesgo de ahogo en su propia flema.
• Se han eliminado todas las rutinas de ejercicios de kinesiología para la rehabilitación y recuperación de la motricidad y flexibilidad perdida en el último accidente vascular. Aun mas, movimientos elementales tales como llevarse la comida a la boca y/o limpiarse la nariz ahora son prontamente atendidos por terceros neutralizando así la rehabilitación misma de sus músculos.
• Mi padre no ha avanzado una sola página en su lectura de los libros que estaba leyendo al 1/10/2007; ha perdido motivación por la pasión de su vida, las letras; hoy en día, escasamente hojea el diario El Mercurio.
• Mi padre presenta últimamente frecuentes lagunas mentales. Si bien sus capacidades lógicas y cognitivas parecen intactas y un tiempo de reacción un poco más lento, su memoria en general empieza a mostrar signos de deterioro.
• Mi madre no acudió a su cita agendada con el geriatra del Hospital Fach (ciertamente no puede ir sola) el 29/10/2007, ni ha empezado un tratamiento para tratar su deterioro mental. Los cambios de humor, irritabilidad y mal genio se han acentuado y no parecen estar bajo ningún tratamiento con el consiguiente impacto sobre el entorno familiar (ver texto mas abajo). Si bien no soy partidario de utilizar fármacos tranquilizantes o estabilizadores tipo Paxona o Rabotril, la inacción es igualmente reprochable.
Algunas otras incómodas verdades
A diferencia de mi gestión, ni Roberto ni Ana María me han contestado nunca un solo correo electrónico respondiendo preguntas acerca del estado de salud y/o bienestar de mis padres. Aun más, Ana María me ha dicho verbalmente a través de terceros al teléfono, desde la trastienda, que no lo hará ni ahora ni nunca. He tenido que recurrir a terceras personas para averiguar cualquier información relevante y ciertamente resulta insuficiente y/o incompleta. Puedo entender que mi hermano Roberto no pueda ver un derrame subcutáneo en el dorso de la mano de mi padre o un moretón en su piel o si el ha perdido o ha recuperado peso en el ultimo tiempo o, si acaso mi madre esta mas o menos desmemoriada, irritable y/o de mal humor pues el no es un observador directo, de primera línea, pero mi hermana Ana María, su coludida local, esta empecinada en bloquear y/o eliminar todo vestigio o registro de información de mis padres que yo pueda ver o acceder, sea esta médica, mental, comercial, legal, social u otra. Tal como fue indicado mas arriba entre otros incidentes, mi padre ha estado orinando sangre y Ana María me niega toda información y/o resultados de exámenes al respecto. No existe transparencia ni honestidad en su gestión y ella no pretende cambiar su actitud.
Algunos alcances ahora sobre el segundo punto anteriormente citado.
Ana María ha montado una campaña sistemática de descrédito, falsedades y hostilidad en mi contra como resultado de viejas odiosidades y ha escogido esta plataforma del cuidado de mis padres como escenario para satisfacer su ego e indultarse por conductas pasadas de ella misma hacia mis padres. A continuación, una parte de la evidencia (material disponible).
A poco de Ana María tomar engañosamente el control del cuidado y bienestar de mis padres, empezaron a aparecer avisos y letreros pegados en las paredes del departamento instruyendo no contactarse conmigo ni atender mis llamadas telefónicas e incluso instrucciones a los conserjes del edificio de ni siquiera admitir mi entrada al recinto. Tengo en mi poder no menos de seis dichos avisos escritos por mi madre y otras personas (tal vez sería interesante hacer un análisis grafológico para ver la autoría de ellos). Fue necesaria la intervención de mi padre para, temporalmente, acabar con dicha práctica maliciosa; el problema es que mi madre en pocos minutos olvida todo y se repite nuevamente, por lo que resulta fácil azuzarla para que vuelva sobre lo mismo. Fotografías mías y de mi familia que les he llevado de regalo y/o regalos de Navidad desaparecen sin explicación. Las referencias a números de teléfonos míos para contactarme en caso de emergencia han sido sistemáticamente eliminadas (al contrario de lo ocurrido con la información de contacto de Ana María antes que ella asumiera el tema).
En las pocas ocasiones en que he logrado visitar a mi padre, lo único que él me pide es tener su familia cerca, además de reiterarme que disfruta de mis visitas y de las de mi propia familia; pero mi padre tiene escaso o ningún control sobre su esposa e hija. De hecho, el domingo 6 de enero 2008, pasé con mi esposa Marisol por el departamento tipo 7pm para visitar y saludarlos de Año Nuevo y después de escuchar voces y pasos tras la puerta de entrada, no nos la abrieron nunca; días después mi madre negaba enfáticamente el hecho y no la culpo pues probablemente ni lo recuerde; no así su actitud o carácter conflictivo. Estoy cierto mi padre ni se enteró de mi intento de visitarlo.
El nivel de agresividad y calumnias directas e indirectas ha llegado al punto en que lo ultimo (11/1/08) ha sido un sobre de Ana María en el buzón de mi casa (primera comunicación en muchísimos años para mi) en la cual adjunta copia de una Constancia Policial (Nota: es mi madre y no Ana María quien firma la constancia policial, a pesar de ella estar mandatada por mis padres) fechada el miércoles 9/1/08 por mi madre en la 19ª Comisaría de Carabineros, Providencia, la cual declara que yo pretendo “…ocuparme de sus bienes y pensión de retiro, usufructuando de los dineros de su padre, hecho que la recurrente ignoraba hasta el día 26 de septiembre del año 2007. Que la recurrente al percatarse de lo anterior reinvertía la situación y concurría a la notaría junto a su hija Ana María Blanche quien queda mediante un poder a cargo de los bienes y pensión de su padre”. Agrega además “…que su hijo no acepta que le hayan quitado posesión de los bienes de su cónyuge y la recurrente teme que nuevamente de forma ilegal tome posesión de estos, declarándola demente” ya que éste “…hizo firmar (a mi padre) una hoja en blanco, ignorando el mal uso que este podría dar a dicho documento”. La manipulación de mi madre por Ana María es total. Este último párrafo de la constancia policial refleja el temor por el uso de métodos y técnicas utilizados anteriormente por Roberto y Ana María en la notaria Martin Illanes el 1/10/07.
Por cierto lo anterior es ridículo e irresponsable toda vez declaro no haber escuchado nunca esa u otra acusación similar por nadie, como tampoco el/los acusadores han proporcionado nunca evidencia alguna para sustentar sus palabras; debo agregar que la senilidad de mi madre no le permite saber siquiera la fecha del día o el día de la semana, mal podría recordar fechas o eventos pasados; todo el texto luce canallescamente pauteado.
Pero aun falta más; la misma constancia dice “…hoy se presentó su hijo en su domicilio, pese a decirle anteriormente que no concurriera nunca más y a dejar instrucciones en conserjería para que le prohibieran la entrada…”. Olvida mi madre que mi padre efectivamente disfruta y agradece mis visitas pero el deterioro mental de ella no le permite entender la diferencia y/o prefiere ignorar los deseos de mi padre; y de ello se aprovecha mi hermana Ana María para satisfacer sus pequeños caprichos.
Como broche final, mi hermana Ana María en las dos paginas de su autocomplaciente, soberbia y beligerante carta manuscrita me reitera que “…el que va a estar a cargo de los 2 ahora y en ausencia de alguno de ellos seré YO y SOLO YO.- SIN intermediarios, sin auditores ni contralorías” (sic). Remata su nota amenazándome de extorsión con unas fotos comprometedoras (¿…?) además de “…estamos en contacto con un bufete de abogados que lleva este caso de violencia intrafamiliar”; y en el epílogo de su nota me acusa directamente de “…intento de homicidio frustrado” a mi padre por mi participación el 14/6/2007, cuando lo acompañé desde su casa en ambulancia del Hospital Militar al Servicio de Urgencia el día del accidente vascular. Insólito sino simplemente delirante para cualquier persona adulta mentalmente equilibrada a cargo del cuidado de mis padres.
Coerción y supervivencia
Admito mi madre tiene un carácter dominante, desconfiado, conflictivo y carente de toda autocrítica; mi comentario editorial es que mi hermana Ana María ha heredado mucho de ese mismo carácter y en el pasado ha sido causa de frecuentes conflictos entre madre e hija. Pero la dura realidad es que mi madre sufre de demencia senil en grado severo y ella es “la dueña de casa”. Debo mencionar que la única hermana de mi madre, Lita, viuda, tres años menor que ella, tiene un diagnostico de senilidad desde hace ya varios años y requiere de asistencia y/o supervisión las 24 horas del día.
Mi padre por otro lado, es de carácter conciliador frente a la discordia, amistoso, social y sensible. El solo quiere paz, tranquilidad, compañía de familia y disfrutar de visitas, incluyendo las mías, las de mi esposa y mis hijos; así me lo ha expresado en privado y frente a terceros cada vez que lo visito. Sin embargo, la dependencia de mi madre a cada minuto del día para su propia supervivencia le inhibe hacer valer sus deseos. Es fácil suponer que en mi ausencia o en presencia de mi madre y/o Ana María, mi padre acepta la coerción de ellas y se somete en el silencio del cautivo, con una mirada impregnada de impotencia y resignación carente de todo brillo es sus ojos.
La relación mía con mi padre siempre ha sido muy rica y con muchos intereses comunes. Me da mucha pena ver que su vida termine así y creo, honestamente, que merece vivir lo que le resta de vida en bastantes mejores condiciones.
Santiago 20 de enero de 2008
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(Continúo este relato el 2 de mayo de 2008).
A raíz de los eventos descritos en la sección anterior, dejé pasar varias semanas antes de visitar nuevamente a mis padres. En el intertanto, decidí recopilar información acerca de los cargos y acusaciones que Ana María había hecho por escrito en su carta manuscrita del 11/1/08.
Algunos alcances sobre esto último:
-Ana María aseguraba al final de su carta que al notario Martin Illanes “algo le olía mal” al momento de mis padres otorgarme poder notarial. Pues bien, consultado el referido notario el 12/3/08 sobre este punto y con la carta manuscrita a la vista, el notario Martin Illanes rechazó categóricamente tal imputación por ser una actitud muy poco profesional en su línea de trabajo. Ergo, Ana María miente.
-Ana María me acusa de llegar con mi padre en la ambulancia al Hospital Militar el 14/6/07, día de su último accidente vascular, “a las 3pm”. Pues bien, el informe de la oficina de ambulancias para el traslado de mi padre certifica una hora de llegada mucho antes de las 3pm (certificado Hospital Militar disponible). Ergo, Ana María miente una vez más.
-Ana María me acusa de no atender al cuidado de mi madre en circunstancias que al 29/10/07, 1.50pm, fecha agendada en que ella debía continuar el tratamiento con el geriatra Dr. Augusto Brizzolara, Hospital Fach, ella decidió no hacerlo; el resultado de su mala gestión esta descrito más abajo. Ergo, Ana María miente nuevamente.
-Ana María sostuvo en la discusión ocurrida ayer 1/5/08 durante la visita que hice a mi padre (que terminó con carabineros a la puerta) que yo les robaba dinero a ellos y que esto la motivó para entrar en escena para hacerse cargo de ellos. Presionada para que suministre evidencia de tales irregularidades, ella fue incapaz de precisar con evidencia tales acciones o transacciones brujas. Aun mas, han transcurrido siete meses desde principios de octubre 2007, fecha en la cual les envié un informe resumen con todos los movimientos, transacciones, recibos de gastos y flujos de caja de los dineros de mis padres, todos ellos justificados al 100% y a la fecha, no he recibido pregunta alguna de su parte. En estos siete meses, tanto Ana María como Roberto, han sido incapaces de detectar alguna irregularidad o movimiento indebido durante mi gestión; lo anterior a pesar de tener acceso exclusivo a todas las cartolas bancarias, cuentas de servicio, boletas de pago, etc. Mantengo copia de todos los documentos de respaldo e insisto, ni Roberto ni Ana María nunca me han pedido aclaración por algún ítem. Ergo, Ana María miente una vez más.
-La lista es larga así que pasaré a otros aspectos de esta grotesca situación.
La discusión de ayer jueves aclaró la raíz de la revocación de los poderes que me fueron otorgados y la apropiación engañosa de los mismos por parte de Roberto y Ana María. Digo apropiación engañosa pues fue una maniobra encubierta y ejecutada en base al engaño donde mis padres fueron maliciosamente manipulados para tal propósito. La historia es la siguiente.
Resulta que mi hermano Roberto durante su visita de dos semanas desde Canadá en septiembre 2007, “descubrió -según él- que yo me estaba quedando con el vuelto” de $3.000 por el hecho de que yo giraba $37.000 que es una opción de menú del cajero automático y hacía un pago de $34.000 a la enfermera por su trabajo de dos días de fin de semana. Roberto no tenia idea alguna de cómo yo manejaba los flujos para solventar los gastos de mis padres sin embargo, antes de preguntarme por generalidades o el detalle de ese proceso, el concluyó y decidió acusarme de robo y exigir su inmediata devolución.
Para beneficio de un lector minucioso, quiero mencionar el detalle del manejo de los dineros de mis padres. En un principio, yo solventaba los gastos de mi bolsillo y mi madre me reembolsaba en dinero efectivo. Una vez autorizado para operar con la cuenta corriente de ellos en el Scotia Bank, nunca retiré una chequera y menos aun firmar algún cheque pues yo operaba todos los flujos por Internet y con la tarjeta de débito de la cuenta corriente. Yo pagaba la cuenta de luz, agua, teléfono, Coronaria Móvil, contribuciones, etc., por Internet debitando la cuenta en el Scotia Bank a través de Servipag o en el sitio mismo del proveedor. Pagos de servicios a kinesióloga, gastos comunes del edificio y otros, los hacia de banco a banco desde mi cuenta en Citibank para mayor agilidad (mejor tecnología del Citibank para hacer transferencias). Para gastos en efectivo como pagar enfermeras, remedios, pañales, consultas, etc., usaba la tarjeta de débito para cargar una “caja chica” con giros provenientes de cajeros automáticos. Todas las transacciones están detalladas, respaldadas y/o documentadas. Mi madre manejaba con su propia chequera y/o dinero efectivo los gastos de supermercado, taxi, diario y dentista; ella giraba periódicamente por ventanilla para disponer de dinero en efectivo. En mis registros, un giro cualquiera de cajero automático era anotado y acreditado como ingreso a caja chica; igual cosa con un egreso de caja chica. El monto de un pago (egreso) desde caja chica no tiene necesariamente que corresponder al monto de un giro de cajero automático (ingreso a caja chica) que le preceda en el tiempo; mi práctica fue siempre mantener un monto razonable en caja chica para así disminuir los costos de giros (impuesto de timbres y estampillas) para pagos en efectivo.
Ciertamente Roberto nunca ha entendido el concepto de “caja chica” o tal vez pensó que yo iba a sacar el dinero exacto de un cajero automático para cada compra de cada insumo y/o pago de cada servicio; es decir, un argumento poco reflexivo y realmente insólito a juzgar por el énfasis en su argumentación. Aun más, engañó a mi madre con ese argumento del “vuelto”, le aseguró que él se haría cargo de ellos desde Canadá, instrumentalizó la revocación de poderes notariales y coludido con Ana María, ejecutó la reasignación de poderes a favor de ésta última y se fue del país.
Pero aun falta más; Ana María hizo suya la historia y hasta el día de hoy, ha estado insidiosamente repitiéndosela a mi madre en cada oportunidad posible con objeto de satisfacer sus odiosidades y pequeñeces de baja ralea con el consiguiente efecto negativo en la salud mental de mi madre. Y todo esto sin mostrar evidencia alguna ni identificar irregularidad alguna o movimientos dolosos. Ergo, Ana María miente y miente. El resultado es lógico y previsible: a la luz del deterioro mental de mi madre, ella ha degenerado más allá de la odiosidad y agresividad verbal y me agrede con golpes de puños y pies durante algunas de mis visitas.
Otra de mis actividades de recopilación de antecedentes fue solicitar y recibir una evaluación completa de mis padres de médicos neurólogos y geriatras del Hospital Militar y Fach. Dichos reportes fueron presentados a la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN) estableciéndose los siguientes resultados:
La resolución final para Enrique Blanche, mi padre, muestra:
-un 50% de discapacidad síquica o mental;
-diagnóstico: demencia mixta (senil y vascular), AVE isquémicos múltiples e hiperuricemia;
-pronóstico: malo, patologías irreversibles;
-posibles secuelas: deterioro de funciones cognitivas y motoras (tiene hemiparecia bilateral), trastornos afectivos y conductuales.
-paciente requiere cuidado de terceros
La resolución final para Ana Robles, mi madre, muestra:
-un 70% de discapacidad síquica o mental
-diagnóstico: deterioro cognitivo leve, ¿Alzheimer incipiente?, desorden depresivo
-pronóstico: patologías crónicas e irreversibles, áreas mas comprometidas son memoria y estado anímico
-posibles secuelas: mayor deterioro de funciones cognitivas
-paciente no se encuentra en condiciones de asumir mas responsabilidades, pruebas neurosicológicas sitúan a la paciente con una pérdida en las funciones necesarias para realizar actividades instrumentales de la vida diaria, falla sobretodo en memoria y organización
El cuadro anímico de mi padre es el comentado anteriormente y su desmotivación es progresiva e incremental. Igual desarrollo, aunque tal vez más aceleradamente, ha tenido el deterioro de mi madre. Mi madre insiste en rechazar el diagnóstico y pronóstico y descarga su frustración por su actual estado de salud en mi persona al igual que, aunque en un nivel bastante mas leve, lo hacía hasta hace unos meses atrás escribiendo notas acerca de Ana María en un cuaderno especial (“Cuadernos del Odio”, según Ana María en esa época) calificándola de “ladrona”, “oportunista”, “saqueadora”, “solo interesada en mi dinero”, etc., etc. Demás está decir que Ana María estaba distanciada de ellos y rara vez los visitaba o llamaba.
A la fecha sin embargo, Ana María no ha demostrado tener la diligencia y/o capacidad necesaria para mitigar el deterioro mental de mi madre a través de un tratamiento e insiste en azuzarla con argumentos que yo solo pretendo sus dineros; el efecto resultante en mi madre es una actitud agresiva y hostil como catarsis a su desventurada condición mental. El trato que recibo de mi madre es, regularmente, “estúpido”, “imbécil”, “mal parido”, “infeliz”, “maldigo el día en que parí” y epítetos similares, para deleite de Ana María y escapismo a su propia amargura y frustración. Lo puedo considerar como un llamado de auxilio pidiendo una ayuda que en este momento no está recibiendo.
Cito otra experiencia reciente. Con algunos días de anticipación, le prometí a mi padre ir con mi familia a saludarlo el domingo 13 de abril, 2008, a su casa, a las 6pm, para su cumpleaños (que es el día 14). Una vez alejado del departamento, me llama mi madre, insistentemente (dos o tres veces), para decirme que no fuera a visitarlo por ningún motivo pues ella no deseaba mi visita. El día de la celebración, Ana María cambia de planes y decide celebrar el cumpleaños de mi padre en su propia casa y sin avisar ni ella ni mi madre a nadie de mi familia; mi esposa e hijos comprendieron la situación al regreso de este viaje en balde. Al día siguiente le llevé de regalo a mi padre un retrato (el tercero) con fotos de mi familia sabiendo que iba a correr la misma suerte de los anteriores. Efectivamente, a mi siguiente visita ya había desaparecido sin explicación alguna, para terminar en la basura.
Tal como lo mencioné mas arriba, en mi visita de ayer 1/5/08, mi madre llamó a mi sobrino Claudio (quien se devolvía a su casa después de pasar la noche ahí pues mi madre “estaba mal…”) y poco después llega Ana María; no contenta con eso, mi madre llama a Carabineros de la 19ª Comisaría quienes ingresan al departamento. Mi madre les pide que me saquen de ahí y carabineros responde que no pueden por ser yo un familiar directo. Mas aun, mi propósito es fundamentalmente visitar a mi padre y ver el estado de salud mental de mi madre más que socializar con ella pues es incapaz de mantener una conversación. Ana María, con la vena hinchada, hace una descarga de recriminaciones absurdas, acusaciones al voleo y resentimientos que no tenían ninguna relación con la salud de mis padres por largos 45 minutos. Acepto la sugerencia de un carabinero de conversar (si a eso se puede llamar así) con Ana María, fuera del departamento, en el lobby del edificio, para no angustiar a mi padre. La conversación duró dos minutos y me retiré del lugar.
También como referencia he de dejar constancia que Ana María, en presencia de su hijo Claudio, mi madre, la enfermera Eva Salas y la empleada doméstica María Castillo, me difamó e insultó a voluntad, sin provocación alguna, para justificar sus acciones, descalificarme y/o humillarme, no lo sé ni me interesa; esta catarsis es sintomática de un problema mucho mas profundo pero eso no es mi problema.
Después de este incidente, mi padre y mi madre se recostaron, cada uno en su cama, por el resto del día, toda la noche y el día siguiente. Alertada por la enfermera, Ana María tuvo que llamar a la Unidad Coronaria para reanimarlos de su descompensación.
La realidad clínica hoy en día del estado de salud de mi padre es que han aparecido escaras en su espalda baja y han reaparecido hongos en su zona genital; la primera condición nunca existió durante mi gestión y la segunda había sido eliminada.
Sea cual fuere la causa de la amargura, resentimientos u odiosidades de Ana María, el resultado neto es que:
1. Ana María coludida con Roberto asumieron este auto designado rol y responsabilidad de manera encubierta, confrontacional y mediante un engaño malicioso a mis padres
2. Ana María continúa engañando y manipulando a mis padres, especialmente a mi madre, con el argumento de que “Jorge se quedaba con el vuelto”, sin proporcionar evidencia alguna para ello y a pesar de disponer de toda la información necesaria para identificar supuestas faltas a mi probidad
3. Las falsedades anteriores han transformado la actitud de mi madre en una hostilidad extrema, partiendo por una inmerecida desconfianza inicial, pasando por agresiones verbales y absurdos mensajes y constancias policiales ante carabineros hasta llegar a agresiones de puños y pies
4. No existe justificación para haber discontinuado el tratamiento geriátrico el cual yo inicié en septiembre 2007 en el Hospital Fach
5. La gestión de Ana María como cuidadora de la salud física, mental y social de mis padres es mediocre y desatinada, a juzgar por emergencias previsibles y el actual estado de salud de ellos
6. No existe transparencia alguna acerca de los tratamientos médicos de mis padres
7. Tampoco existe transparencia alguna acerca del manejo de los recursos económicos de mis padres
A través de un email a fines de noviembre 2007 y posteriormente otro a fines de diciembre, le hice saber a Roberto y a ella mis fuertes reparos a esta gestión pero nada cambió; la situación hoy en día es notablemente peor, especialmente el deterioro mental de mi madre. Ana María ha demostrado ser ineficaz en su gestión y sus actividades en este usurpado rol resultan insuficientes para cuidar de la salud de mis padres, toda vez producen una baja calidad de vida en estos sus últimos años de vida.
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(Continúo este relato el 22 de julio de 2009).
Pasaron los meses de invierno y en agosto 2008 fui a ver a mi padre con la idea de mostrarle una copia de pre-producción del libro que el escribió acerca de las memorias militares de su padre, mi abuelo Bartolomé Blanche, y que el Ejército estaba por publicar como parte de la Biblioteca Militar. La enfermera de ese momento, Carmen Gloria, entreabrió la puerta y me dijo que tenia estrictas instrucciones de no dejarme entrar; mi padre accedió a que abrieran la puerta de entrada al departamento y ahí lo vi, sentado en la silla de ruedas, flanqueado por mi madre que inmediatamente empezó a insultarme y echarme del lugar; segundos después, la enfermera cerro la puerta y me retiré del lugar.
Tiempo después me enteré que mi padre ingreso al Servicio de Urgencia a la 1.37 p.m. del 12/12/2008 por una inflamación al testículo izquierdo. El informe de primeras atenciones del Hospital Militar indica se le diagnostico una “Orquitis Izquierda”; se le hizo una eco tomografía testicular y se le envió a casa con una citación para un posterior control en el policlínico de urología. El pronóstico indicado es leve y se debe a una inflamación en el escroto. La inflamación ha llevado al testículo al tamaño de una palta Hass con las consiguientes molestias y dolor al sentarse.
Recuerdo que por esos días el teléfono en mi casa sonó repetidas veces, de manera muy breve y sin establecer comunicación; fue como si al otro lado de la línea colgaran al momento de yo levantar el fono.
Llego la primavera, verano, Navidad y Año Nuevo 2009 sin idea ni noticias de ellos ni yo poder o querer acercarme a su departamento.
Hacia fines de mayo 2009, me entero por casualidad que mi padre había ingresado al nuevo Hospital Militar en La Reina y estaba en Pensionado habitación Nº 623. Rápidamente llego allá y descubro que había ingresado hacía 10 días (19/7/09) por un cuadro de tres úlceras de presión (escaras) grado IV (grado I es leve, grado IV es el máximo), una en el sacro y una en cada cadera; todas ellas grandes (15-16 cm. diámetro) y profundas (1,5-2,5 cm.); también presentaba una escara leve en cada hombro. Hablé personalmente con el Dr. Arturo Paillalef, cirujano plástico de turno esa tarde, dado que el Dr. Franz Naranjo, también cirujano plástico que atendía a mi padre, no estaba presente esa tarde del viernes 29/5/09, y me complementó el cuadro clínico de admisión al decir que mi padre presentaba una desnutrición calórica y proteica, bajo peso y problemas respiratorios derivados de su asma, bronquitis recurrente y secuelas de trombos anteriores. Desde su ingreso al hospital, mi padre estuvo bajo tratamiento con antibióticos para tratar sus grandes y profundas escaras, hueso a la vista, hasta remover todo signo de infección para recuperar tejido muscular. El paso paralelo era mejorar su capacidad pulmonar comprometida por la bronquitis crónica obstructiva que hacia necesario frecuentes micro aspiraciones, tarea nada fácil en un organismo de 92 años y con unos 50-55 kilos de peso.
El Dr. Paillalef también me comentó la idea propuesta por Ana María de extraer un colgajo de piel y músculo de la zona inmediatamente bajo cada escara, girarlo y reposicionarlo para rellenar la masa de tejido perdida con la esperanza de que ambas zonas, la “donante” y la “receptora”, reaccionaran favorablemente. La idea no me pareció sensata y me alegro saber que ambos médicos, especialistas en cirugía plástica, tampoco la recomendaban. Irónicamente, Ana María había pedido ingresar a mi padre al piso 6 pues esa era el área de cirugía plástica y ella proponía dicha cirugía como solución.
Curiosamente, en una de las fichas médicas aparecía una anotación que decía que mi padre “presenta descompensaciones debido a problemas familiares con su hijo...”, lo cual fue sorpresa para mí pues hacia casi un año que no lo veía. En vista de eso y una vez que el despertó de su siesta, ingresé a su habitación acompañado de un médico y dos enfermeras. Mi padre abrió los ojos y sonrió; una enfermera le preguntó acaso me conocía y el respondió asintiendo con la cabeza y balbuceando “desde el Hospital El Salvador” en cuya maternidad nací hace ya hartos años. Nunca existió tal descompensación por causa mía.
Lo visité a diario en los días siguientes y siempre con buen humor, aunque admito su estado mental acusa un cierto deterioro y su hablar no es fácil de entender, se cansa, jadea y dada su escasa capacidad pulmonar, el esfuerzo le produce sueño.
Al salir ese día del hospital decido compartir la información con sus hermanos (mis tíos), sus primos, sus consuegros, mis hijos y esposa por correo electrónico. Lo hice a través de varios días y para un mejor recuento cronológico, creo mejor reproducirlos.
From: Jorge Blanche
Sent: Friday, May 29, 2009 5:38 PM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto
Cc: Subject: EBN hospitalizado en el nuevo Hospital Militar (Pza 623)
Hola a todos,
Recién hoy día me he enterado (por canales que NO son ni mi hermana Ana María ni Roberto) que mi padre lleva 10 días internado en el nuevo Hospital Militar, por lo que partí inmediatamente a verlo. Aproveche también de hablar largo rato con el medico tratante, las enfermeras de la estación y la enfermera dedicada a el en su habitación Nº 623 del Pensionado.
La situación es la siguiente. El fue llevado el pasado martes 19 de mayo porque:
1) las escaras que tiene en la "cola" y las caderas eran "demasiado" grandes, feas e incluso con tejido muerto; en verdad, la del sacro (cola) tiene unos 15 cm. de diámetro y la infección NO es superficial sino también compromete la musculatura y tejidos en profundidad; las escaras de las caderas son un tanto menor en diámetro pero igualmente graves.
2) mi padre esta bajo en peso y desnutrido; la desnutrición es del orden de 17% en peso y tiene poca masa muscular derivada de falta de ejercicio y una alimentación deficiente. La opinión de un especialista de extraer un colgajo de piel de debajo de cada zona infectada con escaras (una vez reconstruidas la musculatura y tejido subyacente) para girarlo y reemplazar la zona infectada con piel sana NO es recomendable (entiendo AM quiere esa cirugía...; plop).
3) mi padre presenta ciertos lapsus propios de una demencia parcial derivada de los varios accidentes vasculares que ha tenido. Eso es irreversible y a sus 92 años no tiene muchas alternativas excepto estímulos constantes para mantener su lucidez el máximo de tiempo.
El tratamiento a seguir hoy por hoy es el siguiente:
1) lo primero es/fue remover, desinfectar, limpiar las escaras y tejido muerto y recuperar el peso perdido de mi padre, para lo cual le están administrando una dieta rica en proteínas.
2) en caso no recupere peso en un "tiempo razonable", la mejor alternativa es que se vaya a su casa con una sonda delgada permanentemente insertada para así suplir su deficiente actual alimentación y acompañado de una enfermera para el aseo frecuente en la zona de las escaras y manejo/aseo de la sonda. Esto requiere de enfermeras preparadas para manejar este tipo de condición del paciente. Cirugía con un paciente de bajo peso, poca asimilación proteica, incierta cicatrización y a los 92 años de edad NO es una alternativa sensata.
Algunas notas complementarias:
a) la aparición de escaras en la piel responde a un deficiente manejo del enfermo en cuestiones de aseo, ejercicios y cuidado básico, especialmente en personas no-valentes o con poca movilidad. La causa de desnutrición no necesita comentarios. Mi padre debe estar en 60-65 Kg., máximo.
b) en la campaña de basureo, odiosidad y desprestigio de AM hacia mi, me han achacado incluso que mi padre "se descompensa por conflictos familiares con su hijo...". Quiero hacer notar que hace exactamente un año que no veía a mi padre, específicamente después de un numerito de AM en el cual me basureo y calumnio de arriba a abajo y alzando la voz, prefiriendo yo no entrar en una discusión estúpida y fútil frente a ellos, dadas las muestras de desasosiego (existen testigos imparciales) que presentaban. La senilidad de mi madre por su parte la hace agredirme de puños y pies además de ofenderme verbalmente a sola vista toda vez alimentada por un permanente gran engaño derivado de inseguridades y celos de AM. De hecho, una vez que abandone su depto esa mañana de mayo 2008, mi padre y mi madre se acostaron por el resto del día y todo el día siguiente, sin ánimo de nada, al punto de tener que llamar a la Unidad Coronaria Móvil para validar su condición.
c) dado lo anterior, entre hoy a visitar a mi padre en su cama de hospital acompañado de un medico y dos enfermeras. El abrió los ojos, me reconoció, sonrió, e inmediatamente empezó a bromear conmigo. Una enfermera le pregunto acaso conocía el a este hombre al lado de su cama y mi padre, con su típico humor BBE, respondió que lo conocía desde el Hospital El Salvador (donde yo nací). Le pregunte si quería que lo visitara y me respondió afirmativamente, dos veces. Estoy decidido a cumplir mi palabra y darle momentos de sana alegría en este último periodo de su vida.
Este correo no pretende alienar a nadie sino informarles de la salud de mi padre, vuestro hermano, abuelo, suegro y consuegro.
Un fuerte abrazo para ustedes.
Jorge
Me parece necesario detenerse por un minuto en el tema escaras. Las escaras se producen por presión del cuerpo sobre los vasos capilares de la piel impidiendo la irrigación sanguínea y con ello el tejido se ve privado de oxigeno, cambia de color (blanco), se descompone lentamente y finalmente muere. Los centros de rehabilitación y quienes cuidan pacientes con movilidad limitada, inválidos, semi postrados y/o postrados, son especialistas en cambiar de posición al paciente cada hora, día y noche, para evitar las escaras. Información sobre el tema esta ampliamente disponible. Referencias como Wikipedia u otras en la red indican que las escaras”...también conocidas como úlceras de presión, son lesiones causadas por muchos factores, tales como: presión no aliviada, fricción, humedad, fuerzas “tijeradas”, temperatura, continencia y fármacos, en cualquier parte del cuerpo, especialmente en partes sobre huesos o tejidos cartilaginosos como el sacro, codos, rodillas, tobillos, etc. Aunque son fáciles de prevenir y completamente tratables si se detectan tempranamente, las escaras son a menudo fatales – aun bajo cuidado médico – y son una de las principales causas iatrógenas de muerte...”.
La citada referencia agrega: “El tratamiento para escaras antes de 1950 era inefectivo hasta que Doreen Norton demostró que la principal cura y tratamiento era aliviar la presión cambiando al paciente de posición cada dos horas”.
El proceso de escaras continua y la piel se resquebraja, se abre y con ello se expone a infecciones toda vez avanza la necrosis con su color y olor característico pasando de blanco a púrpura y a negro.
Ana María vocea una preparación académica de médico veterinario y por ende, eso la tipifica como una profesional de la salud. Sin embargo, ella no detectó las tres grandes y profundas escaras en mi padre hasta demasiado tarde y cuando estas ya eran grado IV (una en el sacro y una en cada cadera, sin contar dos menores en los hombros); en ese momento, la condición de mi padre superó el manejo y conocimientos de Ana María de la situación y recién el 19//5/09 atinó a partir con mi padre al hospital.
Las causas para que las escaras llegaran a tal estado de situación (Grado IV, máximo) pueden ser que Ana María:
a) no detectara la presencia de escaras hasta que el dolor e incomodidad del paciente hicieron inevitable una visita al hospital o bien,
b) detectó la presencia de escaras pero no le dio la debida importancia.
La primera posible causa apunta al comportamiento de Ana María como resultado de una absoluta incompetencia profesional al ser incapaz de detectar una escara en un paciente de edad mayor, mi padre, mientras que la segunda causa identifica una negligencia profesional de máxima irresponsabilidad. Personalmente creo que la causa es una combinación de ambas, incompetencia y negligencia de Ana María en el cuidado de mi padre como tampoco se preocupó de que no perdiera peso ni trató efectivamente su problema de bronquitis hasta que esta se volvió crónica y obstructiva, según su ficha de ingreso al hospital ese 19/5/2009.
From: Jorge Blanche
Sent: Monday, June 08, 2009 10:31 AM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto
Subject: Hospitalización de mi padre- Parte II
Hola a todos,
Los médicos me decían ayer que hoy antes del mediodía darán de alta a mi padre para que siga con el tratamiento de recuperación de sus escaras en casa. Esto es posible dado que en el hospital lograron detener la infección en el sacro y caderas y hasta revertir unas leves escaras que también presentaba en ambos hombros. La recuperación es posible y esta favorable respuesta hace pensar que con un cuidado de calidad y constante, sea posible que en unos 6 a 10 meses se recupere totalmente. El proceso de saneamiento de sus escaras es largo y doloroso. Largo pues mi padre esta bajo en peso, con poca masa muscular y pocos deseos de comer (el dice que no quiere ser gordo...) pero necesita una buena ingesta de proteínas en su dieta para recuperar peso y energías y fortalecer su sistema inmunológico; debido a sus pocas piezas dentales, solo come comida pasada y si bien nunca ha sido un sibarita de tenedor y cuchillo, esa dieta no lo motiva mucho. Doloroso también porque las escaras aun son grandes y profundas (tipo filete miñón) y en la medida que ha ido recuperando vasos capilares e irrigación sanguínea en las zonas afectadas, va recuperando sensibilidad y con ello dolor. Curiosamente el dolor es bueno pues es signo de su recuperación pero a la vez requiere un constante cambio de posición pues tampoco puede estar boca abajo por problemas de asma y respiración. Su capacidad pulmonar es reducida, habla con dificultad y su voz es apenas audible. La mayor parte del tiempo su mirada es directa y viva pero por momentos parece abstraerse en si mismo con la vista fija en algún punto del paisaje a través de su ventana. A pesar del tratamiento fungicida, aun quedan hongos en la zona genital debido a orina en los pañales, condición presente al ingresar al hospital.
Mentalmente esta mas lento que un año atrás y con algunas lagunas mentales. Aun reconoce a la mayoría de las personas, los más cercanos, y aun recuerda muchos hechos del pasado pero tiene dificultad en recordar algunos hechos recientes o a todos quienes lo han visitado estos días en el hospital.
Hubiera querido tomar una foto y compartirla con ustedes pero no lleve cámara fotográfica al hospital, por lo que creo esta última foto de marzo 2008, estando el sano, es una buena aproximación.
Un fuerte abrazo a todos
Jorge
From: Jorge Blanche
Sent: Thursday, July 09, 2009 2:29 PM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto, Henry, Claudia
Cc:
Subject: Hospitalización de mi padre-Parte III
Hola nuevamente a todos,
Es posible ustedes ya lo sepan pero yo recién hoy día, jueves 9 de julio, me he enterado de que mi padre no paso la alta de hospitalización programada para el pasado lunes 8 de junio. La causa fue una pequeña infección en una de las escaras, de hecho en la mas grande, que hizo necesario darle un cuidado adicional toda vez cambiarlo de pieza; ahora esta en la 726, séptimo piso, Torre B.
La situación general es mala. Su estado físico esta resentido, desgastado y disminuido aunque ahora, a través de la alimentación por sonda y suero, ha recuperado un poco su nivel de energía y nutrientes; la flema ha disminuido. También le cuesta reconocer caras y situaciones, de hecho, aun me reconoce pero al parecer el cree que ya esta en casa. Hablando con el medico que lo ha atendido este periodo, coordinamos una reunión para la próxima semana, pues a la fecha le han estado suministrando antibióticos y es aconsejable suspenderlos ya y ver como reacciona. Es posible sea necesario trasladarlo a un centro que Capredena tiene en la comuna de La Florida capacitado en este tipo de cuidados, equivalente al cuidado del hospital pero superior a lo que cualquier domicilio es capaz de proporcionar. Las estimaciones de tiempo no hablan de meses sino semanas.
Un calido abrazo a todos ustedes.
Jorge
From: Jorge Blanche
Sent: Thursday, July 09, 2009 2:29 PM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto, Henry, Claudia
Cc: Subject: Hospitalización de mi padre-Parte IV
Hola queridos todos,
Un breve "heads up" sobre la situación de mi padre. Hoy día alrededor del mediodía una ambulancia del Hospital Militar lo trasladó al Centro de Rehabilitación ubicado en Av. La Quebrada 14.338 (Tel. 242-4239 y 242-5488) en Quinchamalí, Las Condes; el centro esta relacionado con las FF.AA. y ahí quedo compartiendo una pieza en el segundo piso con Guillermo (el padre de un almirante retirado) que no estoy seguro se haya dado cuenta que tiene un compañero de cuarto pues a pesar del ajetreo del caso, se lo durmió todo desde un sillón en la misma pieza.
El Hospital no podía ofrecer mas ayuda que la brindada a la fecha y este centro parece estar capacitado para manejar pacientes no-valentes que requieren de un cuidado complejo. Mi padre se alimenta solamente por sonda, ingiere varios remedios al día para sus viejos problemas de presión arterial y otros nuevos y su mirada por momentos tiene brillo e inteligencia pero al tiempo se apaga y vuelve a dormitar. Por su escasa capacidad pulmonar le cuesta hablar y no es fácil entenderle cuando lo hace. Lo mas complicado son las escaras que aun son grandes, profundas y su curación requiere de cuidado profesional. El tema flema también requiere micro aspiraciones periódicas por personal calificado.
Admito por momentos me mira, me reconoce y su mirada me conmueve hasta los huesos.
Un fuerte abrazo a todos ustedes.
Jorge
En esos mismos días envié un par de correos a Ana María y Roberto en las siguientes fechas:
From: Jorge Blanche
Sent: Saturday, May 30, 2009 8:59 AM
To: Roberto
Subject: Hospitalización de mi padre en el Hospital Militar
Roberto,
El 6 de mayo, 2008 te escribí un correo que en su parte medular decía:
"Por si aun no lo entiendes, el tema en discordia es la gestión de AM en el cuidado de mis padres; sobre esto último, te puedo decir que hoy por hoy, mi padre presenta:
1) Escaras en la espalda baja (condición que nunca tuvo cuando yo estaba a cargo de ellos) y..."(sic).
Pues bien, ayer me entere que mi padre lleva hospitalizado 10 días por un problema de escaras. Al ingresar el pasado martes 19/5/09, mi padre (a quien yo no veía desde el famoso numerito que se mando tu hermana ese mismo día de mayo del 2008) presentaba escaras profundas en el sacro ("cola") del tamaño de un filete mignon y una en cada cadera, de menor tamaño que la anterior. El complemento del cuadro es baja masa muscular y desnutrición derivados de una alimentación deficiente y falta de ejercicio. También presenta ocasionales lapsus mentales derivados de su senilidad a su vez derivada de los ACV.
Esta vez no haré mas comentarios sino citar a Einstein: "En el mundo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana".
Buen día.
Jorge
From: Jorge Blanche
Sent: Saturday, June 8, 2009 12:18 AM
To: Ana María, Roberto
Subject: Hospitalización de mi padre en el Hospital Militar Parte II
Roberto/Ana María,
A mi padre lo darán de alta hoy en la mañana para que siga su tratamiento de escaras en casa, dado que lo más critico esta superado.
Tres alcances:
A) Te repito la parte medular de mi correo del 6/5/2008 para fines que comentare mas adelante:
"Por si aun no lo entiendes, el tema en discordia es la gestión de AM en el cuidado de mis padres; sobre esto último, te puedo decir que hoy por hoy, mi padre presenta
1) escaras en la espalda baja (condición que nunca tuvo cuando yo estaba a cargo de ellos) y
2) hongos en la zona genital (condición que reaparece, pues mi padre los tenía cuando me hice cargo de ellos y me tomo unas pocas semanas eliminar).
Ergo, mala gestión y mala supervisión de tu hermana una vez mas, a pesar de que estos son problemas fáciles de detectar y de fácil solución."
Lo anterior para que entiendas claramente "yo te lo dije" pero ni tu Roberto a 8.600 Km., ni Ana María en Santiago, atinaron ni hicieron lo necesario para evitar esta simple condición de fácil detección y larga, difícil y dolorosa curación. La infección escaras de mi padre se ha detenido gracias al cuidado profesional y dieta rica en proteínas que le han dado en el hospital; se me olvidaba mencionarte en mi correo anterior las escaras en los hombros y que por ser leves, se han mejorado durante su permanencia en el hospital. Mi padre aun presenta hongos en el glande derivado del mal manejo y aseo de la orina y pañales.
En una muestra mas de poco criterio y sentido común de Ana María (y para el registro histórico también), ella era partidaria de solucionar el problema con cirugía plástica a pesar de la recomendación adversa de los dos cirujanos plásticos que lo vieron. Ello consistía en sacar un colgajo de la parte inmediatamente debajo de cada escara, girarlo y esperar que el injerto supliera la masa muscular perdida toda vez la parte del injerto se regenerara. Mi padre tiene 92 años, asma, poca capacidad pulmonar, dificultad para respirar, bajo peso, poca masa muscular, desnutrición y un largo etc. que incluye la gran incógnita de una cicatrización post operatoria no menor suponiendo sobreviva la anestesia. Yo me opuse desde que lo supe (29/5/09) a cirugía y afortunadamente la respuesta de mi padre al tratamiento y limpieza profesional de las escaras en el hospital tuvo efecto junto a una dieta rica en proteínas y no fue necesario ni cirugía ni una sonda alimentaria.
Mi padre ha perdido peso y eso es evidente; tu puedes ver en fotos sus esmirriadas pantorrillas, muslos y brazos o simplemente pasarlo de la cama a una silla o sillón y veras la diferencia entre un año atrás y hoy en día. Pero si no lo ves o no lo has hecho nunca, no puedes saberlo ni menos siquiera sentirlo.
Puedes preguntarle a profesionales de la salud y/o buscar en Internet cual es la causa de las escaras (bed sores) y la respuesta es una sola: NEGLIGENCIA en el cuidado del paciente. Esto lleva apareada incapacidad, autocomplacencia, indolencia y tratándose de Ana María, puedes agregar soberbia, arrogancia y mucho mas en esa línea; pero todo ello deriva de un abandono y falta básica de cuidado y supervisión del paciente.
Demás esta decir que las escaras son tejido muerto y si no se tratan adecuadamente dan paso a una infección mayor, gangrena y de ahí a la amputación de la parte gangrenada o muerte por septicemia. El tamaño de las escaras es evidencia del "condoro" más grande que Ana María se ha pegado en su vida. Afortunadamente la infección de mi padre se ha detenido.
B) Te voy a leer tus deberes y obligaciones, mas allá de una enfermera 24 hrs. junto a el, para la rehabilitación de mi padre. Se estima que una rehabilitación completa va a tomar entre 6 y 10 meses suponiendo se siguen las instrucciones del caso:
-limpieza profesional de una enfermera calificada, día por medio, para la limpieza de las escaras y cambio de parches y vendas
-nutricionista y una dieta rica en proteínas para recuperar masa muscular y ayudar a su sistema inmunológico
-ejercicios de kinesiología dos a tres veces por semana por una kinesióloga toda vez gimnasia asistida entre visitas de la kinesióloga
-estimulo mental a través de juegos, ejercicios, conversación etc.
-consultar a un buen geriatra periódicamente
-la eliminación de las escaras es lenta y dolorosa; mi padre debe cambiar de posición cada 1 hora, máximo, día y noche. No puede descansar boca abajo pues se ahoga con su flema; descansar de espalda o de costado no ayuda a oxigenar ni alivianar la presión sobre los nuevos tejidos y sus vasos sanguíneos pero no hay otra opción; la rehabilitación es dolorosa porque dolor significa que esta recuperando la sensibilidad perdida en tejido nuevo.
-requiere periódicas aspiraciones de flema con sonda para mejorar su capacidad pulmonar, lo mismo que le hacían en el hospital; esto también requiere enfermeras calificadas.
C) Mi madre y la manipulación de ella por Ana María.
Es penoso escuchar a mi padre decir "tu mama dice que estoy desnutrido porque yo no te doy de comer...”. Digo penoso porque mi padre (y probablemente mi madre también) se angustia por este comentario, otro basureo mas de esta delirante Ana María. Así como ha manipulado a mis padres, especialmente mi madre, con el cuento que le robaba dineros y otras calumnias evidenciadas por la larga secuencia de mensajes hostiles y odiosos (todos guardados) además de su comportamiento crecientemente agresivo hacia mí, Ana María no aprende ni ceja en descargar su odiosidad. Digo no aprende pues Ana María NO asume su responsabilidad por la desnutrición ni las escaras de mi padre. ¿Acaso espera que una mujer senil de 83 años realmente entienda el proceso que esta viviendo su marido? Digo no ceja porque prefiere angustiar a mi madre y padre con su comentario y seguir dándole a su delirante cuento. Puedo vivir con ello pero me sorprende que Ana María diga por un lado preocuparse por la salud física y mental ellos pero no preocuparle angustiarlos con una burda falsedad.
Mi madre esta mal de la cabeza y su deterioro físico también es rápido. Muestra dificultad y poco equilibrio para caminar.
Creo esto es suficiente por ahora. Antes de que se me olvide; si ustedes dos querían "pasar piola" con la hospitalización de mi padre, no solo ha quedado al descubierto el mas grande condoro que Ana María primero, y tu Roberto segundo, se han pegado por pura y simple negligencia e incompetencia sino también me he preocupado de que otros familiares se enteren de su condición de salud. La transparencia es buena y un valor de vida que por cierto ustedes dos nunca han asumido (pero eso es para otra carta y esta ya va demasiado larga). Por suerte para mi padre, Uds. la han sacado barata pero el sufrirá un largo y doloroso periodo de rehabilitación por pura y simple negligencia de quienes se supone cuidarían de ellos. Simplemente patético.
Buen día.
Jorge
From: Jorge Blanche
Sent: Saturday, July 7, 2009 12:18 AM
To: Ana María, Roberto
Subject: Hospitalización de mi padre en el Hospital Militar Parte II
No creo te sorprenda saber que mi padre aun esta en el Hospital Militar (habitación 726). Te has mandado un lindo numerito, el mayor condoro de tu vida, y aun no aprendes ni atinas...
Buen día.
Jorge
Pues bien, examinando la Epicrisis de alta emitida por los doctores Naranjo y Warnstein del Hospital Militar el pasado 16/7/09, me queda claro que el estado de mi padre era de complejidad alta sin embargo Ana María prefiere internarlo en el Centro de Rehabilitación de Quinchamalí, operado por la Corporación de Damas de la Defensa Nacional. Dicho centro se autodefine como capacitado para atender pacientes de baja complejidad.
La recomendación de los médicos que trataron a mi padre era enviarlo al Centro de Rehabilitación de Capredena en la comuna de La Florida por tener mejor infraestructura, personal y nivel de prestaciones. En una comparación lado a lado entre ambos centros, queda meridianamente claro que la decisión de internar a mi padre en Quinchamalí no respondió a las necesidades del paciente sino a la comodidad de Ana María, como lo demuestra el correo a continuación.
From: Jorge Blanche
Sent: Monday, July 20, 2009 16:06 AM
To: Ana María, Roberto
Subject: Exijo el inmediato traslado de mi padre al Centro Capredena de La Florida
Ana María,
Tal como dice la referencia, exijo el traslado inmediato de mi padre al Centro de Rehabilitación Capredena de La Florida; no estoy sugiriendo, no estoy recomendando, estoy exigiéndolo y en caso ignores este mandato, tendrás que atenerte a las consecuencias éticas y legales de tu decisión.
El detalle a continuación.
En una muestra mas de tu absoluta falta de criterio, no solo has ido en contra de la recomendación inicial de dos médicos del Hospital Militar (uno de ellos nada menos que el medico tratante de mi padre en sus dos meses de estadía) sino también has ignorado la evidente diferencia entre el Centro de Rehabilitación de Quinchamalí, Las Condes y el Centro de Rehabilitación de Capredena, en La Florida; claramente has priorizado egoístamente tus necesidades, comodidad y conveniencia en desmedro de asegurar una estadía de calidad y potencial rehabilitación para el paciente, mi padre.
1) El Centro de Quinchamalí no cuenta con un medico residente sino con un medico visitante (Dr. José Tomas Armstrong) que trabaja en el Hospital Militar; tampoco cuenta con un medico de respaldo y en caso necesario (el día que internaron a mi padre, el Dr. Armstrong estaba fuera de Sgto.), el contactara a algún colega para que lo reemplace. Este centro tiene solo 1 enfermera universitaria para hacer las curaciones de escaras (Sra. Hernández) que a la vez es la Gerente del mismo centro por lo que también atiende sus deberes administrativos, el teléfono, visitas y etc. en un horario laboral estándar. Ella no tiene reemplazante in situ para las curaciones de escaras ni fuera de hora. No necesito recordarte que las 3 escaras de mi padre que estaban infectadas y por las cuales ingreso al HosMil aun son grado IV (grado I es leve, al igual que las quemaduras); en caso de necesidad para el tratamiento de las escaras, tiene que venir una enfermera universitaria de otro centro del Cordamadef en Sgto. a realizar las curaciones diarias o de emergencia. Este centro cuenta con 1 nutricionista que hace 1 visita semanal y 2 kinesiólogos visitantes. En caso que a mi padre se necesite reposicionarle la sonda alimentaria por cualquier motivo, hay que llamar y llevarlo al Hospital Militar para que realicen ese procedimiento. Aun mas, en caso de emergencia, hay que llamar a la Unidad Coronaria Móvil para el traslado del paciente al hospital pues el centro no cuenta con una ambulancia. La habitación de mi padre es compartida y más pequeña que su dormitorio en casa; digo esto porque el costado de las camas están pegadas a las paredes y el pequeño espacio que queda entre ellas hace imposible el acceso por ambos lados de la cama para trabajos de limpieza, aseo y atención al paciente. En Quinchamalí mi padre esta en un segundo piso y eso dificulta en extremo salidas al exterior. El staff permanente es 1 enfermera universitaria (diurna) y 4 auxiliares de enfermería 24 hrs. al día. Dos auxiliares para cubrir los pacientes del primer piso y otros 2 para los del segundo piso. En la pagina web de este centro, veras que se autodefine como un centro de rehabilitación para tratamientos de baja complejidad.
Administrativamente hablando, el costo en Quinchamalí cuesta $850.000 por mes por habitación compartida, mas $100.000 alimentación, mas pañales, fármacos, exámenes de laboratorio, consultas medicas, etc., etc., lo que da un total aproximado de 1 a 1,1 millones mensuales que se paga a mes vencido.
2) El Centro de Capredena en La Florida tiene 4 médicos residentes todos los días, mas un medico residente entre las 2 p.m. y 8 a.m., todos ellos geriatras, para las cuatro unidades de ese complejo; cada unidad cuenta con 14 habitaciones y cada habitación aloja 2 o 3 pacientes; demás esta decir que sus dimensiones son mayores que Quinchamalí y están mejor equipadas e iluminadas. Cada unidad tiene permanentemente asignada 1 enfermera universitaria, 2 auxiliares de enfermería y 1 empleado aseador y adicionalmente, 1 cuidadora por cada 6 pacientes. Las enfermeras universitarias son especialistas en escaras. El centro cuenta con 1 nutricionista residente, 6 kinesiólogos (capacitados en micro aspiraciones), 2 fonoaudiólogos, 5 terapeutas ocupacionales, además de 1 residente de neurología, 1 fisiatra, 1 psicólogo y 1 sicogeriatra. El centro cuenta además con 2 ambulancias propias y el traslado de pacientes es inmediato al Hospital Militar u otro a elección de los familiares.
Administrativamente hablando, el costo para mi padre, por ser pensionado de Capredena, seria $103.000 mas los insumos y eventuales servicios de kinesiología, fototerapia, exámenes de laboratorio, alimentación enteral, oxigeno, etc., que podrían doblar el monto anterior, ergo, una promedio entre $200.000 y $230.000 mensuales mas algunas prestaciones adicionales, suma un total aproximado de $250.000 mensuales.
Hasta aquí la comparación de hechos y realidades.
Conclusión: comprenderás que tu decisión de llevar a mi padre a Quinchamalí es totalmente errada bajo un punto de vista medico y económico, toda vez ha primado (una vez mas) tu conveniencia y comodidad personal por sobre la del paciente, mi padre. No necesito recordarte que el Epicrisis del alta medica firmada por los doctores Naranjo y Warnstein indica que mi padre requiere atención institucionalizada. Cualquier persona con criterio puede comparar estas dos opciones y te desafío a realizar una validación cruzada con profesionales de la salud competentes y/o con legos en salud pero con criterio y sentido común. No por nada la primera opción del Dr. Naranjo era Capredena La Florida.
Me permito ahora hacerte algunos alcances sobre nuestro encuentro el 16/7/09 en el Hospital Militar, el día que dieron a mi padre de alta y su ingreso a Quinchamalí:
- "a partir de diciembre, tuvo que estar postrado y le aparecieron escaras...”; falso, mi padre tenia escaras en mayo 2008 y si le reaparecieron en diciembre es doblemente negligente de tu parte. El hecho de estar postrado no significa automáticamente escaras; solo un 60% de pacientes absolutamente postrados desarrolla escaras; mi padre no esta en el otro 40% por negligencia tuya del mismo modo que su ingreso con escaras grado IV de debe a negligencia e incompetencia tuya, nadie ni nada mas.
- "lo trajimos aquí porque mi marido es general..."; falso, mi padre puede por derecho propio estar ahí; aun mas, su compañero de cuarto ni siquiera es oficial retirado de ninguna rama de las FF.AA. sino hijo de un almirante.
- "total, aquí esta cerca del hospital y yo lo paso a ver en la mañana y en la tarde..."; sin comentarios
- "el EEG muestra que no tiene nada en la cabeza y debería estar muerto..."; sin comentarios
- "le queríamos hacer un colgajo y por eso lo ingresamos al piso 6 del Hospital Militar, cirugía plástica..."; idea descerebrada para un paciente de 92 años, con desnutrición calórico proteica, problemas respiratorios, asma, etc., etc.
Tu nuevo marido, Gerson Echavarria, me proporciono voluntariamente algunos elementos de tu decisión para llevarlo a Quinchamalí en vez de La Florida; cito textual:
- "fuimos a La Florida y nos perdimos, demoramos mas de una hora en llegar allá y no nos gusto, no es de buen nivel; además esta lejos..."; sin comentarios
- "el medico recomendó La Florida porque pensó que no podían pagar..."; sin comentarios.
- "la puerta da al exterior y entra el frío a la habitación del paciente, si llueve tienen que usar paraguas para ir de una habitación a otra..."; falso, no se que es lo que vieron pero ciertamente todas las habitaciones de las 4 unidades dan a un pasillo interior que además tiene 2 estaciones de enfermería y un casino/cafetería en un extremo para esparcimiento y algunas terapias de los pacientes.
Resumiendo, otro numerito de tu parte donde prima el desatino y un descriterio mayúsculo por donde lo mires, por lo que te repito: exijo el traslado inmediato de mi padre al Centro Capredena de La Florida (ya están avisados).
Buen día.
Jorge
PS. No me queda claro tu propósito cuando yo ingrese a la habitación de mi padre en el Hospital el pasado 16/7/09 y con una mirada soberbia y un tono condescendiente me dices: "le están haciendo curaciones..."; si acaso creíste que yo estaba fuera de lugar, te has preguntado por algún segundo ¿que hacías tu ahí en ese momento al no ser una enfermera trabajando las curaciones?
Finalmente, en cuanto a la internacion de mi madre hace una semana y media atrás en algún centro para adultos mayores con senilidad, envié los siguientes correos a familiares y a Ana María y Roberto:
From: Jorge Blanche
To: Paula, Josefina, Alberto, Monica, Sandra, Lamberto, Marisol
Cc: Sent: Thursday, July 23, 2009 10:50 AM
Subject: Internacion de mi madre en asilo
Queridas tías Elma (x Chepi), Olga (x Alberto), Lita (x Sandra), tío Carlos (x Mónica) y consuegros,
Ayer supe que alrededor de una semana y media atrás, mi hermana Ana María (que detenta la representación legal de mis padres desde Oct-07, después de engañar a mi madre sobre mi proceder como representante legal), interno en una casa de reposo a mi madre (84 años) en algún asilo en Santiago. Mi madre presenta al menos un 70% de senilidad según informe Compin 2008 y aun es auto valente. Tengo información que mi madre no quería dejar su entorno ni sus recuerdos pero Ana María, so pretexto de llevarla a un hotel por unos días mientras María Castillo, la empleada domestica por 18 años convalecía de una supuesta operación, la interno en algún hogar cuyo paradero desconozco; una vez enfrentada cara a cara en un fuerte intercambio de opiniones e insultos ayer en la tarde con presencia de carabineros como testigos, Ana María rehusó decir la ubicación precisa. Ana María había prohibido a la enfermera que cuidaba a mi padre y a María mi acceso y/o ingreso a visitarlos en su departamento a partir del 14/5/08. Si alguno de ustedes sabe en que hogar se encuentra, les agradeceré me lo hagan saber.
Aprovecho la oportunidad para compartir el hecho que mi padre se encuentra en un centro de rehabilitación en Quinchamalí después de una estadía de dos meses en el Hospital Militar al cual ingreso el pasado 19 de mayo, 2009, a causa de 3 grandes escaras infectadas (sacro y caderas; 16-18 cm. de diámetro) y profundas (1.5-2.5 cm.) grado IV; también presentaba un cuadro de desnutrición calórica proteica al margen de su conocida bronquitis obstructiva, asma, neumonía aspirativa y secuelas de algunos trombos anteriores. Mi padre ahora presenta una disfunción deglutatoria y se alimenta únicamente por sonda desde hace varias semanas ya. Su estado mental es débil y aunque aun me reconoce, su mirada y mente se va y al rato vuelve; duerme mucho y es difícil saber si entiende su entorno o condición. Demás esta decir que me entere casualmente de la admisión de mi padre al HosMil 10 días después de ingresado ya que la hostilidad y odiosidad de Ana María hacia mi es material psiquiátrico de larga data. Mi padre esta mal y probablemente no salga fácilmente de esta situación o en corto tiempo pues las escaras, al margen de ser dolorosas y difícil de regenerar tejido muscular a los 92 años, son grado IV, el máximo (grado V, en desuso, es para daño irreversible toda vez solo existe la amputación como procedimiento). Me temo su fin se acerca luego.
Un fuerte abrazo para todos ustedes y espero la vida (y el invierno) les sea amigable.
Los quiere
Jorge
A continuación muestro copia de mis correos recriminando a Ana María y Roberto por su consistente mala gestión al cuidado de mis padres y la absurda extralimitación de funciones.
From: Jorge Blanche
To: Ana María, Roberto
Sent: Thursday, July 23, 2009 13:07
Subject: Internacion de mi madre en asilo
Ana María,
Has decidido, una vez mas, engañar a mi madre (tema recurrente ya) y recluirla en un hogar de reposo contra su voluntad y ocultar su ubicación para que yo no pueda visitarla, hecho certificado en presencia de testigos Carlos (perruquero), Pilar (recepcionista) y los tres carabineros de la comisaría de Las Condes que acudieron al llamado tuyo de pánico ayer tipo 7 p.m. además de yo dejar la correspondiente constancia policial en la comisaría de Los Dominicos. Has querido "pasar piola" con la internacion de mi madre del mismo modo que con el ingreso a urgencia de mi padre el pasado 12/12/08 y el ingreso por escaras el 19/5/2009. Has fracasado en el intento como también en el cuidado de mis padres.
Después del "numerito" tuyo de ayer, uno mas a tu lista de crecientes desaciertos de criterio, quiero compartir contigo dos cosas:
1) tu cita "todos los pacientes en reposo tienen escaras..." es una débil y mediocre excusa para disculpar tu negligencia e incapacidad de proporcionar un cuidado de calidad a mis padres. Favor consulta en medios geriátricos y/o en la red sobre el tema y después comparamos notas. Aun mas, te hice saber en mayo 2008 que mi padre tenía escaras y lo ingresas UN AÑO después, 19 de mayo 2009, con TRES grandes escaras grado IV en el sacro y caderas. NO son escaras grado I, ni grado II ni grado III, son grado IV (y eso que no existe grado V pues esta en desuso), es decir, llevaste a mi padre al hospital cuanto toco techo en tema de grado de infección de ulceras por presión; aun mas, no solamente lo llevaste con una escara, ni dos, sino TRES escaras, además de una escara en cada hombro de lado, total: CINCO.
2) Del departamento "Dale con que las gallinas mean..." y descalificaciones personales (nada que ver con la situación de mis padres, pero bueno, tu técnica es evitar tus responsabilidades y desviar la discusión a otro lado):
a) "tu le robabas plata a mis padres..."; respuesta: en octubre 2007, te envié todos los documentos (impreso y email) y un estado de situación de los 5 meses en los cuales yo maneje sus dineros; el resto de la documentación estaba en el departamento de mis padres (que tu después hiciste desaparecer). Las cuentas están cuadradas, respaldadas y justificadas y nunca, desde esa fecha hasta ahora, has podido identificar una partida sospechosa o infundada excepto hacer gárgaras con tus propios delirios sobre el tema. Tal vez Roberto, a pesar de sus dificultades para entender un estado de cuenta bancario, te pueda ayudar. Ahora bien, prepárate pues cuando llegue el momento, voy a exigir TODA la documentación de todos los movimientos, ingresos y egresos bancarios, médicos y administrativos desde 0ct-07 a la fecha que expire tu poder; esto incluye cuentas de servicios, supermercado, hospital, consultas, etc. y te recomiendo llevarlo en un formato digital para que un contador profesional lo revise ágil y eficientemente, tal cual yo lo hice contigo. Me atrevo a apostarte multiplicar por 10 o por 100 cualquier partida o cargo dudoso que encuentres y hacerte la transferencia de fondos correspondiente. A la fecha, no hay "smoking gun" y no lo vas a encontrar porque simplemente no existe.
b) "pasas por aquí a cada rato..."; respuesta: a excepción del día anterior en que entregue por mano (a Cata) copia impresa de mi email para tener certeza de que lo recibieras (Quinchamalí vs. La Florida), hace AÑOS que no entraba a tu perruqueria; de hecho, el olor a perro se siente desde afuera y nunca me ha gustado. Me gusta entregar los mensajes por mano personalmente y no mandar un mensajero falso y mula (documentos de Orange County del otro pastel a través tuyo) o depositarlos en el buzón y salir corriendo (tu carta enero 2008 en mi buzón).
c) "eres un vago que no trabaja hace 8 años..."; respuesta: te hice el ofrecimiento de que tu y yo hagamos c/u un vale vista de 1 millón de pesos por cada año y vayamos a una notaria; yo llevo mis declaraciones de renta de 2000-2008 y tu escoges cualquier año; si el notario ve que mi declaración de renta de SII o IRS es mayor que cero (>$0) para el año seleccionado por ti (y eso excluye los arriendos de las propiedades), le das al notario un vale vista tuyo por 1 millón de pesos y el notario me lo pasa a mi; si mi declaración de renta para ese año es cero, un vale vista mío es tuyo. Podemos repetir el ejercicio las veces que quieras apostando 1 millón cada vez. Planteabas tu argumento de una manera tan segura sin embargo, inexplicablemente, declinaste mi apuesta. Tal vez Roberto te pueda iluminar sobre el viejo refrán "put your money where your mouth is" en vez de hacer gárgaras con otro delirio mas.
d) "nunca te preocupaste de mis padres..."; respuesta: otro delirio tuyo el cual no se condice con tu distanciamiento con ellos entre 2006 y 2007, por mencionar lo ultimo; de hecho, estabas peleada con ellos al punto de sacarle lagrimas a mi madre y yo entrar en escena toda vez hay una época en la vida en que los padres se preocupan de sus hijos y después los hijos se preocupan de sus padres; así de simple pero tu no lo entiendes. Tu sobre reacción ayer es prueba viva de que has tenido un colapso mental y nervioso toda vez la situación de ellos te ha superado, es decir, en buen chileno, "el poncho te quedo grande" o "no das el ancho". Ayer pasaste de la ira profunda al llanto desconsolado y hasta con lagrimas en los ojos tratando de explicar a carabineros lo inexplicable; ¿buena actuación o colapso nervioso?; mis respuesta es que es un poco de ambos.
e) "los registros de urgencia del 14/6/2007 muestran que demoraste..."; respuesta: podemos comparar los registros de ambulancia y urgencia y otros cuando quieras; me asombra la liviandad de tu acusación toda vez no estabas presente ni antes, ni durante, ni después del trombo de mi padre ese día. Argumentas minutos en circunstancias que tú has dejado pasar no minutos, no horas, no días, no meses sino UN AÑO antes de llevar a mi padre al hospital por sus 3 escaras grado IV. Y ahí esta el resultado.
f) "nadie en la familia te quiere..."; respuesta: esa es otra clásica tuya toda vez tu caso y el del otro par de pasteles en el extranjero conforman una tripleta de siquiatra con sus matrimonios fracasados y una gran mochila de amarguras por obsesiones compulsivas, carencias afectivas, abusos y desordenes atencionales rayanas en la psicopatía y psicosis. Hay familias funcionales y disfuncionales y mucho me temo no has conocido (ni Roberto tampoco) unión, tolerancia, preocupación ni cariño familiar; ¿puedes citar a tu ex suegra o sus familiares?, ¿que tal los de Roberto?, ¿tus cuñados y cuñadas? Como alguna vez te dije, que pena tu vida porque llevas los mismos genes Robles femeninos y vas por el mismo camino de mi madre con su carácter fuerte, difícil, egoísta y relaciones interpersonales siempre conflictivas, toda su vida. Pero ella sigue siendo mi madre y me preocupa su estado, más aun al estar en manos tuyas.
Corolario; se confirma que "lo que empieza mal termina mal" y ustedes dos se coludieron para empezar mal desde el engaño a mi madre en oct-07 para revocar su representación legal a la fecha; y el cuento sigue de mal en peor.
Buen día
Jorge
En relación al incidente en la “perruqueria” de Ana María y a la cual concurrieron carabineros de la comisaría Las Condes, puedo decir que me retiré tranquilamente del lugar, nunca hubo agresión ni daño físico a persona alguna o material y me dirigí a la comisaría de Los Dominicos donde estampé una constancia sobre el incidente. El documento tiene registro Nº 14548 y fecha 22/07/2009.
En la víspera de la muerte de mi padre, escribí este correo a Roberto y Ana María que, con el beneficio de la mirada retrospectiva, resulto profético, pues mi padre se descompuso en la madrugada del día siguiente para morir el lunes 27 al mediodía.
From: Jorge Blanche
Sent: Sunday, July 26, 2009 12:21 PM
To: Ana María, Roberto
Subject: Fw: Wraping up October
Roberto/Ana María,
Haciendo mantención de mis archivos encontré esta joyita tuya y con el beneficio del tiempo y la distancia, hoy en día ameritan algunos comentarios:
1) argumentas al asumir (de manera no solicitada) junto con Ana María el cuidado de mis padres (ver párrafos mas abajo), "capacidad de gestión", "anda a visitarlos ya que estas cerca", "transparencia", "credibilidad", "honestidad" y similares conceptos. Pues bien, al cabo de 18 meses de asumir mañosa y encubiertamente dicha responsabilidad, el resultado neto de este proyecto es que mi padre esta internado en un centro de rehabilitación después de pasar 2 meses en el Hospital Militar toda vez ingresado ahi el 19/5/09 con tres ulceras de presión grado IV infectadas, desnutrido y con bronquitis crónica obstructiva que hace que hoy requiera cuidado institucional; y mi madre se encuentre recluida desde mediados de este mes en un asilo cuya ubicación tu hermana rehúsa proporcionar. Todo esto sin contar la falta de transparencia en el cuidado de mis padres en cuanto a movimientos, consultas, estados de salud e incluso bloqueo a visitarlos desde mayo 2008 a través de órdenes a enfermeras domiciliarias varias y constante alienación mental a mi madre.
2) Para haber tomado un curso de postgrado en gestión de proyectos (y el texto guía que dejaste en Chile era bastante bueno), esto es doblemente grave pues has fracasado como gerente de proyecto bajo cualquier métrica de gestión que lo midas en este, el proyecto mas importante de tu vida, cual es proporcionar una vejez digna, sana y feliz a mis padres hasta el ultimo día de sus vidas.
3) Para tu socia Ana María en esta aventura irresponsable, que se supone es una profesional en el rubro salud, ingresar a mi padre a un hospital con 3 escaras infectadas grado IV es una negligencia o prevaricación impresentable. Así de simple. Las 8 consultas medicas al Hospital Militar durante en año 2008, incluida una pasada por urgencia el pasado 12/12/08, parecen de utilería comparado con el tema escaras (mi padre a la fecha no ha recuperado un gramo de tejido muscular y probablemente nunca lo haga). Por otro lado, ni Ana María ni tu fueron capaces de manejar y mitigar el estado mental y conducta de mi madre y al final, ustedes han decidido, contra la voluntad de mi madre, engañarla una vez mas e internarla en un asilo.
4) Mi padre en el centro Quinchamalí es un paciente complejo y de complejidad 10 en una escala de 1 a 10. Por tu propia dignidad, no hagas el ridículo enviando emails a su administración "ordenando no hablar conmigo ni comunicar una sola palabra" pues tu no tienes la tutoría legal y Ana María tampoco tiene esa jurisprudencia o autoridad ni puede tapar el sol con un dedo. Un claro síntoma de agotamiento y colapso nervioso.
5) Voy a encontrar a mi madre y podrás adivinar que ella tendrá la misma reacción que tuvo aquella mañana de abril del 2006 cuando me llamo angustiada y sollozando porque Ana María le había quitado su poder de firma en la cuenta corriente del banco. El resto es historia. Stay tuned.
6) Como referencia, Amelia Tarrago, profesora (hasta el dia de hoy) y hermana de mi suegro, cuido de sus padres Claudi y Teresa (en casa, no en un centro ni asilo) durante 15 años hasta el ultimo día de sus vidas (85+ años) con la sola ayuda de una empleada domestica todo servicio y la familia completa detrás. Y pasaron a mejor vida sin dolor y rodeados de amor y cariño. Otra referencia, puedo citar un adulto de 97 años de edad que lleva 5 años postrado y no tiene ni ha tenido una sola escara. Te puedo dar otras referencias pero eso a ti ahora no te importa pues tampoco hiciste tus tareas. La formula es dedicación y cuidado; el antónimo es negligencia y los resultados están en el actual estado de mis padres; y lo que ustedes dos han hecho con ellos no tiene perdón ni olvido.
Ustedes dos son realmente un caso de estudio.
Buen dia
Jorge
... y a continuación, el correo de Roberto al inicio de todo:
From: Roberto Blanche
Sent: Thursday, October 04, 2007 4:30 PM
To: Jorge Blanche
Subject: RE: Wraping up October
Que no te preocupe mi capacidad de gestion por que ese no es tu problema ya, como asi tampoco tengo que rendirte cuentas ni de mis planes acerca de como los atendere. ¿Hablas de mis padres?, deberias releer lo que escribes acerca de mi madre y te deberia dar verguenza. Si quieres saber de ellos es mejor que vayas a visitarlos que estas a pocos km de distancia, mientras que yo estare a 8533 km de distancia! ups!! Perdon me equivoque de nuevo, son 8534 km, pero debo hacer algun ajuste por que no vivo en Toronto.
Espero que puedas justificar los $3000 pesos extras que siempre has sacado de los giros de ATM que he visto, ¿o acaso la consideras como un pago por tus servicios?, espero que puedas documentarlo.
Espero que me envies lo siguiente y lo dejes con el conserje del edificio:
Todas las cartolas originales que tengas del Scotiabank desde Enero 2007 hasta la fecha.
Todos los recibos originales que puedas tener en tu poder que respalden los movimientos de las cartolas.
Documento original de la apertura del fondo mutuo en el Santander, como asi tambien las cartolas mensuales que tengas en tu poder.
Todos los examenes, diagnosticos, medicos originales que puedan estar en tu poder
No te preocupes por mis "Conclusiones Robertiano", por que es mejor que el estilo de administracion "Jorgiana", el cual se caracteriza por su ironia, ausencia de buen trato y falta de transparencia, razon por la cual fue sustituido por otro que aunque esta a miles de km de distancia (¿cuantos son?), obviamente infunde mas confianza, tiene antecedentes de mayor honestidad y credibilidad, no insulta ni degrada a las partes. Ya estas fuera, aceptalo y quedate ahi, no molestes más y si no vas a aportar algo positivo no escribas.
Te suguiero que tus proximos emails sean menos ironicos (recuerda que de mas de una pega te echaron por eso) y aporten algo positivo (aunque sea poco), de lo contrario dejare de leerlos y bloqueare tu direccion de correo, por que no me interesa leer sandeces. Mi primera prioridad son mis padres y tu simplemente no estas en la lista.
R
Santiago 23 de julio de 2009.
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(Continúo el 1 de agosto de 2009)
El viernes 24 de julio de 2009 fue el último día que vi a mi padre vivo. Estaba bajo un sol de invierno recién aseado y dos enfermeras habían recién terminado su trabajo con el. Guillermo, su compañero de cuarto estaba dormido; Guillermo tiene 97 años y lleva 5 años postrado, nunca ha tenido una escara de ningún tipo. Mi padre dormitaba y por momentos estaba conmigo y reaccionaba a mi voz y por momentos se iba en su dormitar.
Al salir, la enfermera jefa del centro me dice que ha recibido un email de Ana María, dada su condición de representante legal, y otro email de Roberto con instrucciones explicitas de no hablar conmigo una sola palabra (¿...?). La idea de tapar el sol con un dedo no es nueva ni será la última. La enfermera jefe simplemente observa la situación sin señal de comprender sino solo “obedecer”.
El lunes 27 de julio de 2009, a las 2 a.m. la respiración de mi padre se vuelve irregular, se complica y es necesario aplicarle oxigeno. El centro llama al medico remoto y acude el Dr. Franz Naranjo a estabilizarlo; posteriormente llaman a Ana María y a la Unidad Coronaria Móvil; adivinando un fin próximo, la enfermera jefe (Sra. Rosaura Hernández) intenta contactarse conmigo, tal cual yo se lo había solicitado y ella había aceptado, pero Ana María se lo prohíbe. Mi padre agoniza por 10 horas más y finalmente muere al mediodía de una falla multisistémica. La enfermera intenta contactarme nuevamente y Ana María nuevamente se lo prohíbe y le dice “yo lo llamare mas tarde...”.
El mítico “yo lo llamare mas tarde” es una llamada a las 6.15 p.m. de mi sobrino Claudio con la noticia. Ana María, una vez más, no tiene el valor ni el coraje de enfrentar una situación y cobardemente utiliza terceras partes. Claudio me dice mi padre esta siendo velado en la capilla adjunta a la iglesia de la Vicaría General Castrense y que la misa es al mediodía del día siguiente (en verdad fue a las 2 p.m.).
Mi sobrino tampoco tiene el coraje de decirme donde está internada mi madre y decido no presionarlo a pesar de que, voluntaria o involuntariamente, es parte encubridora.
Decido enviar dos correos, uno a la familia y amigos cercanos:
De: Jorge Blanche
Enviado el: Lunes, 27 de Julio de 2009 18:38
Asunto: Mi padre ha fallecido
Queridos todos,
Les anuncio el lamentable fallecimiento de padre, hoy cerca del mediodía. Sus restos están siendo velados en la capilla de la Vicaria General Castrense, Los Leones esq. Providencia. Entiendo el cortejo saldrá hacia el cementerio general mañana al mediodía.
Me temo no estoy seguro de asistir a la misa ni entierro de mi padre como expresión de mi mas enérgica protesta a la mala calidad de vida que vivió en su ultima etapa en manos de sus cuidadores. Mi madre esta ahora en un asilo contra su voluntad y sus cuidadores también me niegan su ubicación para visitarla.
Un abrazo a todos ustedes.
Jorge Blanche
Y otro correo a Ana María, en lo que espero será el último en un largo tiempo.
From: Jorge Blanche
Sent: Monday, July 27, 2009 7:07 PM
To: Ana María
Cc: Roberto
Subject: La muerte de mi padre
Ana María,
Aun con la muerte de mi padre, no has tenido el coraje de avisarme personalmente ni dejar que de Quinchamalí me avisaran anoche a las 2 a.m. cuando mi padre se complico, ni cuando el falleció hoy al mediodía prefiriendo manipular y dilatar la información hasta las 6.15 p.m. de hoy a través de una llamada de tu hijo.
La vida tiene muchas vueltas y tribunales aceleraran el proceso.
Jorge
Mi esposa e hijas asistieron a la misa y me informan fue breve, plana y bajo una atmósfera artificial y distante; mi madre lucía sedada y ausente, aunque coherente y siempre escoltada y afirmada a cada lado por las hijas de Ana María, para evitar que se cayera.
Triste epilogo de la vida para mi padre, un hombre semi-huérfano y muy social que quería estar rodeado de familia y murió en solitario por la demencial y sicopática decisión de su hija Ana María llevada por el mas profundo odio y resentimiento en perjuicio de mi padre y su único otro hijo que podría haber acudido a su lecho de muerte, de sus otros nietos y parientes extendidos.
Triste ocaso (de momento) también para mi madre que a pesar de sus limitaciones mentales, no puede compartir con otro hijo, ni su nuera, ni nietos ni amigas que me han preguntado por ella.
Más allá de la negligencia, incompetencia y mala gestión en el cuidado de mis padres por parte de Ana María, el comportamiento de ella con el manejo de los dineros de ellos demuestra sus verdaderas motivaciones. En efecto, a los pocos días de internar de manera engañosa a mi madre en un asilo, Ana María retiró los ahorros de mis padres de toda una vida más el efectivo que mantenían en su departamento de Carlos Antúnez, aproximadamente unos US$100 mil dólares, y los depositó, el 31/5/2009, en un fondo mutuo en el Banco Santander, sucursal Las Condes, a su nombre. Dichos dineros no están a nombre de mi madre (mi padre ya estaba muerto) ni en un instrumento de inversión con dos titulares sino únicamente bajo su nombre. En cualquier parte del mundo, esta acción se llama “apropiación ilícita” y/o “enriquecimiento indebido” pues, en primer lugar esos ahorros no son de su patrimonio sino en este momento de mi madre y en segundo lugar, esos dineros han sido utilizados como capital de trabajo con otros fines. La Parte II de este log presentará mas detalles al respecto.
Resumiendo esta Parte I,
-Ana María y Roberto se coluden y logran revocar el 1 de octubre de 2007, la tutela legal que yo tenía sobre el cuidado de mis padres.
-Dicha revocación se basó en una acusación de fraude y robo de sus dineros, nunca demostrada, y continuó sistemáticamente con calumnias descalificadoras de todo tipo.
-Ana María instrumentalizó esta tutela para manipular y alienar a mis padres especialmente a mi madre, hostilmente hacia mí, motivada por odiosidades endémicas de larga data que a mi juicio ameritan ayuda siquiátrica.
-A los 8 meses de su gestión (Mayo 2008), Ana María logra interrumpir definitivamente mis visitas a mis padres; en esa oportunidad, le advertí que mi padre presentaba escaras en la parte baja de la espalda.
-En Diciembre 2008 mi padre es ingresado de urgencia al Hospital Militar por una infección a un testículo. La infección es controlada y es enviado a casa pero la inflamación no lo abandonó hasta su muerte. No supe de esta emergencia hasta mucho más tarde. Una vez más, falta de higiene.
-En Mayo 2009, mi padre ingresó al Hospital Militar con tres grandes y profundas escaras grado IV, desnutrido y con bronquitis crónica. Mas allá de la desinfección de las escaras (antibióticos), alimentación enteral (nutrición por sonda) y micro-aspiraciones frecuentes, mi padre no se recuperó nunca de su condición de entrada (ver Epígrafe de alta; 19/5/09 al 16/7/09).
-A los 11 días de ingresar al Centro de rehabilitación de Quinchamalí para pacientes de baja complejidad, aunque el paciente era de alta complejidad, mi padre muere cerca del mediodía del 27/7/09 a causa de una “falla multisistémica”.
-Si bien todos los humanos somos mortales y mi padre murió a los 92 años, la gestión del cuidado de él no puede calificarse sino como deficiente, tanto por la negligencia e incompetencia clínica de Ana María como por la instrumentalización emocional que hizo de ellos para alienarlos hostilmente hacia mi, su hijo, y por ende a mi propia familia.
-En cuanto a mi madre, Ana María no prosiguió con el tratamiento geriátrico que yo había iniciado para mi madre en Sep-07 y realizó solo 2 con consultas neurológicas en todo 2008 (ver ficha clínica del Dr. Quintanilla). Incapaz de mitigar y manejar la discapacidad mental de mi madre, Ana María decide internarla, contra su voluntad, en un asilo para adultos mayores seniles (Julio 2009) mientras rehúsa firmemente proporcionar su paradero. En vista de las circunstancias, solicito apoyo legal y de la Policía de Investigaciones, sección Ubicación de Personas, para tal efecto.
-Como epílogo a esta primera parte, Ana María hace suyos los ahorros de mis padres (US$100.000) para depositarlos en un banco local bajo su nombre sin importarle que es patrimonio ajeno; ergo, cae en la figura enriquecimiento ilícito, apropiación indebida y similares.
Repito el viejo refrán: “lo que empieza mal, termina mal”; y esto aun no termina.
Fin de la Parte I
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