miércoles, 18 de julio de 2012

Una vejez de miedo - Parte IV




El siguiente texto son algunas reflexiones del suscrito (JBR) ante la resolución del 8° Juzgado Civil de Santiago en el proceso de interdicción a mi madre (ARB) ingresado el 2.12.2011, bajo  el Rol C-33458-2011, y cuya resolución el 30.5.2012 otorga provisoriamente la curatoría a mi hermana (AMBR).  Mi abogado, a solicitud mía, ha apelado a la Corte de Apelaciones y este es un breve resumen a la fecha y algunos alcances al respecto.

Desde la audiencia inicial el 9.12.2012, la estrategia de la contraparte representando a AMBR ha sido:
a) aportar la mayor cantidad posible de antecedentes, incluyendo material absolutamente extemporáneo como ser el acuerdo de separación matrimonial de AMBR y su eventual divorcio 28 años después, su estado patrimonial con listado de propiedades y automóviles;
b) declaraciones del asilo de ancianos Capsal ensalzando la dedicación de AMBR al cuidado de ARB y expresando asombro por la ausencia de otros parientes preocupados por la salud y bienestar de ARB;
c) declaraciones de parientes ausentes en la vida de mis padres y mía por largos años que sin embargo declaran saber todo sobre mi vida y la de mis padres;
c) declaraciones de hermanos ante el consulado de Chile en el extranjero, a 9.000 km de distancia, que tampoco han atendido ni visitado a ARB (ni a mi padre en vida) en largos años y en abierta hostilidad con el suscrito por rencillas pasadas y;
c) descalificaciones de todo tipo a JBR argumentando por veces “verdades a medias” y por veces falsedades cabales con el propósito de perfilar al suscrito como una persona ociosa que solo ambiciona el dinero de ARB, con un historial de deshonestidad económica, agresivo, desequilibrado mental y abusador de adultos mayores.

La realidad es que la familia BR es una familia muy disfuncional; de eso no existe duda.

Mi madre ARB amerita interdicción, de eso no existió duda alguna desde la audiencia inicial de ella con el juez, tal como lo registra el acta de la audiencia (foja 35): “Interrogada sobre su nombre completo, lo señala en forma perfecta. Interrogada sobre su fecha de nacimiento en Febrero de 1925, no recuerda el día de su nacimiento. Interrogada sobre la fecha de hoy, no lo recuerda nada. Interrogada en que parte vive, tampoco lo recuerda de manera alguna. Ignora de qué se trata la gestión en que comparece, como tampoco sabe en qué lugar está. Interrogada sobre quién es el presidente de Chile, no lo recuerda y dice tener mala memoria. Señala que vive con su marido, que es muy buen marido, lo que no es efectivo. Señala tener tres hijos, lo que no es efectivo, ya que son 4 hijos.

Se deja constancia que a simple vista la citada presente un deterioro mental grave.”

Ciertamente la discapacidad mental de ARB es muy superior al 70% diagnosticado y certificado a fines del año 2007 por la Comisión Nacional para la Invalidez (Compin, Ministerio de Salud) en base a las fichas médicas a esa fecha.

Al no haber acuerdo entre las dos partes (AMBR y JBR) sobre quien ha de asumir la curatoría, el caso derivó rápidamente a la designación de un curador. La opción de AMBR o JBR como curador fue mutuamente rechazada y la solución racional estaba en nombrar un tercero como curador, opción que fue descartada y no recomendada por el Defensor Publico en su informe. El informe de una página del Defensor Público no fundamenta en modo alguno su recomendación y solo se limita a constatar la necesidad de una curatoría y que ella sea asignada a AMBR; así de simple y también así de sospechoso, toda vez la falta de escrúpulos de la contraparte ha quedado en evidencia más de una vez en este proceso.

Debo dejar constancia que tal vez por ser la parte que solicita la interdicción, en ningún momento el juez ni el proceso de interdicción de mi madre me citó a declarar, testificar o emitir un listado patrimonial, menos aun una oportunidad para desvirtuar todo el basureo, injurias y calumnias a las cuales he sido objeto. Esta demanda se tramita en un juzgado civil, aun sujeto al sistema antiguo de justicia donde las audiencias son entrevistas privadas ante el juez y no sujetas a contra-interrogatorio ni presentación de evidencia para sostener las acusaciones; todo el proceso es escrito  y el perjurio es detectado solamente por el juez de la causa, lo que en la práctica significa que si una parte miente en un 100% y la otra parte declara la verdad al 100%, la parte que comete perjurio se ve beneficiada con un 50% de sus testimonios falaces.

Paradojalmente, la resolución del 30.05.2012 nombra a AMBR como curadora provisoria; estos son los argumentos para ello:

Los siguientes testimonios se encuentran en foja 36 y fueron realizados el 09.01.2012:

1) Testimonio de AMBR; se presenta como “la única mujer que ha estado al lado de mi madre ya que mis otros tres hermanos se fueron a Estados Unidos y como consecuencia de ello yo asumí, cuando mi mama empezó a perder la memoria, me dio un poder notarial para que manejara la casa, la llevo al médico, al dentista, recreación porque me considero la persona idónea para administrar los bienes de mi madre ya que ella no se lleva bien con su hijo JBR. Declara ser persona solvente…,; respecto a mi hermano JBR en la actualidad esta cesante…, etc.”.

El testimonio presentado por AMBR es falaz y mal intencionado pues si bien ella es la única hija, JBR se fue a EEUU en 1976 a estudiar un postgrado y regresó a Chile en 1987, época en que mis padres gozaban de excelente salud y no requerían del cuidado de terceras personas. El mal de Alzheimer empezó a afectar a mi madre en 2004. Aun mas, cuando el estado de salud de mi madre (y padre) se hizo critico, fue JBR quien se hizo cargo de ellos, por petición de ellos, incluyendo un poder notarial general que le otorgaron para ayudarlos en todas sus necesidades. Los celos de AMBR ante esta situación la motivaron a alienar paulatinamente a ARB en contra de su hijo JBR con argumentos infundados y maliciosos (mal uso y robo de sus dineros de jubilación) al punto que el año 2007, aun sorprendida in fraganti, continuó  hostigando a ARB a pesar de ARB estar bajo una aguda depresión por la pérdida de sus habilidades mentales y con una conducta agresiva por causa del deterioro de salud de mi padre (en esa época semi-valente y con un 50% de discapacidad mental); finalmente y bajo presión, ARB revocó el poder notarial otorgado a JBR y se lo reasignó de manera encubierta a AMBR. No existe dialogo entre JBR y AMBR desde hace muchos años por desconfianzas mutuas, por lo que mal podría saber AMBR el estado ocupacional de su hermano. JBR no está cesante ni ocioso, como ella declara. Tan significativo es lo que AMBR dice como lo que calla; AMBR se contiene de hacer acusaciones de robo de dineros o deshonestidad de JBR ante el juez pues nunca, aun cuando encarada en 2008 por JBR, a demostrar la acusación y no lo hizo, ella diseminó este argumento que los hermanos Carlos y Roberto (ver testimonios más adelante) se encargan de propagar. Hago notar que ambos viven fuera del país y no han visitado Chile ni a mis padres en largos años.

2) Testimonio de Mónica Robles, sobrina de ARB; admite que ARB tiene un problema mental y agrega que JBR “no tiene afectivamente ningún lazo con su madre ya que ella no lo considera un buen hijo ya que tiene actitudes poco serias y no tiene trabajo estable…, en cambio AMBR es una persona solvente con una excelente situación económica”.
Este testimonio de un familiar que no ha frecuentado a ARB ni a JBR en muchos años está claramente pauteado, mas aun cuando en los últimos años de vida de mis padres, nunca ha existido preocupación de ella por ARB ni una visita o llamada telefónica ni nada similar. Mónica declara una cercanía con ARB y con JBR que nunca ha existido e insinúa que la interdicción tiene una motivación económica.

3) Testimonio de María E. Blanche, sobrina de ARB; reconoce el mal estado mental de ARB y declara que “AMBR siempre ha estado a cargo de su madre toda la vida, la cuida en sus necesidades y se opone a que sea su otro hijo JBR por el descuido, maltrato y abandono a su madre y los intereses económicos que lo motivan a iniciar esta gestión; no tiene trabajo estable que es lo que yo sé” y propone a AMBR como curadora.

María E. no ha visto ni se ha preocupado por mi madre (o padre) nunca en su vida, menos aun puede emitir una opinión con conocimiento de causa. Ni ARB ni JBR han alternado socialmente o por otra causa con María E. desde que era una colegiala y vecina, es decir, casi 45 años.  Su testimonio no tiene valor alguno, pero eso no lo sabe el juez.

4) Tatiana Rojas, nieta de ARB; estudiante universitaria que naturalmente propone a su madre, AMBR, como curadora porque “tiene clínica propia, es solvente y buena empresaria…; no quiere que JBR sea curador porque nunca ha estado junto a su madre, esta cesante y hace “pitutos”, no tiene contratos y estuvo afuera en el extranjero y luego volvió a Chile”.

El testimonio de Tatiana es de una chica reconocidamente inmadura a pesar de sus 23 años, nacida y criada en ausencia de su padre biológico, sin figura paterna referente y cuidada desde su infancia por su abuela ARB.

5) Marisol Tarrago, nuera de ARB. Reconoce la discapacidad mental de ARB y propone una curatoría compartida entre JBR y AMBR, lo cual a juicio de JBR es netamente aspiracional pero absolutamente inefectivo y/o realizable. Se limita a contestar al juez y no presenta argumentos adicionales o referencias históricas.

6) Andrea Blanche, nieta de ARB. La declaración es básicamente la misma que la anterior.


Posteriormente, el 12.01.2012, el abogado de AMBR presenta una solicitud de curatoría provisoria y adjunta, entre otros, los siguientes documentos:

7) Declaración de ARB con fecha 17.08.2009 donde declara “no querer recibir visitas de su hijo Jorge ni de su familia”.

Este “documento” tiene fecha unas pocas semanas después que ARB fuera internada en el asilo Capsal por iniciativa de AMBR y sin consentimiento de ella ni de JBR; aun mas, la iniciativa no corresponde pues excede las atribuciones del poder notarial concedido por ARB a AMBR y a la vez, es evidencia adicional de la manipulación maliciosa de ARB por su hija AMBR pues después de callar intencionalmente el paradero de ARB (constancia policial) a JBR, manipula e instruye a la administración de Capsal no permitir el ingreso de JBR a visitar a ARB, decisión que Capsal adhiere total y efectivamente.

Sin embargo, en Dic-09, Marisol Tarrago primero y Andrea Blanche después, logran acceso a visitar a ARB junto con un perito siquiátrico el cual elabora un informe que confirma el deterioro mental de ARB mas allá del 70% de discapacidad diagnosticado por Compin el año 2007. Capsal niega sistemáticamente el acceso a JBR a visitar a su madre y/o saber de su estado de salud.

8) Certificado de Capsal emitido el 08.07.2011 por su dueña Ingrid Walsen donde mas allá de reconocer la residencia de ARB desde junio 2009 con diagnostico de deterioro cognitivo, desorden depresivo y Alzheimer, agrega que “solo su hija se encarga de visitarla y de sus necesidades, estando “siempre atenta y abierta a satisfacer todas las necesidades que pudieran surgir de parte de su mama. La política de Capsal es tener las puertas abiertas para todas las visitas de los residentes”, en circunstancia que a JBR nunca le han permitido acceso a visitar a ARB por expresa instrucción de AMBR.

 “Certificado” de Capsal fechado el 06.01.2012; este segundo certificado, también firmado por Ingrid Walsen, testifica que “AMBR ingresó a ARB el 11.07.2009 debido a su incapacidad para valerse por si sola en su cuidado por ser portadora de un proceso demencial degenerativo…, y que AMBR es quien se ha preocupado desde sus inicios y permanentemente por la salud de su madre, tanto física como emocional, estando permanentemente en contacto con nosotros para todos los requerimientos que ella ha necesitado. Hemos sido testigos de la abnegada preocupación de AMBR para cuidar a su madre, algo que no hemos visto en otros miembros de la familia de ARB”.

“Certificado” email fechado e, 08.03.2012; este tercer documento es la respuesta de Ingrid Walsen a la Corte de Apelaciones de Santiago por causa de JBR presentar un Recurso de Amparo por no permitir el libre acceso del suscrito a visitar a ARB. Esta respuesta no ocurre dentro de las 24 horas requeridas por la corte sino 30 días después.  Este correo es el más falso de todos pues declara que “le informo también que SI hemos recibido visitas de don Jorge y su señora en nuestra residencia”, lo cual es falso, pero continúa, “don Jorge comenzó con una serie de exigencias que no nos correspondía satisfacer dada la naturaleza de nuestros servicios. Las últimas veces que visitó nuestro hogar tomo fotografías a nuestro personal sin el consentimiento de ellos, lo que provocó gran desconcierto en nuestro ambiente. Debo decir también que en otra oportunidad tuvo un trato poco caballeroso conmigo, se violentó verbalmente. Usted comprenderá el efecto que su actitud produjo frente al personal, las otras visitas y en nuestros residentes. En ese juicio (F-7216-2011), la Sra. Ana Corina expresó que reconocía que don Jorge era su hijo pero que también reconocía que era un mal hijo y lo había sido ahora y siempre, por lo tanto ella no lo quería ver. Nosotros solo seguimos sus instrucciones para evitar descompensaciones emocionales que ella sufre cuando él se le acerca”.

Las declaraciones de Ingrid Walsen, dueña y administradora de Capsal, no se sostienen dado que solo una vez, el 27.09.2011, el suscrito tuvo acceso al asilo al ir acompañado por una Asistente Social que el personal de Capsal interpretó como parte de una diligencia judicial y permitió a ambos a conversar con ARB. La visita duró cerca de 3 horas. ARB se mostró amigable, reconoció a su hijo e incluso lo regañó por no haberla visitado. La misma Walsen y/o una enfermera estuvieron presentes durante toda la única visita a ARB desde su ingreso a ese asilo en julio 2009. El informe de la Asistente Social desmiente categóricamente las acusaciones de Walsen. El suscrito, JBR, intentó repetir la visita 3 días mas tarde junto a su esposa y el personal de Capsal les prohibió nuevamente el acceso.

Las 3 declaraciones de Capsal podrían ser la guinda de un montaje y desinformación perfecta pero falta aun más.

9) Estado de situación financiera de AMBR; el 02.03.2012, el abogado de AMBR presenta al tribunal un “estado de situación financiera, con parte de sus bienes”, para reforzar “la solvencia económica” de su representada. El documento contiene un listado de propiedades, sentencia de divorcio (solicitado unilateralmente por su ex marido después de 28 años de separación legal, previa a la ley de divorcio), avalúo fiscal de una casa residencia en Las Condes, un departamento en Viña del Mar, una parcela en Puerto Varas, un sitio en Colina, un local comercial en Las Condes y un vehículo comercial, todos ellos sobrevalorados de una manera asombrosa.

10) Declaración de Carlos Blanche; el 20.04.2012 el abogado de AMBR ingresa una declaración de Carlos Blanche (CBR), residente en EE.UU. desde 1975, timbrada por el consulado en Los Angeles y validada en la Cancillería la cual dice que respalda el proceder de AMBR y que se encuentra “completa y absolutamente opuesto a mi hermano JBR se haga cargo de cualquier asunto referente a mi madre, especialmente curatoría, ya que demostró claras irregularidades financieras y falta de honestidad al respecto en el pasado. Además mi madre ha manifestado en múltiples ocasiones, incluso en tribunales de familia el año pasado, que no quiere tener visitas ni ningún tipo de relación con mi hermano JBR ya que como he dicho, el ha tenido una relación muy antagónica, amarga e incomprensiblemente irresponsable con mi madre”. 

La declaración de CBR no me sorprende por razones que citaré más adelante, pero me sorprende su conocimiento de la situación familiar, dado que hace mas de 12 años que no visita Chile y desde el año 1975 a la fecha, es decir en 37 años, lo ha hecho solo 2 veces, manteniendo una relación distante, fría y poco afectiva con mis padres y amistades en Chile durante todos estos largos años. Desde 9.000 km de distancia, CBR no tiene ni ha tenido nunca un contacto con la realidad de mi madre (ni de mi padre) ni siquiera en modo remoto. Lo sé por los largos años que pase junto a ellos en esta última etapa de sus vidas. La explicación va por otro lado.

El año 2003 fui a EE.UU. a buscar mejores oportunidades profesionales y estando yo alojado en las cercanías del departamento de CBR, un día y durante mi ausencia, ingresó al lugar donde estaba yo alojado y sustrajo todas mis pertenencias, dinero, pasaporte, etc., dejando plena evidencia de su hurto. Lo conminé a devolver lo robado pero su única respuesta fue repetir el asalto en mi siguiente ausencia y hurtar lo poco que olvidó hurtar la primera vez. Lo denuncié  a la policía y acusé en tribunales por robo reiterado en lugar habitado. El juez lo encontró culpable, lo reprochó y condenó a pagar una indemnización, aunque con goce de libertad.

Posteriormente, en 2004, el CSMC en Los Angeles, hospital donde había trabajado por 20 años, lo despidió por acoso sexual; y en 2006 estando yo de regreso en Chile, me acusó ante tribunales en Orange County, de haber creado una página web muy humillante para el sin más argumentos que su sola palabra. El caso fue desestimado por falta de evidencia.  AMBR tomó partido con CBR sin más explicación que afinidad personal.

Esta vez, las acusaciones de “irregularidades financieras y falta de honestidad…, etc.” como la naturaleza de la afectividad con mi madre no tienen ningún asidero ni evidencia para demostrarlo, solo una inquina personal pues ni siquiera AMBR, con toda la documentación bancaria y financiera de mis padres disponible, ha podido indicar en más de cuatro años, con cifras, nombres, fechas o cualquier otro sustento, alguna irregularidad contable durante el tiempo en que yo los tenía a mi  cuidado y manejaba sus dineros. Aun mas, repito, cuando el suscrito la sorprendió in fraganti comentándole a ARB que su hijo JBR le estaba robando sus dineros, ella no tenía ni acceso, interés, ni evidencia alguna de las cuentas de mis padres. Solo una patología sicopática de carácter delirante, que no resulto ser la única, como se explica más adelante.

11) Declaración de RBR fechada 29.03.2012; el abogado de AMBR ingresa otra declaración, esta vez de Roberto Blanche (RBR), residente en Toronto, Canadá desde 2002, realizada en el consulado de Toronto y validada en la Cancillería sigue el mismo tenor que la de CBR y respalda a AMBR como curadora definitiva diciendo “me niego rotundamente que JBR se haga cargo de la curatoría de mi madre o de cualquier otro aspecto de su vida, sean estos sus finanzas, cuidados u otra naturaleza” (párrafo 4); y agrega (párrafo 5) “Mi hermano JBR no es una persona confiable en el manejo de las finanzas de mis padres, como ya lo demostró cuando estuvo a cargo de ello y lo cual pude constatar en su oportunidad”; y el siguiente párrafo agrega “ mi hermano JBR es la persona más inadecuada para cuidar a mi madre, ni siquiera para visitarla, por la gran enemistad que siente por ella y la forma insolente como se expresa de ella. Yo he sido testigo de su intolerable falta de respeto hacia mi madre cuando la gritoneaba en forma indigna, a tal punto que ni madre busco refugio en la cocina de su casa”.

Una vez más, acusaciones de deshonestidad y malos tratos sin sustento o evidencia alguna. Desconozco la razón y el fondo de las acusaciones de RBR y solo puedo decir que este es un lado que desconocía de RBR y me sorprende, mas aun después de conocerlo durante un año completo, en 1984, cuando vivió en mi casa compartiendo con mi familia en EE.UU., mientras el intentaba estudiar y trabajar en aquel país, iniciativa fracasada que lo obligó a regresar a Chile.

12) Informe del Defensor Publico fechado 04.04.2012; el Defensor Publico Juan Jaime Ferrer Puig, entrega su informe y en representación de ARB, reconocida ya como persona con discapacidades para desempeñarse sola. El Defensor Público Ferrer recomienda declarar a ARB en interdicción definitiva por causa de demencia y también designar a AMBR como curadora, general, legítima y definitiva. El Defensor Publico Ferrer no argumenta en modo alguno su recomendación, lo cual es ajeno a practicas legales, mas aun cuando existe conflicto por la curatoría.


Quiero destacar algunos puntos, unos presentes y otros ausentes, durante todo este proceso:
1)      He sido objeto (JBR) de todo tipo de calumnias por parte de parientes a quienes no veía en larguísimos años y con quienes nunca he mantenido ningún grado de amistad y/o intimidad (testimonios 2, 3 y 4); hermanos que por sus propios problemas (testimonios 1, 10 y 11) y/o de sus familias, trabajos, divorcios, extrañamiento, etc. (testimonios 10 y 11) han vertido opiniones y acusaciones que van desde una mala relación afectiva con mi madre hasta robo de dineros pasando por segundas intenciones, vagancia, abuso y maltrato a adultos mayores sin ninguna evidencia que confirme sus acusaciones; he descubierto groseras faltas a la verdad por parte de la dueña de Capsal en cuanto al libre acceso a visitar a mi madre.  El basureo de JBR sin fundamento ni evidencias ha sido a granel.
2)      El énfasis en establecer una estabilidad y solidez económica de AMBR no la autoriza a ejercer acciones más allá de las atribuciones propias que le confiere el actual poder notarial (administración de activos) ni tampoco la exime de su responsabilidad por la falta de una debida transparencia en su accionar.
3)      El tribunal no tiene registro ni ha escuchado el informe presentado por la Asistente Social Isabel Vergara en el cual testifica la actitud amistosa y maternal de ARB hacia JBR en la única instancia en que JBR logró ingresar a Capsal, el 29.09.2011 (por error de Capsal y del cual existe evidencia grafica) y compartir con ella, desvirtuando de hecho y de manera enfática, la animosidad de ARB hacia JBR y viceversa.  De igual manera, el único otro encuentro entre JBR y ARB ha sido en la sala de espera del 8° Juzgado Civil de Santiago, ocasión en la cual ambos compartieron cariñosamente por varias horas, las únicas en los últimos 4 años.
4)      Tampoco el tribunal está al tanto de las varias constancias policiales y testimonios de parientes, amigos y el propio JBR en las cuales Capsal no les ha permitido el ingreso a visitar a ARB por expresa instrucción de AMBR y sin otra explicación que su propia voluntad.
5)      Cabe hacer notar que la preparación y alienación maliciosa de ARB por AMBR en la sala de espera previa a la audiencia en un anterior juicio por violencia intrafamiliar en el 4° Juzgado de Familia el 14.07.2011, en contra de AMBR dio por resultado que ARB, sentada frente a JBR durante 3 horas e incapaz de verlo o reconocerlo blindada visualmente por AMBR, por su abogado y por otro personaje, bastara para que AMBR azuzara a ARB minutos antes de la audiencia para que ARB respondiera al juez durante la audiencia que “JBR es un mal hijo y que no quería verlo nunca más en su vida…”, desconociendo el juez el estado de discapacidad mental de ARB, por ende desestimando la denuncia e ignorando por completo el art. 5 de la ley 20.066 sobre abuso sicológico a personas mayores discapacitadas mentalmente. A modo de un ejemplo más, el 09.01.2008, mi madre acude a la 19a Comisaria meses después que a JBR le fuera revocado el poder notarial sobre sus padres y deja una Constancia Policial que dice que “su hijo aprovecha, de una forma que ignora, un poder para apoderarse de sus bienes y pensión de retiro usufructuando de los dineros de su padre, hecho que la recurrente ignoraba hasta el 26 de septiembre del año 2007.  Que la recurrente, al percatarse de lo anterior, reinvertía la situación y concurría a la notaria junto a su hija, Ana María Blanche, quien queda mediante un poder a cargo de los bienes y pensión de su padre”. Y agrega más adelante, “Que su hijo no acepta que le hayan quitado posesión de los bienes de su conyugue y la recurrente teme que nuevamente, de forma ilegal, tome posesión de estos, declarándola demente”. Solo un par de observaciones adicionales: difícilmente mi madre acudiría sola a la 19a Comisaria para este trámite siendo una diligencia más de AMBR para “legitimar” una situación generada maliciosamente en su engaño y provecho. Es de recordar que el estado depresivo de mi madre en esa época era profundo y su agresividad afloraba fácilmente. Cabe hacer notar también que ARB siempre ha reaccionado de manera enérgica negando ser víctima del mal de Alzheimer, incluso al 09.01.2012, durante la espera en el 8o Juzgado Civil.   
6)      Ya en abril 2011 mi anterior abogado había recibido correos electrónicos de CBR indicándole además que su representado, JBR, habría recibido la recomendación de mi padre de consultar un siquiatra para solucionar los enormes problemas mentales que supuestamente lo aquejaban.  A decir verdad, mi padre nunca me planteó tal recomendación y el origen de ella es justamente una descalificación más de AMBR, fiel a su estilo de utilizar a terceros, de imaginar, humillar y descalificar a quienes puedan presentarle un inconveniente o problema en su vida. Mi padre murió de una falla multi-sistémica agravado por tres enormes escaras grado IV (máximo; sacro y caderas), desnutrición aguda y bronquitis crónica, derivado de negligencia e incompetencia en el cuidado de su salud a pesar de tener enfermera en casa 7x24. Las escaras son de fácil prevención pero mi padre las tuvo por 10 meses y AMBR solo lo hospitalizó cuando ya era demasiado tarde. Incapaz de manejar el estado de salud de mi madre, AMBR la interno en Capsal engañada y sin mi consentimiento.
7)      En 2 oportunidades JBR ha denunciado en Juzgados de Familia a AMBR por violencia intrafamiliar y en ambos casos la denuncia ha sido desestimada por no corresponder a esos tribunales dicha competencia a pesar que la ley expresamente indica la violencia sicológica es causa de abuso a personas discapacitadas, mas aun si son mayores; ahora un juzgado civil desestima la curatoría a un tercero favoreciendo a AMBR con la recomendación del Defensor Publico sin explicación alguna e ignorando el contexto bajo el cual la curatoría a un tercero es la decisión más salomónica.
8)      Por último, en ningún momento durante este proceso de interdicción JBR ha tenido la oportunidad de decir su verdad, su versión, demostrar su actividad de trabajo y/o estado patrimonial y menos aun desvirtuar la imagen que la contraparte ha creado de la relación afectiva con su madre. Me parece un proceso desequilibrado e injusto en extremo, a excepción de que el proceso este sujeto a prácticas corruptas e influencias indebidas de una contraparte reconocidamente inescrupulosa en su proceder tanto público como privado.

viernes, 23 de marzo de 2012

Una vejez de miedo - Parte III

El resumen de estos últimos 5 años comienza una mañana de otoño de 2006 en que mi madre me llama entre lagrimas y sollozos pues mi padre le había quitado “la segunda firma” para escribir cheques y se la había dado a su hija Ana María. Fui a verlos, hablamos el tema y lo resolvimos amigablemente concluyendo reversar la operación y yo participar más directamente en sus asuntos para mitigar temores al respecto. A partir de esa fecha, me involucré directamente en sus trámites comerciales, visitas al hospital, consultas medicas, etc.

Los temores de mi padre sobre mi madre eran reales pues las fichas neurológicas del Hospital Militar, año 2004, ya diagnosticaban a mi madre con un 7% de deterioro mental y la duda razonable acaso era un incipiente caso de Alzheimer; informes neurológicos registran su preocupación por la pérdida de memoria temporal, problemas de equilibrio, mareos, vértigo, lentitud para reaccionar, operaciones aritméticas y una comprensión cabal de toda situación. Las fichas clínicas de 2005 y 2006 muestran una creciente preocupación por problemas de memoria reportados por la paciente junto con mareos y un estado depresivo general.medicas, dentales, como también sus necesidades básicas, ya que vivían solos; este incidente descrito provocó el alejamiento de Ana María seguido de cartas a ellos fuertemente injuriosas y resentidas. Retrospectivamente, no me cabe duda que Ana María sugirió e instigó el cambio en el manejo de sus dineros con un solo propósito, que quedará claro al término de este resumen.

El grado de irritabilidad y agresividad de mi madre fue creciendo de manera directamente proporcional a su deterioro mental, depresión y comienzo de Alzheimer, cuyo estado y avance ella dudaba y/o se resistía a aceptar.

En junio 2007, mi padre sufre un accidente cerebro vascular que cambia su condición de semi valente (caminaba con bastón y a veces con un “burrito”) a no valente. Hice los arreglos y adaptaciones necesarias a su nuevo estado (cama clínica, colchón anti-escaras, acondicionamiento de baño, puertas, silla de ruedas, contratar enfermeras, etc.) y acepté un poder notarial general de ambos para enfrentar esta nueva etapa.

Ana María no aceptó sentirse desplazada y/o rechazada y comenzó a congraciarse con mis padres a la vez de empezar una campaña encubierta de calumnias de que “yo les estaba robando sus dineros…”; lo anterior derivado de la hostil relación que mantenemos desde hace unos 10 años. El “basureo” fue exitoso con mi madre y después de un tiempo, aprovechando una fugaz visita de Roberto a Chile, mi poder notarial fue revocado y asignado a Ana María en octubre 2007.
Mi padre, siempre lucido aunque algo más lento de cabeza, llevaba una bitácora con un resumen del estado de cuentas y yo le proporcionaba los detalles, boletas, facturas, etc., todo abierto y transparente hasta el último peso. Pero mi madre era físicamente valente y en tema dineros, ella siempre manejó los ingresos familiares. Mi padre, dependiente de quienes lo rodeaban para desplazarse, vestirse, asearse, comer, etc., no tenía autoridad alguna en las decisiones comunes. Continué visitándolos, en particular a mi padre, a pesar de los descargos y agresiones verbales y físicas de mi madre por ser un “mal hijo, desagradecido, ladrón, etc.”, toda vez por todo el departamento había letreros indicando “no contestar el teléfono a Jorge, no abrirle la puerta a Jorge, instrucciones en conserjería de no permitir mi ingreso”, todo ello estimulado por Ana María con el objeto de terminar con mis visitas y cualquier comunicación con mis padres.
El abuso y “basureo” continuó al punto que en enero 2008, mi madre dejó una constancia en carabineros (19a comisaria, Providencia) argumentando que “yo insistía en robarle sus dineros aunque no sabía cómo y de no ser por la rápida acción de ella a favor de su hija, ellos estarían despojados de sus jubilación y ahorros…”. Por seguridad y respaldo, lleve los registros médicos a Compin y ellos certificaron un 70% de discapacidad mental para mi madre y 50% para mi padre.
La situación hizo crisis en mi última visita, mayo de 2008, cuando Ana María armó tal escándalo frente a mis padres que ellos posteriormente se descompensaron por 2 días, siendo necesario la intervención de la Unidad Coronaria Móvil. Ya en esa época, la enfermera de turno me indicó mi padre presentaba unas pequeñas escaras en el sacro. Escribí un email a Ana María y a Roberto sobre este punto y nunca recibí respuesta. Tampoco Ana María continuó un tratamiento geriátrico para mi madre que yo había iniciado en el hospital Fach.

La ficha neurológica de mi padre de junio 2008 dice que “el paciente se descompensa por situaciones conflictivas generadas por su hijo…”, lo cual es una falsedad enorme pues nunca tuve un desagravio o discusión con mi padre en toda su vida, menos aun en su etapa final; la mano de Ana María estaba claramente detrás pues tampoco mi padre podía ir solo al hospital. La ficha clínica de mi madre en la misma fecha dice lo mismo, toda vez mi madre, al margen de artrosis en las rodillas, tenía severos problemas de memoria, a no ser que estimularan su agresividad y catarsis con la cantinela antes mencionada.
El efecto de alienar a mi madre se le fue de las manos a Ana María y su agresividad, depresión e irritabilidad subió al punto que en octubre 2008, la ficha clínica indica que había “despedido a una enfermera porque era muy morenita”; otra indicación dice “que había despedido a otra enfermera porque tenía cáncer…”.

El 19 de mayo, 2009, mi padre ingresa por Urgencia al Hospital Militar de La Reina. Yo me entero por casualidad 10 días mas tarde. La ficha de Urgencia y posterior conversación con el médico tratante registran que ingresó con 3 escaras, grado IV (máximo) sacro y caderas, desnutrición aguda y con bronquitis crónica. En diciembre 2008, mi padre había tenido otro ingreso a Urgencia por retención de líquido y epididimitis (inflamación de un testículo). Estos son claros síntomas de falta de aseo e higiene del paciente (mi padre usaba pañales) a pesar de tener enfermera 7x24 hrs; a mi juicio, la situación refleja negligencia y/o incompetencia de Ana María y enfermeras. Mi padre estuvo 2 meses hospitalizado (Ana María quería someterlo a trasplantes, en contraposición a los médicos y mía también), nunca se recuperó de sus padecimientos, fue dado de alta y llevado a un asilo para pacientes de baja complejidad (en contraposición con llevarlo al centro de rehabilitación de Capredena en La Florida para pacientes de media y alta complejidad) y murió una semana más tarde, el 27/7/2009.

Con mi padre en el hospital y mi madre sola en casa, Ana María fue incapaz de manejar la situación e internó a mi madre en un asilo (Capsal; Isabel La Católica 4851, Las Condes), engañada que iba “por un fin de semana”. Encarada por el destino de mi madre, Ana María rehusó darme dicha información que finalmente obtuve de la empleada domestica que atendió a mis padres por 19 años.
Fui al asilo Capsal y rechazaron mi acceso a visitar a mi madre. Fui una segunda y una tercera vez, con y sin testigos, y el mismo resultado. Capsal se limitaba a seguir instrucciones de Ana María y el resto es irrelevante.

En diciembre 2009, mi esposa y un médico siquiatra perito judicial, lograron visitar a mi madre. El informe siquiátrico es lapidario en cuanto a la discapacidad y daño mental.

El 8 de marzo, 2011, envié una carta a Capsal co-firmada por un abogado amenazando con acciones legales por la prohibición de visitar a mi madre en sus dependencias. Indiqué la ilegalidad de su proceder toda vez el poder notarial de Ana María se refiere a patrimonio y no confiere potestad sobre el acceso a visitas a un recinto como un asilo; aun mas, el acceso de un familiar directo es un derecho inalienable en ausencia de una orden restrictiva (información confirmada por el Servicio Nacional del Adulto Mayor, Senama). Pero Capsal se limita a seguir las órdenes de Ana María y esta última amenaza con llevarse a mi madre a otro asilo y borrar su paradero. Es parte de su satisfacción, ego o demencia temprana. La reacción no se hizo esperar. Correos electrónicos de Enrique (ausente de Chile en los últimos 10 años) y Roberto vociferando injurias y calumnias por escrito al voleo y amenazando también a mi abogado son dignos de delirios a la distancia. Ana María, fiel a su estilo, prefiere las sombras y que otros hagan o hablen por ella.

El pasado 13 de abril, 2011, una antigua amiga de mi madre y su hija (cuñada mía) intentaron visitar a mi madre para compartir fotos del matrimonio de mi hija Andrea y les negaron el acceso estando ella en el asilo.

En vista de lo anterior, contacté a un octogenario abogado supuestamente experto en familia y presenté una demanda en el 4° Juzgado de Familia (RIT F-7216-2011) por violencia intra-familiar, argumentando violación al artículo 5 ° de la ley 20.066. La audiencia para dicha causa fue fijada para las 12.30 pm del 14 de julio, 2011. La hora es importante pues cada una de las 6 audiencias anteriores demoró su proceso y durante las 2 horas en que estuve sentado en la antesala del tribunal, frente a frente de mi madre, a 4 metros de distancia y cruzando miradas repetidamente, ella no registró reconocerme de modo alguno.

Se veía físicamente bien, arreglada para la ocasión, y ocasionalmente se quejaba en voz alta de la tardanza pues “estaba ahí desde las 9 am y tenía que volver a su casa a prepararle el almuerzo a su marido…” en circunstancias que mi padre lleva 2 años fallecido y ella ahora vive en un asilo. Ana María “preparaba” a mi madre sobre lo que tenía que decir y el abogado de la parte demandada, Sr Hernán Calderón la instruyó minutos antes de ingresar a la audiencia haciéndole repetir, con su cedula de identidad en mano, su nombre, rut y fecha de nacimiento, información que repitió en la audiencia con cierto titubeo; sin embargo, al responder cual era su teléfono respondió con el rut y ante el prolongado silencio al intentar responder su domicilio, el abogado de la parte demandada respondió por ella con una evasiva. Por su parte, mi abogado “litigante” fue un fiasco total que no abrió la boca ni contra-argumentó ninguna de las falsedades ni verdades a medias esgrimidas por el abogado de la parte demandada, ni presentó evidencia alguna de testigos, informes médicos, siquiátricos, sicológicos, constancias policiales, denuncias y otros que sustentaban mi demanda.

La guinda de la torta fue que mi octogenario e inocuo abogado no quiso presentar una apelación a pesar de mi requerimiento para tal gestión, no obtuvo una copia del acta de la audiencia (la tuve que obtener yo) y abandonó mi caso en la víspera del plazo para apelar
el fallo anterior. El broche de oro fue cuando el juez le preguntó a mi madre que opinaba de su hijo, el demandante, y mi madre responde con un articulado y enérgico reflejo condicionado “es un mal hijo, no lo quiero ver nunca más, etc.”, igual que el clásico perro del Dr. Iván Pavlov; en vista de lo anterior, el juez lo considera como un argumento válido y no da lugar a la demanda, sin riesgo ni medidas cautelares para las partes.

Durante el juicio, el abogado de la parte demandada argumentó la existencia de un documento de Capsal declarando que nunca se me había impedido el acceso a visitar a mi madre. He enviado 3 requerimientos (2, 8 y 18 de agosto, 2011) por escrito a la Sra. Ingrid Walsen, administradora de Capsal y al abogado de la parta demandada, Sr. Hernán Calderón, solicitando copia de dicho documento sin obtener respuesta alguna. También he pedido información a Capsal de los médicos y dentistas que la han tratado durante los últimos 5 años con igual mutismo absoluto.

Pasaron algunas semanas y de pronto se me ocurrió que el apoyo de una asistente social sería indicado como testigo y a la vez como evaluadora de situación. Contacté a una antigua amiga de familia y estuvo dispuesta a apoyarme. Coordinamos la estrategia y los pasos a seguir en caso de éxito y fracaso en el intento de visitar a mi madre en Capsal.

El jueves 29 de septiembre a las 3.30pm tocábamos el timbre a las puertas de Capsal. Salió a la puerta una mujer joven que se identificó como Catalina Jorquera, hija de la administradora Sra. Ingrid Walsen, abogada de la administración de Capsal y preguntó el motivo de nuestra presencia. Nos identificamos, Sra. Isabel Vergara, asistente social, y el suscrito, Jorge Blanche, con intención de visitar a la Sra. Ana Robles. En ese momento le pregunté acaso le importaba que le tomara una foto, ella respondió que no, y le saqué una serie de fotos. La Srta. Jorquera dijo que consultaría con Ana María y su abogado pues había una “lista de personas prohibidas” de visitar a mi madre.

Esperamos en la vereda algunos minutos al cabo de los cuales aparece otra mujer, quien se identifica como la administradora, Sra. Ingrid Walsen. Manifiesta su molestia porque “he tomado una foto sin su consentimiento” pero nos hace pasar. Ingresamos al asilo, adultos mayores en una sala por aquí y un pasillo por allá en medio de auxiliares de enfermería que circulaban entre ellos. Ingresamos a una pequeña sala con una mesa rectangular en el medio. La Sra. Walsen en un extremo, la asistente social a un costado y frente a mi madre y yo en el otro extremo. La asistente social inicia el dialogo con mi madre preguntándole acaso nos conoce y/o acaso reconoce al hombre sentado a su derecha.

Mi madre me mira con detenimiento, dice en voz alta que parece que soy su hijo, me saco los grandes lentes de sol y el reconocimiento es completo. "Tu eres Jorge; mi hijo mayor; ¡que gusto me da verte…!; tiempo que no venias a verme…; ¿por que no has venido...?. Yo no pretendía causar una situación de tensión emocional, por lo que evité decirle la verdad: que su hija había dado instrucciones explicitas al asilo en el cual está internada desde julio 2009 de no permitir mi acceso a visitarla; que mi encuentro con ella ahí era resultado de una reacción de la administradora del asilo temerosa de una posible diligencia de tribunales por la presencia de la asistente social que me acompañaba, dispuesta a cooperar con la justicia y obviando la “lista de personas prohibidas” de visitar a mi madre. Mi madre se alegra, nos tomamos de las manos y empieza por repetir que soy uno de sus 4 hijos, que se extraña por el tiempo que no la he ido a visitar y pregunta por la causa para ello, todo esto con una sana alegría y una expresión de mucha calidez. El dialogo con mi madre prosigue en tono amistoso, cordial y después de algunos minutos la administradora Walsen, al ver que la atmosfera no era de peligro para su residente, llama a una auxiliar para que la reemplace.

El principal problema de mi madre sigue siendo su mente. El dialogo lo llevaba yo y por razones obvias no abordé temas que pudieran causar un estado emocional fuerte o intenso. Se alegró, sorprendió y hasta emocionó un tanto por mi visita. Su desorientación espacial y temporal es completa. No tiene claro donde vive, a pesar de que su habitación #27 está en el segundo piso del asilo; recuerda su casa de la calle Granaderos pero no recuerda su departamento de Carlos Antúnez donde vivió desde 2003 hasta que fue internada en el asilo en 2009. No recuerda que mi padre murió aunque recuerda estuvo casada. Recuerda el nombre de casi todos sus hijos pero no el de sus nietos, nuera, hermano/a, consuegros y demás familia o gente que alguna vez la conoció, ni siquiera su cuñada Amalia, residente del mismo asilo y a pocos metros de distancia. Aun es consciente de su ser social y es capaz de llevar una conversación con respuestas simples y directas aunque sus preguntas se repiten con frecuencia. Me sobrepuse a la pena que me dio verla en ese estado e intenté estimularla con preguntas sobre sus actividades, gustos, proyectos personales, noticias de familia, etc. sabiendo que en cuestión de minutos eso no permanecería en su memoria.Mi madre a los 86 años, se ve algo pálida y con poca energía pero de buen semblante, aseada y con una motricidad aceptable para una persona de su edad. Su tono de voz es suave y su hablar es articulado y continuo aunque disjunto; su desorientación espacial y temporal es completa; se repite bastante. El mal de Alzheimer empezó para ella en 2004. Su mirada por momentos deambula, tal vez no buscando una palabra sino intentando rescatar de su memoria algún hecho o situación, algún rostro o recuerdos de su vida. Físicamente valente, ella aun puede asearse, vestirse, comer y beber por si sola, aunque prefiere apoyo de otra persona para caminar; en los últimos años ha tenido problemas en sus rodillas que aún persisten. Sus funciones básicas parecen estar en orden.

La Sra. Walsen, con un archivador y documentos en mano, reaparecía en la salita de reuniones de cuando en cuando e insistía en mostrarle a la asistente social las dependencias del asilo y documentos de todos los cuidados recibidos por mi madre. Acordamos que yo tendría, a diferencia del pasado, acceso irrestricto e ilimitado a visitarla. Me tomé algunas fotos con ella y en su habitación.

Mi madre se alegró, sorprendió y hasta se emocionó un tanto por mi visita; la tranquilicé y prometí venir a verla a menudo. Conversamos por más de dos horas; ella siempre acompañada por una enfermera después de que la administradora del asilo volviera a sus actividades propias; ella volvía a preguntarme una y otra vez acaso estaba casado, el nombre de mi esposa, hijos, suegros y otras cosas más; repetía que ella tenía 4 hijos y que yo era el mayor. Yo le hacía dialogo preguntando por su rutina diaria, sus preferencias, su estado anímico, de salud y la ponía al día sobre la vida de parientes y amigos y ella se alegraba y consentía a la idea que la visitara muy a menudo y la sacara a almorzar y a pasear fuera de ahí.

Subimos a su pieza en el segundo piso, la 27, por una angosta escalera con giro de 180°; la habitación es individual, de unos 2.5m x 3m aprox. y con acceso a un baño privado (ducha, no tina). La luz natural penetra por una pequeña ventana que mira al oriente; un closet angosto para ropa alberga solamente sus zapatos (su ropa interior y de vestir ha de estar en otro lugar), 2 cuadros pintados por ella misma en mejores años cuelgan de la pared, otro a la cabecera de la cama; el mobiliario es la misma cama, mesa de noche, lámpara y silla que ha tenido en su casa por los últimos 50 años y nada más; no hay fotos de familia, libros, revistas, herramientas para hacer manualidades o adornos de ningún tipo; tampoco una radio o un televisor, eternas compañeras de mi madre en otra época.

Recorrimos otras dependencias comunes y nos acompañó hasta la puerta. Antes de salir, aproveché de saludar y despedirme de mi tía Amalia Perreta, viuda de Alberto Blanche, hermano de mi padre y residente en Capsal desde hace más años que mi madre, también aquejada de Alzheimer; Amalia fue su amiga desde los años en que eran estudiantes en el Liceo de Niñas N°7; mi tía ha de tener la edad mental de un infante hoy en día. Aun así, pareció reconocerme; se alegró que la viera y que hablara con ella, nos tomamos de las manos y no quería que la abandonara.

La “convivencia” la hacían seis o siete adultos mayores ahí residentes sentados alrededor de una mesa en una especie de sala comedor, otros mas apoltronados en una sala adjunta y ahí están, mudos, sin actividad visible y esperando que pasen las horas. Las enfermeras y auxiliares circulan entre ellos y los atienden con una taza de té o agua.

Manifesté a la administración que en mi próxima visita quería saber de los médicos tratantes, las fichas clínicas y el verdadero estado físico y mental de mi madre. La administradora Walsen consintió y prometió cooperación absoluta.

Me hice al propósito de visitar a mi madre con la misma frecuencia con que lo hice hasta la última vez que me fue posible visitar a mis padres, mayo de 2008, cuando la alienación de mi madre por parte de Ana María en mi contra hizo imposible continuar haciéndolo.

Reitero que durante la audiencia en el 4° tribunal de familia de Santiago el pasado 14 de julio, 2011, descrita mas arriba por violencia intrafamiliar en contra de Ana María, aun entonces, minutos antes de que el juez le concediera la palabra a mi madre e ignorante de su estado mental, ella la adoctrinaba y condicionaba su conducta al igual que el perro de Pavlov sobre que decir con respecto a su hijo.

La breve declaración de mi madre en ese entonces fue diametralmente opuesta al acogedor reconocimiento, acogida y dialogo que mantuvimos durante mi larga visita al asilo el jueves pasado. La conclusión es simple: al estar libre de la influencia de segundas o terceras personas sobre una actitud o conducta a asumir, mi madre responde de manera natural y libre de influencias, a pesar de su deterioro mental. La anodina participación de mi representante legal y abogado litigante en esa audiencia fue de un mutismo absoluto; el juez de la causa determinó que la demanda no era procedente y dictaminó que no había medidas cautelares. Reitero que el argumento estelar del abogado de Ana María en ese momento fue la existencia de un certificado de Capsal que declaraba no existía prohibición alguna para mi o mis familiares de visitar a mi madre, declaración que no se ajustaba a la realidad según lo atestiguan varios testigos y constancias policiales de múltiples intentos de visitar a mi madre. Pero vendrían más sorpresas e ilícitos.

Efectivamente, el siguiente no tardó en llegar. Regresé a Capsal dos días más tarde, el sábado 1 de octubre, 2011 a las 4pm, acompañado de mi esposa y la enfermera que salió a la puerta me dijo debía verificar autorización para visitas a mi madre pues existía una “lista de personas prohibidas”. Al cabo de un largo rato, la enfermera de nombre Marisol, regresó diciendo que Ana María no autorizaba el ingreso y que “el asunto estaba en manos de abogados”. Insistí en hablar con la administradora o alguna otra persona responsable del asilo Capsal pero la enfermera no cooperó y se limitó a decir que ella solo recibía órdenes.

La anterior conducta de Ana María pone en evidencia, 5 años de matonaje fraternal y una constante manipulación maliciosa del estado mental de mi madre en mi contra además del sistemático maltrato sicológico de un adulto mayor incumpliendo con ello la ley N°20.066 de violencia intrafamiliar y la ley de protección al adulto mayor (ver página web www.senama.cl). Suma a lo anterior, la frivolidad de Capsal para faltar a la verdad en tribunales con resultado de impunidad para la parte demandada y la colusión de Capsal con Ana María, quien paga la estadía de mi madre con dineros de mi madre.

Una denuncia fue presentada en la 47a Comisaria de Carabineros, Los Dominicos y foliada como Parte N°232 dirigida al 2° Juzgado de Familia, Santiago.
En resumen, todo mal para mi madre, enferma, secuestrada, encarcelada y aislada por su propia hija auto designada de manera maliciosa y fraudulenta para cuidarla de manera exclusiva en sus últimos años de vida.

El abuso y manipulación de adultos mayores, discapacitados, con propósitos absolutamente mezquinos y pequeños me resulta imperdonable. Mi padre repetía incansablemente en sus últimos años de vida que solo quería estar rodeado de amor y familia. Esta soberbia sostenida y sicopática de Ana María me parece requiere justicia, por la memoria de mi padre y tal vez a tiempo para mi madre.

Despues de un periodo de reflexion y analisis, decidi buscar, contactar y contratar un mejor abogado, que derivó en presentar una solicitud de interdicción en tribunales civiles, la cual fue acogida por el 8° Juzgado Civil de Santiago. El proceso de interdicción consiste en que un tribunal evalúa acaso una persona incapaz de cuidarse ella misma y administrar sus bienes y existiendo suficientes pruebas, se asigna a una persona, típicamente algún familiar cercano, para ejercer dicha responsabilidad. En caso de ausencia de dicho familiar o desacuerdo entre familiares para asignar a uno, el tribunal asigna la curatoría a un tercero. El poder notarial que Ana Maria sostiene no la habilita para cuidar de mi madre ni decidir sobre sus atenciones médicas, mentales y/o dentales como tampoco para decidir sobre la vida social de ella. Lo ha hecho hasta ahora porque ha sido su capricho y poder de administración de los dineros de mis padres y porque ha desarrollado una sistemática campaña de alienación mental en mi madre hacia mí, tal como ha sido descrito y detallado en extenso anteriormente.

El tribunal acogió la denuncia bajo la causa rol C-33458-2011, caratulado Blanche-Robles (documentos disponibles en www.poderjudicial.cl), y llamó a una audiencia a familiares cercanos para las 9am del 9 de enero, 2012.

Cuando llegue a la sala de espera acompañado de mi esposa Marisol y de mi hija Andrea, quienes habían visitado a mi madre en los últimos 2 años y podían atestiguar acerca del estado mental de ella, me encuentro en la sala de espera con Monica Robles Villablanca, hija de Carlos, viudo y hermano de mi madre, a quien no veía desde que mi tio estuvo en el Hospital de Carabineros años atrás a causa de una enfermedad gastro-intestinal que lo trajo sin retorno desde Cochamó. No recuerdo la última vez que Monica y yo hayamos socializado ni hablado en los últimos años ni tampoco antes de la enfermedad de mi tio Carlos. Para sorpresa mia también estaba Maria Eugenia Blanche Prat, hija de un hermanastro de mi padre a quien no veía hacia más de 50 años, cuando ella era una escolar y vivía en la casa al lado de la nuestra en la calle Granaderos. Tatiana Rojas (23), hija de Ana Maria también estaba presente, aunque más preocupada de su pelo y del rimmel en los ojos. Ana Maria y su abogado Hernán Calderón acompañaban a este par de primas aparecidas de la nada.

También estaba mi madre, a quien me acerqué inmediatamente, me reconoció de manera amable y cariñosa y no me separé de ella durante toda la mañana; la mayor parte del tiempo conversaba con ella para determinar de mejor manera su estado mental. Físicamente se veía igual que 4 meses antes, en septiembre del año anterior, tal vez un poco pálida, sin mucho ánimo, ignorante de donde estaba y del propósito de su presencia ahí. Su actitud hacia mi fue amable y cordial. Ella ya había declarado frente a la jueza y esta es la minuta de su declaración:

FOJA: 35 .- treinta y cinco .-

NOMENCLATURA: 1. [379]Audiencia

JUZGADO : 8º Juzgado Civil de Santiago

CAUSA ROL : C-33458-2011

CARATULADO : BLANCHE / ROBLES

Santiago, nueve de Enero de dos mil doce

A la hora señalada se lleva a efecto la audiencia de entrevista personal de la demandada doña ANA CORINA ROBLES BRUGUES, cédula de identidad N°2.035.972-2, quien interrrogada legalemente expone:

Interrogada sobre su nombre completo, lo señala en forma perfecta. Interrogada sobre su fecha de nacimiento en Febrero de 1925, no recuerda el día de su nacimiento. Interrogada sobre la fecha de hoy, no lo recuerda nada. Interrogada en que parte vive, tampoco lo recuerda de manera alguna. Ignora de qué se trata la gestión en que comparece, como tampoco sabe en qué lugar está.

Interrogada sobre quién es el presidente de Chile, no lo recuerda y dice tener mala memoria. Señala que vive con su marido, que es muy buen marido, lo que no es efectivo. Señala tener tres hijos, lo que no es efectivo, ya que son 4 hijos.

Se deja constancia que a simple vista la citada presente un deterioro mental grave.

Se pone término a la audiencia firmando la compareciente junto a SS. y Secretario que autoriza.”

Lo anterior implica dos cosas:

1) no será necesaria la evaluación por un perito siquiatra para la prosecución del caso por demencia senil de mi madre y;

2) Ana Maria ha insistido permanentemente en alienar a mi madre con que ella solo tuvo tres hijos. Pues bien, esa manipulación esta vez le jugó en contra. Mi madre en la antesala me reconoce como hijo y en su entrevista declara tener solo tres hijos.

El testimonio de Maria Eugenia y Monica fue tan burdamente pauteado que es de antología. Maria Eugenia declara que Ana Maria era la persona mas adecuada para el rol de curadora pues era la única mujer y que siempre se había preocupado por su madre, agrega que “se opone a que sea su otro hijo Jorge por el descuido, maltrato y abandono de su madre y los intereses económicos que lo motivan a iniciar esta gestión…”, a diferencia de Ana Maria “que es una persona solvente y con su propia clínica veterinaria”. Monica declara casi lo mismo pero, en sus palabras, “Jorge no tiene afectivamente ningún lazo con su madre ya que ella no lo considera un buen hijo ya que tiene actitudes poco serias y no tiene trabajo estable, tengo entendido que hace ‘pitutos’, en cambio Ana Maria es una persona solvente y con una excelente situación económica”.

La declaración de mi sobrina Tatiana es similar a las anteriores y solo excusable debido a su corta edad, exceso de maquillaje y pocas luces en su cabeza.

La declaración de Ana Maria insiste en los mismos puntos anteriores además de vocear bastante auto propaganda y complacencia acerca de los cuidados que ella argumenta proporciona a mi madre. Una declaración alejada de la verdad dura y carente de toda autocritica y realismo.

La estrategia de la contraparte quedo en evidencia aun mas al presentar, a los pocos días después (13/01/12), una solicitud por curatoría provisoria, la cual fue rechazada por el tribunal.

Casi un mes mas tarde, el martes 7 de febrero de 2012, 3pm, fui a Capsal acompañado por mi abogado a visitar a mi madre. Se repitió la rutina de siempre; sale una auxiliar de enfermería, pregunta a los visitantes quienes son y a quien pretenden visitar y nos dejan esperando en la vereda a puerta cerrada; la auxiliar Vicky Flores regresa y nos prohíbe la entrada. Mi abogado pide hablar con la Sra. Walsen y la respuesta es “no está”; pide hablar con quien la reemplace y la respuesta es “está en reunión”; pide hablar con una persona responsable y el silencio es la respuesta; pide se nos permita entrar y la auxiliar Vicky Flores se niega. Mi abogado me sugiere nos retiremos y el prepara un recurso de amparo hacia mi madre en contra de Capsal, que fue presentado ese mismo dia.

La Corte de Apelaciones de Santiago acoge la solicitud de recurso, lo caratula causa 320-2012 y dispone que Capsal emita una respuesta en 24 hrs. Capsal ignora el plazo y también un segundo aviso de tribunales y 30 dias después de lo originalmente solicitado, el 8 de marzo de 2012, emite una respuesta. Las falsedades en la respuesta de Capsal superan a los “certificados” emitidos anteriormente por ellos en julio 2011 (mi demanda por violencia intrafamiliar) y en enero 2012 (interdicción).

A continuación una introducción y un resumen de estas “joyitas” junto con mis comentarios a cada uno de ellos (originales disponibles en el sitio web del poder judicial):

La Sra. Ingrid Walsen Nordio, Rut 6.376.850-2, dueña y administradora del asilo de ancianos Capsal, ubicado en Ave. Isabel La Católica N°4158, Las Condes, Santiago, ha faltado a la verdad por acción, omisión y comisión, en todos y cada uno de sus testimonios escritos en relación a la estadía de mi madre, Sra. Ana Corina Robles Brugués, Rut 2.035.972-2 en Capsal, desde su ingreso el 11 de julio de 2008 a la fecha. Mi hermana Ana María Blanche Robles la internó ahí engañosamente, sin mi conocimiento ni consentimiento, y más allá de toda autoridad legal o notarial para ejercer dicha acción. La estadía de mi madre es financiada con sus propios recursos y que Ana María maneja. Mi madre sufre desde el año 2004 el mal de Alzheimer y actualmente se encuentra en un avanzado estado de deterioro mental; aunque no tengo acceso a sus últimas fichas clínicas, su estado físico parece ser aceptable para su edad (87). Hago notar que el promedio de vida de un paciente de Alzheimer es siete años una vez el mal es detectado y a ella se lo detectaron el 2004.

La conducta de Capsal a la fecha ha sido un permanente y sistemático bloqueo para que yo acceda a visitar y socializar con mi madre ahí internada por decisión, ergo responsabilidad exclusiva de la Sra. Walsen, en abierta violación a la ley 20.066 art.5, sobre violencia intrafamiliar hacia adultos mayores y transgrediendo mis legítimos derechos como pariente sanguíneo directo de visitarla. El siguiente es un apretado resumen de dichas violaciones, hasta ahora impunes y crecientes en el tiempo.

1. Certificado Capsal emitido el 8 de julio de 2011. La Sra. Walsen se limita a decir que mi esposa ha visitado a mi madre en dos oportunidades pero omite decir que no le permitió el ingreso cuando fue acompañada por el suscrito, ni tampoco a otros familiares, ni tampoco cuando el suscrito intentó visitarla individualmente en numerosas ocasiones desde agosto 2009 a la fecha. La Sra. Walsen miente por omisión. Tengo en mi poder un listado de constancias policiales, denuncias a Carabineros y testigos que validan dichos eventos. El resto del documento es auto referente, auto complaciente y fue aludido el pasado 14 de julio, 2011 por el abogado litigante de la contraparte en el 4° Tribunal de Familia con el agravante de decir que Capsal nunca había impedido mis intentos por visitarla. El fallo del tribunal de familia me resultó adverso.

2. Certificado Capsal emitido el 6 de enero de 2012. La Sra. Walsen hace una larga referencia a los servicios de su asilo y después de listar las actividades de mi hermana Ana María hacia mi madre, agrega hacia el final que "ella tiene una preocupación que no hemos visto en otros miembros de la familia de la Sra. Ana Corina”. Este documento fue presentado por la contraparte en una demanda de interdicción a mi madre el 12 de enero de 2012 en el 8° Juzgado Civil. Esta vez la Sra. Walsen miente por acción y por omisión pues ella nunca me ha permitido el libre y/o irrestricto acceso a visitar a mi madre (ver nota más adelante). Debo agregar que no existen otros hijos de mi madre en Chile. El juicio por interdicción está en proceso.

3. Correo electrónico de Capsal enviado el 8 de marzo de 2012 a la Corte de Apelaciones de Santiago en respuesta a un recurso de amparo presentado el 7 de febrero de 2012 tras una frustrada visita a mi madre acompañado de mi abogado. Esta vez la Sra. Walsen argumenta “que SI hemos recibido visitas de don Jorge y su esposa en nuestra residencia”, lo cual es falso pues nunca he podido visitar a mi madre solo ni en compañía de mi esposa. Continúa la Sra. Walsen “Las últimas veces que (don Jorge) visitó nuestro hogar…”, lo cual también es falso pues solamente he tenido acceso una (1) sola vez, el 29 de septiembre de 2011, a las 3pm, ocasión en que intenté visitar a mi madre acompañado de una asistente social y el personal Capsal lo interpretó como parte de una diligencia judicial y nos permitió el acceso y facilitó una sala para reunirnos con mi madre, siempre vigilada por la misma Sra. Walsen o una auxiliar de enfermería; existe un informe de la asistente social acerca de la atmosfera, desarrollo, actitud de mi madre en esa única visita. Hacia el final de su correo, la Sra. Walsen agrega que “ella no lo quería ver (a Jorge). Nosotros solo seguimos sus instrucciones para evitar descompensaciones emocionales que ella sufre cuando él se le acerca”; la Sra. Walsen continúa mintiendo y el mejor contra argumento es el informe de la asistente social presente en esa única reunión en la cual mi madre, a pesar de su avanzado deterioro mental, me reconoce y me reprocha por no haberla ido a visitar. La Sra. Walsen termina su nota con otra falsedad: “La Sra. Ana Corina se descompensa al presentársele una persona desconocida…” toda vez la asistente social era desconocida para ella y no se descompensó en absoluto, todo esto a ojos vista y presencia de la propia Sra. Walsen. Aun más, haciendo antesala a la audiencia el 9 de febrero de 2012, en el 8° Juzgado Civil, estuve toda esa mañana junto a ella y no presentó descompensación alguna ante mi presencia ni permanente compañía, por el contrario. La foja de la causa tras el testimonio de mi madre concluye: “Se deja constancia que a simple vista la citada presenta un deterioro mental grave”.

He preparado este resumen pues el recurso de amparo presentado por mi abogado a la Corte de Apelaciones de Santiago ha sido rechazado en base a este último documento, que también hace referencia a los otros anteriores.

Mi abogado ha apelado a la Corte Suprema pero mi cuestionamiento central es que la opinión de la Sra. Walsen ha sido presentada y acogida en tribunales como verdad única y absoluta en ausencia y/o descarte de todo otro argumento o validación cruzada; tal parece que la especulación, la insinuación maliciosa y la mentira propiamente tal es dominante frente a otra versión de los hechos, sin importar informes técnicos, testigos honestos y evidencia dura que atestigüe otra posición. No deja de ser frustrante aceptar y vivir bajo un sistema en el cual la justicia no escucha o no cuestiona absolutamente nada excepto una única versión, en mi caso, la de Capsal.

En la causa por interdicción rotulada C-33458-2011, el abogado de la contraparte presenta el 2 de marzo de 2012, un estado de situación patrimonial de Ana Maria, probablemente siguiendo la estrategia de demostrar que ella es económicamente solvente, que no tiene interés alguno en el patrimonio de mi madre y que yo soy un muerto de hambre únicamente interesado en sus dineros. Triste espectáculo por lo demás público, gracias a la ley de transparencia y a la tecnología de hoy.

Dicho documento acompaña detalle de bienes, como ser, un departamento en Viña del Mar (Ave Jorge Montt, sitio del ex Regimiento Coraceros), una parcela en Ensenada, X Región, un sitio en Colina y otro en Chicureo, una oficina en Gilberto Fuenzalida, Las Condes y una camioneta Peugeot del año 2002. Demás esta decir que la tasación de bienes declarada oscila entre 300% y 400% del correspondiente avalúo fiscal. Imagino esta es la “excelente situación económica” aludida en el testimonio de las primas Maria Eugenia y Monica. Por cierto, los ahorros de mis padres que ella depositó a su nombre en una sucursal Santander en 2009 no están incluidos dentro de su patrimonio. Es de hacer notar que la mayoría de estos bienes no rentan, solo representa gasto y no son de rápida liquidez.

Curiosamente en estos documentos también están los papeles del divorcio de Ana Maria de Claudio Rojas, ocurrido de facto en 1980 pero solo cursado en 2008, es decir 28 años después, por la constante negativa y resentimiento de Ana Maria hacia su ex marido, una vez que la ley de divorcio fue promulgada y permitió a Claudio iniciar unilateralmente el proceso de divorcio. Los términos y condiciones de la separación, procedimiento legal previo a la aplicación de la ley de divorcio, retratan de cuerpo entero la codicia y aprovechamiento de Ana Maria. Que el lector saque sus propias conclusiones acerca de las demandas de la ahora divorciada por ley antes del veredicto. Todo lo anterior es información de uso público y disponible en el sitio web del poder judicial.


jueves, 14 de abril de 2011

Una vejez de miedo - Parte II

Hoy dia, 14 de abril, mi padre habria cumplido 94 años de edad.

Lamentablemente, tal como lo expuse en la Parte I de esta serie, en sus ultimos dos años de vida mi padre cayo en manos del "cuidado" de su hija Ana Maria, quien a traves de engaños, calumnias y todo tipo de especulaciones convencio a mi madre, en esa epoca ya con un 70% de discapacidad mental, para revocar mi permiso notarial y reasignarlo a su favor.

El resumen clinico de ese periodo para mi padre es una infeccion genital en diciembre 2008 y un posterior ingreso a emergencia del Hospital Militar, en abril 2009, con tres grandes escaras grado IV (maximo) en el sacro y caderas, y dos menores en los hombros, desnutrido y con bronquitis cronica. Destaco el hecho de que las escaras hoy en dia delatan un mal manejo y/o supervision del paciente, aun en pacientes postrados. Mi padre tenia enfermera 7x24 hrs y a pesar de Ana Maria haber sido advertida en mayo 2008 por la enfermera de la epoca y por yo mismo de la aparicion de escaras, su gestion fue negligente e incompetente al punto de esperar 11 meses antes de ingresar a mi padre al hospital; ahi estuvo tres meses en curaciones y murio a los 10 dias de salir hacia un hospicio (en vez de un centro de rehabilitacion, como inicialmente lo recomendaba el HosMil) nunca recuperandose de esas anteriores dolencias. Su estado mental estaba notablemente deteriorado tambien.

Encarada Ana Maria sobre el tema, ella argumento que "TODAS" las personas no valentes desarrollan escaras. Me parece insolito; no he visto otro igual grado de ignorancia e irresponsabilidad en mi vida, en circunstancias que, como boton de muestra, su compañero de cuarto llevaba 5 años postrado en el hospicio y no tenia una sola escara. La diferencia esta en la calidad y preocupacion de los cuidadores por los adultos mayores. No es mas complicado que eso.

Tampoco mi madre lo ha pasado mejor. Llevada engañada que iba "por un fin de semana", Ana Maria la ingreso a un asilo en julio 2009, pocos dias antes de la muerte de mi padre, e impidio mis visitas a traves de sus nuevos cuidadores en el asilo (Capsal). En seguida paso al banco y retiro los ahorros de toda una vida de mis padres y los deposito en otro banco a su nombre, excluyendo a toda otra persona, en circunstancias ese patrimonio no le pertenece. La discapacidad mental de mi madre se ha deteriorado aceleradamente desde 2008, mas aun con la alienacion mental provocada por Ana Maria la cual gatillaba en mi madre reacciones depresivas y agresivas rayando en lo grotesco; tampoco Ana Maria nunca completo el tratamiento geriatrico iniciado por mi. Ana Maria, con su filosofia de "yo, yo y solo yo", ha conducido a mi madre a un deterioro mental acelerado, al punto restringir visitas de otros familiares y amigos para ocultar el resultado de su alienacion.

Mas adelante comentare los detalles del arreglo fuera de corte entre la Inspeccion del Trabajo y ella por causa de la empleada domestica que trabajo por 3 años para Ana Maria y despues 19 años para mi madre sin contrato de trabajo. Un claro ejemplo de aprovechamiento y abuso.

Tambien comentare acerca de la reaccion visceral de Enrique y Roberto hacia mi abogado, llegando el primero al punto de querer demandar a mi abogado por mi aviso de intervencion legal para visitar a mi madre; las injurias y calumnias incluyen todo tipo de delirios y especulaciones sin ningun fundamento, mas aun cuando estos personajes estan a 9.000 km de distancia de los hechos.

Stay tuned, more to come...

martes, 27 de julio de 2010

Una vejez de miedo - Parte I

Hoy dia se cumple un año de la muerte de mi padre.

Su fallecimiento me entristece toda vez el bienestar y calidad de vida de mi padre en el ultimo periodo de su vida, estuvo marcado por la negligencia e incompetencia de su hija-cuidadora, quien mañosamente los engaño y adquirio para si, el acceso exclusivo y excluyente
de su cuidado.

El certificado de defuncion de mi padre dice que fallecio a los 92 años de una "falla multi-sistemica"; lo que dicho certificado no dice es que dos meses antes habia sido internado de emergencia en el Hospital Militar con tres (3) profundas escaras grado IV (maximo) de 18 cm de diametro, bronquitis cronica y un grado de desnutricion agudo correspondiente a un 18% de perdida de peso. Todo esto, a pesar de estar bajo el cuidado de una enfermera 7x24 hrs bajo la supervision de su hija Ana Maria, quien demostro fehacientemente que la situacion de mis padres fue superior a sus habilidades. Las escaras son faciles de evitar con una supervision adecuada pero son dificiles de superar una vez declaradas, mas aun en pacientes mayores. La causa es siempre la misma: negligencia de cuidador con el consiguente sufrimiento, dolor e incomodidad para el afectado.

Tambien en jul-09, la hija-cuidadora fue incapaz de manejar la creciente discapacidad mental de mi madre y decidio internarla en un asilo contra su voluntad, engañandola con el argumento que era "por un fin de semana". Seis meses despues, en dic-09, mi madre aun sostenia que estaba "temporalmente" es ese asilo, alejada de sus recuerdos, su entorno familiar, sus pertenencias y carente de sus otros hijos y nietos por expresa prohibicion de su hija-cuidadora. Un examen siquiatrico de esa fecha es revelador.

El detalle de todo este proceso 2007-2010, por momentos con ribetes sicopaticos, en la siguiente cronica presentada en varias partes.

Parte I


A enero del 2008, mis padres viven en un cómodo departamento en la calle Carlos Antúnez, comuna de Providencia, Santiago. Mi padre tiene hoy 90 años cumplidos y mi madre 82 años.

Empezaré este recuento del estado de situación de mis padres, Enrique Blanche Northcote y Ana Robles Brugués con aquella llamada telefónica a mi casa una mañana de otoño del año 2006, en la cual entre lágrimas y sollozos mi madre me decía que mi hermana Ana María “se había apoderado de sus dineros”, que mi padre “la había traicionado después de 60 años de matrimonio”, que a ella “la creen loca” y que está a punto de “suicidarse tirándose por el balcón” de su departamento. Naturalmente fui a ver que pasaba.

El motivo de la angustia de mi madre fue enterarse que mi hermana Ana María y mi padre habían acordado revocar de manera inconsulta y sorpresiva, la autorización y registro de la segunda firma para manejar la cuenta corriente bancaria, cuyo titular es mi padre, y reemplazarla por la de mi hermana Ana María. Si bien mi padre recibe mensualmente su jubilación en esa cuenta corriente, toda la vida ha sido mi madre quien se ha encargado de manejar “las platas de la casa”, es decir, hacer los pagos de cuentas de servicios de luz, agua, gas, teléfono, etc., y demás obligaciones como gastos comunes, Unidad Coronaria Móvil, contribuciones de bienes raíces, además de las compras de supermercado y otros gastos varios.

Acudí a los rue
gos de mi madre esa mañana de abril del 2006 y conversé separadamente con mi padre y después con ambos para resolver el conflicto; mi padre aceptó reversar dicha iniciativa, es decir, revocar la autorización de firma de mi hermana Ana María y restituir la de mi madre. Aun hoy en día, no me queda claro si la iniciativa de revocar la firma de mi madre fue idea de mi padre o de mi hermana Ana María.

Demás esta decir que la angustia de mi madre no cesó hasta que la situación se normalizara nuevamente unos pocos días después. El daño en las relaciones familiares fue el alejamiento y resentimiento de mi hermana Ana María hacia mis padres, una creciente desconfianza de mi madre hacia su única hija y un aumento del grado histórico de hostilidad de Ana María hacia mí. La sensación de rechazo en Ana María la empujó a escribirles una carta a cada uno de ellos increpándolos en duros términos por su falta de honestidad, transparencia, valor incluyendo practicas parentales en su crianza desde adolescente que la habían traumado. Mis padres me pidieron mi opinión sobre dichos contenidos y opté por intentar convencerlos de que ignoraran sus ofensas y agresiones verbales.

La calma volvió al hogar de mis padres y dad
as la circunstancia de ser el único otro hijo de ellos en Santiago y/o en Chile, decidí aumentar la frecuencia de mis visitas y mi ayuda para con sus necesidades.

A modo de información de contexto debo decir que hacia principios de 2006, mi padre tenía una lucidez mental completa toda vez limitaciones físicas derivadas de su alta presión sanguínea y uno o dos accidentes cerebro vasculares anteriores que le restaban flexibilidad corporal y movilidad en las piernas, por lo que necesitaba un bastón para caminar; al decir de un kinesiólogo, su condición era de semivalente. Mi madre por su parte era (y aun es) físicamente autovalente toda vez debe tomar medicinas para regular la glándula tiroides, osteoporosis y alta presión; mi madre fue diagnosticada con un principio de Alzheimer el año 2000 en el Hospital Militar y un reciente examen geriátrico – psicológico en el Hospital Fach (septiembre 2007) indicó demencia senil severa. Mi madre rehúsa aceptar el diagnóstico de su estado mental y por ende rechaza cualquier tratamiento para manejar su deterioro toda vez ha pasado por una variedad de especialistas en el Hospital Militar hasta decantar con un neurólogo de su agrado pues le dice que “tiene los problemas de memoria propios de su edad” y eso la hace feliz. Un documento adjunto resume el estado mental de mi madre a septiembre 2007, aunque no ahonda mayormente en su irritabilidad
y otros comportamientos agresivos probablemente derivados de un cuadro depresivo. Su reflexión y comentario mas recurrente es “… es terrible llegar a viejo”.


La fotografia corresponde a mis padres en la celebración del cumpleaños Nº 90 de mi padre - 14/4/2007.

El ultimo accidente cerebro vascular de mi padre, junio 2007

La situación de mis padres no tuvo mayores cambios desde el 2006 hasta la mañana del 14 de junio de 2007, fecha en que m
i madre me llama por teléfono diciendo que mi padre había amanecido con el lado izquierdo paralizado, sin hablar, con dificultad para mover sus extremidades y con un “mal color” de piel. Acudí rápidamente a su llamado, coordiné que una ambulancia del Hospital Militar nos recogiera y una vez examinado y bajo observación en el Servicio de Urgencia, mi padre se recuperó lo suficiente como para ser enviado de vuelta a domicilio esa misma tarde. Este accidente vascular sin embargo, cambió su condición de semivalente a no-valente y cambiaría sustancialmente su rutina de vida.

A partir de esa fecha se hizo necesario hacer algunos ajustes en su hogar (acceso de ducha, cama clínica, colchón anti-escaras, elementos especiales de aseo, etc.) y la ayuda de una enfermera diurna permanente para atender las necesidades de mi padre. La rapidez mental y el habla de mi padre se habían deteriorado un tanto pero más aun sus limitaciones físicas. Por otra parte, el deterioro mental de mi madre continuaba su inexorable curso toda vez las necesidades de ambos requerían de mi apoyo mas a menudo. Mi hermana Ana María continuaba distanciada de mis padres a pesar de vivir en Santiago y el sentimiento de desconfianza parecía reciproco. Mi hermano Roberto que vive en Toronto, Canadá, era de la opinión de internar a ambos en un asilo de ancianos, sugerencia que rechacé por no asegurar una mejor calidad de vida ni un entorno más acogedor. Mi otro hermano Enrique vive en Los Ángeles, California, y no expresó opinión o curiosidad alguna y, al igual que Ana María, se desentendieron de la situación y no iniciaron ningún contacto para cooperar y/o enterarse de detalles adicionales.

Los cambios en el ritmo y rutina de vida de mis padres fueron finalmente aceptados por ellos no antes sin pasar por una alta rotación de enfermeras que no resistían el acoso y hostigamiento de mi madre hacia ellas al sentirse esta última un tanto desplazada en el cuidado de mi padre. Las sesiones de kinesiología se encargaron de estimular la motricidad perdida y los cuidados personalizados de las enfermeras se encargaron de eliminar hongos y sarpullidos que mi padre tenía en los pies, espalda y en pliegues de la piel, además de plaquetas en los brazos y secuelas similares derivadas de un pobre aseo personal. Mi padre empezó a lucir bien, radiante y feliz con tanta atención y sus visibles resultados positivos.

Con objeto de facilitar el oportuno cumplimiento de las nuevas necesidades de mis padres (pago a enfermeras, sesiones con kinesióloga, medicamentos, consultas médicas, exámenes de laboratorio, etc.) además de cumplir con sus obligaciones rutinarias (pago de contribuciones, gastos comunes, cuentas de servicios, etc.) y descargar a mi madre al máximo de los trámites comerciales, acordamos que yo recibiría un poder notarial de cada uno de ellos, los cuales me fueron otorgados en la 15ª Notaría de Santiago en escritura otorgada por el Notario Publico R. Alfredo Martin Illanes; específicamente, :

• Mandato Especial, Repertorio Nº 983-2007, del 18/6/07; y Mandato General, Repertorio Nº 1184-2007, del 13/7/2007 otorgados por mi padre y
• Mandato General, Repertorio 1185-2007, del 13/7/2007 otorgado por mi madre.

De junio a septiembre 2007, la rutina de mis padres y mis visitas casi diarias continuaron sin grandes alteraciones. Al margen de mi gestión de cuidados médicos y dentales, me encargué de estimularlos social y mentalmente a la vez de distraerlos con salidas a almorzar los fines de semana con mi familia. A pesar de una decidida oposición inicial, especialmente mi madre, mis padres habían aceptado la presencia de una persona extraña en casa (enfermera) considerando los beneficios que ello significaba. Mi madre aunque algo celosa de una mujer todo el día dedicada a mi padre, estaba algo menos irritable aunque sin gran motivación para dedicarse o distraerse en otras actividades; por otra parte y a causa de su debilitamiento físico, mi padre había aceptado la idea de cambiar el andador (“burrito”) por una silla de ruedas que traje de Estados Unidos a Chile.

Durante todo este periodo y por voluntad propia, mantuve a mi hermano Roberto, residente de Toronto, informado por email de la condición de mis padres. Mi sobrino Claudio, hijo de Ana María, visitaba periódicamente a mis padres y mantenía localmente informada a mi hermana sobre lo mismo.


La visita de mi hermano Roberto

El 22 de septiembre de 2007, llega Roberto de visita a Chile por dos semanas. Si bien lo anticipaba, Roberto quedó impactado por los cambios sufridos en mis padres durante sus cinco años de ausencia, en especial, el mal trato de mi madre a terceros (empleada domestica, enfermeras), su deterioro mental y el endurecimiento de su carácter.

Unos días después, el lunes 1/10/2007, a las 8 p.m., Roberto me comunica que a partir de ese mismo día, el asumía mi rol y responsabilidades y se hacía personalmente responsable del bienestar económico, físico, mental y social de mis padres. Ante mis requerimientos de que fuera mas explícito, Roberto rehusó proporcionar todo tipo de información toda vez aprovechó para increparme y acusarme verbalmente, y posteriormente por escrito, de robo, de “faltarles el respeto” a mis padres y de apropiación indebida de sus dineros que según el, yo había utilizado maliciosamente. Mi hermana Ana María no apareció en escena en ningún momento por ningún lado. Mi sorpresa fue total.

Sin otra explicación o lógica por parte de Roberto para racionalizar esta acometida y apropiación engañosa de funciones que decir que, según mi madre, “…yo tenia demasiado poder y control sobre sus vidas” (sic), acepté su hipócrita maniobra de hechos consumados y prometí enviarle un estado de cuentas, en detalle, de cada gasto, insumo y/o servicio, con boleta y/o recibo adjunto. También le envié un estado completo del estado de salud de mis padres y de los compromisos médicos agendados. Dicha información fue despachada pocos días después y a la fecha aun no he recibido ninguna impugnación, objeción, comentario o pregunta, menos aun agradecimientos; tampoco he recibido una disculpa por sus acusaciones infundadas.

Por transparencia y paara futuras referencias, dejé una copia impresa en el departamento de mis padres de los movimientos contables de mi gestión y todos los documentos de respaldo correspondientes para cualquier eventual escrutinio publico y/o auditoria de quien quisiera examinarlos, pero mi hermana Ana María los hizo desaparecer rápidamente a las pocas semanas (mantengo copias digitalizadas en caso sea necesario). Mi madre declinó elaborar sobre sus supuestos dichos y/o las razones voceadas por Roberto; y mi padre estaba total y absolutamente confundido.

Naturalmente resulta absurdo para Roberto asumir dicha responsabilidad desde 8.600 Km. de distancia toda vez mi sorpresa no fue mucho mayor al descubrir que mi hermano Roberto, coludido con Ana María, habían manipulado fácilmente a mis padres, especialmente a mi madre y, haciendo una triangulación hacia mi hermana Ana María, habían revocado mis facultades mandatadas y las habían reasignado nuevamente a Ana María. Una decisión difícil de entender pues nunca recibí queja alguna de ellos; pudiera ser mi madre pensara genuina y legítimamente que Roberto iba a encargarse de ellos, pues la relación con Ana María no era de lo mejor en esa época.

En efecto, en la misma notaria citada anteriormente, figura que mis mandatos fueron revocados el 1/10/2007, y las nuevas escrituras fueron otorgadas por el mismo notario Martin Illanes a Ana María Blanche, específicamente,

• Mandato General, Repertorio Nº 1740-2007, del 2/10/2007 otorgado por mi padre y
• Mandato General, Repertorio 1714-2007 y 1717-2007, del 1/10/2007 otorgado por mi madre

Hasta aquí, esta experiencia familiar no es mas complicada de entender que el resultado de dos hermanos (Roberto y Ana María) que se han coludido para encubierta y engañosamente desbancar a un tercer hermano (Jorge) de su rol y responsabilidades por el cuidado y bienestar de sus padres. Podría especular sobre el motivo de su actuar pero ello sería materia de hipótesis y no es ese el propósito de este texto. Roberto y Ana María no han tenido ni han mantenido una actitud de cooperación ni de apoyo; por el contrario, asumieron una actitud falsa, confrontacional, hipócrita y de hechos consumados. Penosa realidad que ocurre en ciertas familias disfuncionales pero es una realidad que existe.

Si lo anterior fuera todo el asunto, podría olvidar la experiencia y seguir con mi vida pero la situación de mis padres a partir de octubre 2007, se ha complicado. Me explico a continuación.


La gestión de Ana María al cuidado de mis padres

El lado bueno es que mis padres viven en un cómodo departamento propio, no pasan hambre ni frío, no tienen deudas, tienen una cobertura de salud médica y dental razonablemente buena y algunos ahorros que, administrados juiciosamente, deberían ser mas que suficiente para cubrir sus gastos y necesidades hasta el fin de sus días.

El lado malo es que después de casi cuatro meses (octubre 07-enero 08) de esta “nueva gestión”, tengo serias reservas sobre de la calidad del cuidado y bienestar que están recibiendo mis padres y en segundo lugar, se ha instalado una campaña sistemática de descrédito, acusaciones infundadas y ahora ultimo, amenazas hacia mí.


Algunos alcances sobre el lo anterior a la fecha:

• Mi padre aun tiene una hipersensibilidad emocional frecuente que le dificulta hablar, le dificulta respirar y le produce angustia. A septiembre 2007, yo había gestado el inicio de un tratamiento en el Hospital Militar para controlar ese síntoma pero a la fecha aun no hay resultados a la vista.
• Mi padre luce moretones en su antebrazo y presenta hongos bucales; esto ultimo derivado de malas prácticas de aseo oral y residuos de partículas del inhalador para compensar su condición pulmonar.
• Mi padre recientemente presentó un cuadro de sangre en la orina; si bien el sangramiento se ha detenido, no existe una prognosis disponible ni evidencia de un análisis mas completo o resultados.
• Mi padre esta medicado (entre otros) con Hidrorenol para evitar retención de orina. Esto implica que despierta cada par de horas con ganas de orinar y mi madre se levanta de la cama para ayudarlo con el urinario portátil, con el consiguiente efecto de falta de descanso de mi madre. La solución gestionada por Ana María fue medicarlo para que durmiera toda la noche. El resultado del sueño profundo de mi padre es la humectación de las sabanas de cama con orina por saturación de los pañales e irritación de la piel en la zona pélvica. Mi sugerencia no acogida en su momento, fue contratar una enfermera de noche (los recursos están disponibles).
• Mi padre tiene un problema de flema en sus pulmones que hace recomendable duerma en la cama clínica con el torso y cabeza algo levantados. Un aviso en la cabecera lo recuerda permanentemente. Sin embargo, para su siesta matinal y la de después de almuerzo, lo acuestan en su cama convencional, i.e., plana, con el consiguiente riesgo de ahogo en su propia flema.
• Se han eliminado todas las rutinas de ejercicios de kinesiología para la rehabilitación y recuperación de la motricidad y flexibilidad perdida en el último accidente vascular. Aun mas, movimientos elementales tales como llevarse la comida a la boca y/o limpiarse la nariz ahora son prontamente atendidos por terceros neutralizando así la rehabilitación misma de sus músculos.
• Mi padre no ha avanzado una sola página en su lectura de los libros que estaba leyendo al 1/10/2007; ha perdido motivación por la pasión de su vida, las letras; hoy en día, escasamente hojea el diario El Mercurio.
• Mi padre presenta últimamente frecuentes lagunas mentales. Si bien sus capacidades lógicas y cognitivas parecen intactas y un tiempo de reacción un poco más lento, su memoria en general empieza a mostrar signos de deterioro.
• Mi madre no acudió a su cita agendada con el geriatra del Hospital Fach (ciertamente no puede ir sola) el 29/10/2007, ni ha empezado un tratamiento para tratar su deterioro mental. Los cambios de humor, irritabilidad y mal genio se han acentuado y no parecen estar bajo ningún tratamiento con el consiguiente impacto sobre el entorno familiar (ver texto mas abajo). Si bien no soy partidario de utilizar fármacos tranquilizantes o estabilizadores tipo Paxona o Rabotril, la inacción es igualmente reprochable.


Algunas otras incómodas verdades

A diferencia de mi gestión, ni Roberto ni Ana María me han contestado nunca un solo correo electrónico respondiendo preguntas acerca del estado de salud y/o bienestar de mis padres. Aun más, Ana María me ha dicho verbalmente a través de terceros al teléfono, desde la trastienda, que no lo hará ni ahora ni nunca. He tenido que recurrir a terceras personas para averiguar cualquier información relevante y ciertamente resulta insuficiente y/o incompleta. Puedo entender que mi hermano Roberto no pueda ver un derrame subcutáneo en el dorso de la mano de mi padre o un moretón en su piel o si el ha perdido o ha recuperado peso en el ultimo tiempo o, si acaso mi madre esta mas o menos desmemoriada, irritable y/o de mal humor pues el no es un observador directo, de primera línea, pero mi hermana Ana María, su coludida local, esta empecinada en bloquear y/o eliminar todo vestigio o registro de información de mis padres que yo pueda ver o acceder, sea esta médica, mental, comercial, legal, social u otra. Tal como fue indicado mas arriba entre otros incidentes, mi padre ha estado orinando sangre y Ana María me niega toda información y/o resultados de exámenes al respecto. No existe transparencia ni honestidad en su gestión y ella no pretende cambiar su actitud.

Algunos alcances ahora sobre el segundo punto anteriormente citado.

Ana María ha montado una campaña sistemática de descrédito, falsedades y hostilidad en mi contra como resultado de viejas odiosidades y ha escogido esta plataforma del cuidado de mis padres como escenario para satisfacer su ego e indultarse por conductas pasadas de ella misma hacia mis padres. A continuación, una parte de la evidencia (material disponible).

A poco de Ana María tomar engañosamente el control del cuidado y bienestar de mis padres, empezaron a aparecer avisos y letreros pegados en las paredes del departamento instruyendo no contactarse conmigo ni atender mis llamadas telefónicas e incluso instrucciones a los conserjes del edificio de ni siquiera admitir mi entrada al recinto. Tengo en mi poder no menos de seis dichos avisos escritos por mi madre y otras personas (tal vez sería interesante hacer un análisis grafológico para ver la autoría de ellos). Fue necesaria la intervención de mi padre para, temporalmente, acabar con dicha práctica maliciosa; el problema es que mi madre en pocos minutos olvida todo y se repite nuevamente, por lo que resulta fácil azuzarla para que vuelva sobre lo mismo. Fotografías mías y de mi familia que les he llevado de regalo y/o regalos de Navidad desaparecen sin explicación. Las referencias a números de teléfonos míos para contactarme en caso de emergencia han sido sistemáticamente eliminadas (al contrario de lo ocurrido con la información de contacto de Ana María antes que ella asumiera el tema).

En las pocas ocasiones en que he logrado visitar a mi padre, lo único que él me pide es tener su familia cerca, además de reiterarme que disfruta de mis visitas y de las de mi propia familia; pero mi padre tiene escaso o ningún control sobre su esposa e hija. De hecho, el domingo 6 de enero 2008, pasé con mi esposa Marisol por el departamento tipo 7pm para visitar y saludarlos de Año Nuevo y después de escuchar voces y pasos tras la puerta de entrada, no nos la abrieron nunca; días después mi madre negaba enfáticamente el hecho y no la culpo pues probablemente ni lo recuerde; no así su actitud o carácter conflictivo. Estoy cierto mi padre ni se enteró de mi intento de visitarlo.

El nivel de agresividad y calumnias directas e indirectas ha llegado al punto en que lo ultimo (11/1/08) ha sido un sobre de Ana María en el buzón de mi casa (primera comunicación en muchísimos años para mi) en la cual adjunta copia de una Constancia Policial (Nota: es mi madre y no Ana María quien firma la constancia policial, a pesar de ella estar mandatada por mis padres) fechada el miércoles 9/1/08 por mi madre en la 19ª Comisaría de Carabineros, Providencia, la cual declara que yo pretendo “…ocuparme de sus bienes y pensión de retiro, usufructuando de los dineros de su padre, hecho que la recurrente ignoraba hasta el día 26 de septiembre del año 2007. Que la recurrente al percatarse de lo anterior reinvertía la situación y concurría a la notaría junto a su hija Ana María Blanche quien queda mediante un poder a cargo de los bienes y pensión de su padre”. Agrega además “…que su hijo no acepta que le hayan quitado posesión de los bienes de su cónyuge y la recurrente teme que nuevamente de forma ilegal tome posesión de estos, declarándola demente” ya que éste “…hizo firmar (a mi padre) una hoja en blanco, ignorando el mal uso que este podría dar a dicho documento”. La manipulación de mi madre por Ana María es total. Este último párrafo de la constancia policial refleja el temor por el uso de métodos y técnicas utilizados anteriormente por Roberto y Ana María en la notaria Martin Illanes el 1/10/07.

Por cierto lo anterior es ridículo e irresponsable toda vez declaro no haber escuchado nunca esa u otra acusación similar por nadie, como tampoco el/los acusadores han proporcionado nunca evidencia alguna para sustentar sus palabras; debo agregar que la senilidad de mi madre no le permite saber siquiera la fecha del día o el día de la semana, mal podría recordar fechas o eventos pasados; todo el texto luce canallescamente pauteado.

Pero aun falta más; la misma constancia dice “…hoy se presentó su hijo en su domicilio, pese a decirle anteriormente que no concurriera nunca más y a dejar instrucciones en conserjería para que le prohibieran la entrada…”. Olvida mi madre que mi padre efectivamente disfruta y agradece mis visitas pero el deterioro mental de ella no le permite entender la diferencia y/o prefiere ignorar los deseos de mi padre; y de ello se aprovecha mi hermana Ana María para satisfacer sus pequeños caprichos.

Como broche final, mi hermana Ana María en las dos paginas de su autocomplaciente, soberbia y beligerante carta manuscrita me reitera que “…el que va a estar a cargo de los 2 ahora y en ausencia de alguno de ellos seré YO y SOLO YO.- SIN intermediarios, sin auditores ni contralorías” (sic). Remata su nota amenazándome de extorsión con unas fotos comprometedoras (¿…?) además de “…estamos en contacto con un bufete de abogados que lleva este caso de violencia intrafamiliar”; y en el epílogo de su nota me acusa directamente de “…intento de homicidio frustrado” a mi padre por mi participación el 14/6/2007, cuando lo acompañé desde su casa en ambulancia del Hospital Militar al Servicio de Urgencia el día del accidente vascular. Insólito sino simplemente delirante para cualquier persona adulta mentalmente equilibrada a cargo del cuidado de mis padres.


Coerción y supervivencia

Admito mi madre tiene un carácter dominante, desconfiado, conflictivo y carente de toda autocrítica; mi comentario editorial es que mi hermana Ana María ha heredado mucho de ese mismo carácter y en el pasado ha sido causa de frecuentes conflictos entre madre e hija. Pero la dura realidad es que mi madre sufre de demencia senil en grado severo y ella es “la dueña de casa”. Debo mencionar que la única hermana de mi madre, Lita, viuda, tres años menor que ella, tiene un diagnostico de senilidad desde hace ya varios años y requiere de asistencia y/o supervisión las 24 horas del día.

Mi padre por otro lado, es de carácter conciliador frente a la discordia, amistoso, social y sensible. El solo quiere paz, tranquilidad, compañía de familia y disfrutar de visitas, incluyendo las mías, las de mi esposa y mis hijos; así me lo ha expresado en privado y frente a terceros cada vez que lo visito. Sin embargo, la dependencia de mi madre a cada minuto del día para su propia supervivencia le inhibe hacer valer sus deseos. Es fácil suponer que en mi ausencia o en presencia de mi madre y/o Ana María, mi padre acepta la coerción de ellas y se somete en el silencio del cautivo, con una mirada impregnada de impotencia y resignación carente de todo brillo es sus ojos.

La relación mía con mi padre siempre ha sido muy rica y con muchos intereses comunes. Me da mucha pena ver que su vida termine así y creo, honestamente, que merece vivir lo que le resta de vida en bastantes mejores condiciones.


Santiago 20 de enero de 2008
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(Continúo este relato el 2 de mayo de 2008).

A raíz de los eventos descritos en la sección anterior, dejé pasar varias semanas antes de visitar nuevamente a mis padres. En el intertanto, decidí recopilar información acerca de los cargos y acusaciones que Ana María había hecho por escrito en su carta manuscrita del 11/1/08.

Algunos alcances sobre esto último:
-Ana María aseguraba al final de su carta que al notario Martin Illanes “algo le olía mal” al momento de mis padres otorgarme poder notarial. Pues bien, consultado el referido notario el 12/3/08 sobre este punto y con la carta manuscrita a la vista, el notario Martin Illanes rechazó categóricamente tal imputación por ser una actitud muy poco profesional en su línea de trabajo. Ergo, Ana María miente.
-Ana María me acusa de llegar con mi padre en la ambulancia al Hospital Militar el 14/6/07, día de su último accidente vascular, “a las 3pm”. Pues bien, el informe de la oficina de ambulancias para el traslado de mi padre certifica una hora de llegada mucho antes de las 3pm (certificado Hospital Militar disponible). Ergo, Ana María miente una vez más.
-Ana María me acusa de no atender al cuidado de mi madre en circunstancias que al 29/10/07, 1.50pm, fecha agendada en que ella debía continuar el tratamiento con el geriatra Dr. Augusto Brizzolara, Hospital Fach, ella decidió no hacerlo; el resultado de su mala gestión esta descrito más abajo. Ergo, Ana María miente nuevamente.
-Ana María sostuvo en la discusión ocurrida ayer 1/5/08 durante la visita que hice a mi padre (que terminó con carabineros a la puerta) que yo les robaba dinero a ellos y que esto la motivó para entrar en escena para hacerse cargo de ellos. Presionada para que suministre evidencia de tales irregularidades, ella fue incapaz de precisar con evidencia tales acciones o transacciones brujas. Aun mas, han transcurrido siete meses desde principios de octubre 2007, fecha en la cual les envié un informe resumen con todos los movimientos, transacciones, recibos de gastos y flujos de caja de los dineros de mis padres, todos ellos justificados al 100% y a la fecha, no he recibido pregunta alguna de su parte. En estos siete meses, tanto Ana María como Roberto, han sido incapaces de detectar alguna irregularidad o movimiento indebido durante mi gestión; lo anterior a pesar de tener acceso exclusivo a todas las cartolas bancarias, cuentas de servicio, boletas de pago, etc. Mantengo copia de todos los documentos de respaldo e insisto, ni Roberto ni Ana María nunca me han pedido aclaración por algún ítem. Ergo, Ana María miente una vez más.
-La lista es larga así que pasaré a otros aspectos de esta grotesca situación.


La discusión de ayer jueves aclaró la raíz de la revocación de los poderes que me fueron otorgados y la apropiación engañosa de los mismos por parte de Roberto y Ana María. Digo apropiación engañosa pues fue una maniobra encubierta y ejecutada en base al engaño donde mis padres fueron maliciosamente manipulados para tal propósito. La historia es la siguiente.

Resulta que mi hermano Roberto durante su visita de dos semanas desde Canadá en septiembre 2007, “descubrió -según él- que yo me estaba quedando con el vuelto” de $3.000 por el hecho de que yo giraba $37.000 que es una opción de menú del cajero automático y hacía un pago de $34.000 a la enfermera por su trabajo de dos días de fin de semana. Roberto no tenia idea alguna de cómo yo manejaba los flujos para solventar los gastos de mis padres sin embargo, antes de preguntarme por generalidades o el detalle de ese proceso, el concluyó y decidió acusarme de robo y exigir su inmediata devolución.

Para beneficio de un lector minucioso, quiero mencionar el detalle del manejo de los dineros de mis padres. En un principio, yo solventaba los gastos de mi bolsillo y mi madre me reembolsaba en dinero efectivo. Una vez autorizado para operar con la cuenta corriente de ellos en el Scotia Bank, nunca retiré una chequera y menos aun firmar algún cheque pues yo operaba todos los flujos por Internet y con la tarjeta de débito de la cuenta corriente. Yo pagaba la cuenta de luz, agua, teléfono, Coronaria Móvil, contribuciones, etc., por Internet debitando la cuenta en el Scotia Bank a través de Servipag o en el sitio mismo del proveedor. Pagos de servicios a kinesióloga, gastos comunes del edificio y otros, los hacia de banco a banco desde mi cuenta en Citibank para mayor agilidad (mejor tecnología del Citibank para hacer transferencias). Para gastos en efectivo como pagar enfermeras, remedios, pañales, consultas, etc., usaba la tarjeta de débito para cargar una “caja chica” con giros provenientes de cajeros automáticos. Todas las transacciones están detalladas, respaldadas y/o documentadas. Mi madre manejaba con su propia chequera y/o dinero efectivo los gastos de supermercado, taxi, diario y dentista; ella giraba periódicamente por ventanilla para disponer de dinero en efectivo. En mis registros, un giro cualquiera de cajero automático era anotado y acreditado como ingreso a caja chica; igual cosa con un egreso de caja chica. El monto de un pago (egreso) desde caja chica no tiene necesariamente que corresponder al monto de un giro de cajero automático (ingreso a caja chica) que le preceda en el tiempo; mi práctica fue siempre mantener un monto razonable en caja chica para así disminuir los costos de giros (impuesto de timbres y estampillas) para pagos en efectivo.

Ciertamente Roberto nunca ha entendido el concepto de “caja chica” o tal vez pensó que yo iba a sacar el dinero exacto de un cajero automático para cada compra de cada insumo y/o pago de cada servicio; es decir, un argumento poco reflexivo y realmente insólito a juzgar por el énfasis en su argumentación. Aun más, engañó a mi madre con ese argumento del “vuelto”, le aseguró que él se haría cargo de ellos desde Canadá, instrumentalizó la revocación de poderes notariales y coludido con Ana María, ejecutó la reasignación de poderes a favor de ésta última y se fue del país.

Pero aun falta más; Ana María hizo suya la historia y hasta el día de hoy, ha estado insidiosamente repitiéndosela a mi madre en cada oportunidad posible con objeto de satisfacer sus odiosidades y pequeñeces de baja ralea con el consiguiente efecto negativo en la salud mental de mi madre. Y todo esto sin mostrar evidencia alguna ni identificar irregularidad alguna o movimientos dolosos. Ergo, Ana María miente y miente. El resultado es lógico y previsible: a la luz del deterioro mental de mi madre, ella ha degenerado más allá de la odiosidad y agresividad verbal y me agrede con golpes de puños y pies durante algunas de mis visitas.

Otra de mis actividades de recopilación de antecedentes fue solicitar y recibir una evaluación completa de mis padres de médicos neurólogos y geriatras del Hospital Militar y Fach. Dichos reportes fueron presentados a la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN) estableciéndose los siguientes resultados:

La resolución final para Enrique Blanche, mi padre, muestra:
-un 50% de discapacidad síquica o mental;
-diagnóstico: demencia mixta (senil y vascular), AVE isquémicos múltiples e hiperuricemia;
-pronóstico: malo, patologías irreversibles;
-posibles secuelas: deterioro de funciones cognitivas y motoras (tiene hemiparecia bilateral), trastornos afectivos y conductuales.
-paciente requiere cuidado de terceros

La resolución final para Ana Robles, mi madre, muestra:
-un 70% de discapacidad síquica o mental
-diagnóstico: deterioro cognitivo leve, ¿Alzheimer incipiente?, desorden depresivo
-pronóstico: patologías crónicas e irreversibles, áreas mas comprometidas son memoria y estado anímico
-posibles secuelas: mayor deterioro de funciones cognitivas
-paciente no se encuentra en condiciones de asumir mas responsabilidades, pruebas neurosicológicas sitúan a la paciente con una pérdida en las funciones necesarias para realizar actividades instrumentales de la vida diaria, falla sobretodo en memoria y organización

El cuadro anímico de mi padre es el comentado anteriormente y su desmotivación es progresiva e incremental. Igual desarrollo, aunque tal vez más aceleradamente, ha tenido el deterioro de mi madre. Mi madre insiste en rechazar el diagnóstico y pronóstico y descarga su frustración por su actual estado de salud en mi persona al igual que, aunque en un nivel bastante mas leve, lo hacía hasta hace unos meses atrás escribiendo notas acerca de Ana María en un cuaderno especial (“Cuadernos del Odio”, según Ana María en esa época) calificándola de “ladrona”, “oportunista”, “saqueadora”, “solo interesada en mi dinero”, etc., etc. Demás está decir que Ana María estaba distanciada de ellos y rara vez los visitaba o llamaba.

A la fecha sin embargo, Ana María no ha demostrado tener la diligencia y/o capacidad necesaria para mitigar el deterioro mental de mi madre a través de un tratamiento e insiste en azuzarla con argumentos que yo solo pretendo sus dineros; el efecto resultante en mi madre es una actitud agresiva y hostil como catarsis a su desventurada condición mental. El trato que recibo de mi madre es, regularmente, “estúpido”, “imbécil”, “mal parido”, “infeliz”, “maldigo el día en que parí” y epítetos similares, para deleite de Ana María y escapismo a su propia amargura y frustración. Lo puedo considerar como un llamado de auxilio pidiendo una ayuda que en este momento no está recibiendo.

Cito otra experiencia reciente. Con algunos días de anticipación, le prometí a mi padre ir con mi familia a saludarlo el domingo 13 de abril, 2008, a su casa, a las 6pm, para su cumpleaños (que es el día 14). Una vez alejado del departamento, me llama mi madre, insistentemente (dos o tres veces), para decirme que no fuera a visitarlo por ningún motivo pues ella no deseaba mi visita. El día de la celebración, Ana María cambia de planes y decide celebrar el cumpleaños de mi padre en su propia casa y sin avisar ni ella ni mi madre a nadie de mi familia; mi esposa e hijos comprendieron la situación al regreso de este viaje en balde. Al día siguiente le llevé de regalo a mi padre un retrato (el tercero) con fotos de mi familia sabiendo que iba a correr la misma suerte de los anteriores. Efectivamente, a mi siguiente visita ya había desaparecido sin explicación alguna, para terminar en la basura.

Tal como lo mencioné mas arriba, en mi visita de ayer 1/5/08, mi madre llamó a mi sobrino Claudio (quien se devolvía a su casa después de pasar la noche ahí pues mi madre “estaba mal…”) y poco después llega Ana María; no contenta con eso, mi madre llama a Carabineros de la 19ª Comisaría quienes ingresan al departamento. Mi madre les pide que me saquen de ahí y carabineros responde que no pueden por ser yo un familiar directo. Mas aun, mi propósito es fundamentalmente visitar a mi padre y ver el estado de salud mental de mi madre más que socializar con ella pues es incapaz de mantener una conversación. Ana María, con la vena hinchada, hace una descarga de recriminaciones absurdas, acusaciones al voleo y resentimientos que no tenían ninguna relación con la salud de mis padres por largos 45 minutos. Acepto la sugerencia de un carabinero de conversar (si a eso se puede llamar así) con Ana María, fuera del departamento, en el lobby del edificio, para no angustiar a mi padre. La conversación duró dos minutos y me retiré del lugar.

También como referencia he de dejar constancia que Ana María, en presencia de su hijo Claudio, mi madre, la enfermera Eva Salas y la empleada doméstica María Castillo, me difamó e insultó a voluntad, sin provocación alguna, para justificar sus acciones, descalificarme y/o humillarme, no lo sé ni me interesa; esta catarsis es sintomática de un problema mucho mas profundo pero eso no es mi problema.

Después de este incidente, mi padre y mi madre se recostaron, cada uno en su cama, por el resto del día, toda la noche y el día siguiente. Alertada por la enfermera, Ana María tuvo que llamar a la Unidad Coronaria para reanimarlos de su descompensación.

La realidad clínica hoy en día del estado de salud de mi padre es que han aparecido escaras en su espalda baja y han reaparecido hongos en su zona genital; la primera condición nunca existió durante mi gestión y la segunda había sido eliminada.

Sea cual fuere la causa de la amargura, resentimientos u odiosidades de Ana María, el resultado neto es que:
1. Ana María coludida con Roberto asumieron este auto designado rol y responsabilidad de manera encubierta, confrontacional y mediante un engaño malicioso a mis padres
2. Ana María continúa engañando y manipulando a mis padres, especialmente a mi madre, con el argumento de que “Jorge se quedaba con el vuelto”, sin proporcionar evidencia alguna para ello y a pesar de disponer de toda la información necesaria para identificar supuestas faltas a mi probidad
3. Las falsedades anteriores han transformado la actitud de mi madre en una hostilidad extrema, partiendo por una inmerecida desconfianza inicial, pasando por agresiones verbales y absurdos mensajes y constancias policiales ante carabineros hasta llegar a agresiones de puños y pies
4. No existe justificación para haber discontinuado el tratamiento geriátrico el cual yo inicié en septiembre 2007 en el Hospital Fach
5. La gestión de Ana María como cuidadora de la salud física, mental y social de mis padres es mediocre y desatinada, a juzgar por emergencias previsibles y el actual estado de salud de ellos
6. No existe transparencia alguna acerca de los tratamientos médicos de mis padres
7. Tampoco existe transparencia alguna acerca del manejo de los recursos económicos de mis padres

A través de un email a fines de noviembre 2007 y posteriormente otro a fines de diciembre, le hice saber a Roberto y a ella mis fuertes reparos a esta gestión pero nada cambió; la situación hoy en día es notablemente peor, especialmente el deterioro mental de mi madre. Ana María ha demostrado ser ineficaz en su gestión y sus actividades en este usurpado rol resultan insuficientes para cuidar de la salud de mis padres, toda vez producen una baja calidad de vida en estos sus últimos años de vida.

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(Continúo este relato el 22 de julio de 2009).

Pasaron los meses de invierno y en agosto 2008 fui a ver a mi padre con la idea de mostrarle una copia de pre-producción del libro que el escribió acerca de las memorias militares de su padre, mi abuelo Bartolomé Blanche, y que el Ejército estaba por publicar como parte de la Biblioteca Militar. La enfermera de ese momento, Carmen Gloria, entreabrió la puerta y me dijo que tenia estrictas instrucciones de no dejarme entrar; mi padre accedió a que abrieran la puerta de entrada al departamento y ahí lo vi, sentado en la silla de ruedas, flanqueado por mi madre que inmediatamente empezó a insultarme y echarme del lugar; segundos después, la enfermera cerro la puerta y me retiré del lugar.

Tiempo después me enteré que mi padre ingreso al Servicio de Urgencia a la 1.37 p.m. del 12/12/2008 por una inflamación al testículo izquierdo. El informe de primeras atenciones del Hospital Militar indica se le diagnostico una “Orquitis Izquierda”; se le hizo una eco tomografía testicular y se le envió a casa con una citación para un posterior control en el policlínico de urología. El pronóstico indicado es leve y se debe a una inflamación en el escroto. La inflamación ha llevado al testículo al tamaño de una palta Hass con las consiguientes molestias y dolor al sentarse.

Recuerdo que por esos días el teléfono en mi casa sonó repetidas veces, de manera muy breve y sin establecer comunicación; fue como si al otro lado de la línea colgaran al momento de yo levantar el fono.

Llego la primavera, verano, Navidad y Año Nuevo 2009 sin idea ni noticias de ellos ni yo poder o querer acercarme a su departamento.

Hacia fines de mayo 2009, me entero por casualidad que mi padre había ingresado al nuevo Hospital Militar en La Reina y estaba en Pensionado habitación Nº 623. Rápidamente llego allá y descubro que había ingresado hacía 10 días (19/7/09) por un cuadro de tres úlceras de presión (escaras) grado IV (grado I es leve, grado IV es el máximo), una en el sacro y una en cada cadera; todas ellas grandes (15-16 cm. diámetro) y profundas (1,5-2,5 cm.); también presentaba una escara leve en cada hombro. Hablé personalmente con el Dr. Arturo Paillalef, cirujano plástico de turno esa tarde, dado que el Dr. Franz Naranjo, también cirujano plástico que atendía a mi padre, no estaba presente esa tarde del viernes 29/5/09, y me complementó el cuadro clínico de admisión al decir que mi padre presentaba una desnutrición calórica y proteica, bajo peso y problemas respiratorios derivados de su asma, bronquitis recurrente y secuelas de trombos anteriores. Desde su ingreso al hospital, mi padre estuvo bajo tratamiento con antibióticos para tratar sus grandes y profundas escaras, hueso a la vista, hasta remover todo signo de infección para recuperar tejido muscular. El paso paralelo era mejorar su capacidad pulmonar comprometida por la bronquitis crónica obstructiva que hacia necesario frecuentes micro aspiraciones, tarea nada fácil en un organismo de 92 años y con unos 50-55 kilos de peso.

El Dr. Paillalef también me comentó la idea propuesta por Ana María de extraer un colgajo de piel y músculo de la zona inmediatamente bajo cada escara, girarlo y reposicionarlo para rellenar la masa de tejido perdida con la esperanza de que ambas zonas, la “donante” y la “receptora”, reaccionaran favorablemente. La idea no me pareció sensata y me alegro saber que ambos médicos, especialistas en cirugía plástica, tampoco la recomendaban. Irónicamente, Ana María había pedido ingresar a mi padre al piso 6 pues esa era el área de cirugía plástica y ella proponía dicha cirugía como solución.

Curiosamente, en una de las fichas médicas aparecía una anotación que decía que mi padre “presenta descompensaciones debido a problemas familiares con su hijo...”, lo cual fue sorpresa para mí pues hacia casi un año que no lo veía. En vista de eso y una vez que el despertó de su siesta, ingresé a su habitación acompañado de un médico y dos enfermeras. Mi padre abrió los ojos y sonrió; una enfermera le preguntó acaso me conocía y el respondió asintiendo con la cabeza y balbuceando “desde el Hospital El Salvador” en cuya maternidad nací hace ya hartos años. Nunca existió tal descompensación por causa mía.

Lo visité a diario en los días siguientes y siempre con buen humor, aunque admito su estado mental acusa un cierto deterioro y su hablar no es fácil de entender, se cansa, jadea y dada su escasa capacidad pulmonar, el esfuerzo le produce sueño.

Al salir ese día del hospital decido compartir la información con sus hermanos (mis tíos), sus primos, sus consuegros, mis hijos y esposa por correo electrónico. Lo hice a través de varios días y para un mejor recuento cronológico, creo mejor reproducirlos.


From: Jorge Blanche
Sent: Friday, May 29, 2009 5:38 PM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto
Cc: Subject: EBN hospitalizado en el nuevo Hospital Militar (Pza 623)

Hola a todos,

Recién hoy día me he enterado (por canales que NO son ni mi hermana Ana María ni Roberto) que mi padre lleva 10 días internado en el nuevo Hospital Militar, por lo que partí inmediatamente a verlo. Aproveche también de hablar largo rato con el medico tratante, las enfermeras de la estación y la enfermera dedicada a el en su habitación Nº 623 del Pensionado.

La situación es la siguiente. El fue llevado el pasado martes 19 de mayo porque:
1) las escaras que tiene en la "cola" y las caderas eran "demasiado" grandes, feas e incluso con tejido muerto; en verdad, la del sacro (cola) tiene unos 15 cm. de diámetro y la infección NO es superficial sino también compromete la musculatura y tejidos en profundidad; las escaras de las caderas son un tanto menor en diámetro pero igualmente graves.

2) mi padre esta bajo en peso y desnutrido; la desnutrición es del orden de 17% en peso y tiene poca masa muscular derivada de falta de ejercicio y una alimentación deficiente. La opinión de un especialista de extraer un colgajo de piel de debajo de cada zona infectada con escaras (una vez reconstruidas la musculatura y tejido subyacente) para girarlo y reemplazar la zona infectada con piel sana NO es recomendable (entiendo AM quiere esa cirugía...; plop).

3) mi padre presenta ciertos lapsus propios de una demencia parcial derivada de los varios accidentes vasculares que ha tenido. Eso es irreversible y a sus 92 años no tiene muchas alternativas excepto estímulos constantes para mantener su lucidez el máximo de tiempo.

El tratamiento a seguir hoy por hoy es el siguiente:
1) lo primero es/fue remover, desinfectar, limpiar las escaras y tejido muerto y recuperar el peso perdido de mi padre, para lo cual le están administrando una dieta rica en proteínas.

2) en caso no recupere peso en un "tiempo razonable", la mejor alternativa es que se vaya a su casa con una sonda delgada permanentemente insertada para así suplir su deficiente actual alimentación y acompañado de una enfermera para el aseo frecuente en la zona de las escaras y manejo/aseo de la sonda. Esto requiere de enfermeras preparadas para manejar este tipo de condición del paciente. Cirugía con un paciente de bajo peso, poca asimilación proteica, incierta cicatrización y a los 92 años de edad NO es una alternativa sensata.

Algunas notas complementarias:
a) la aparición de escaras en la piel responde a un deficiente manejo del enfermo en cuestiones de aseo, ejercicios y cuidado básico, especialmente en personas no-valentes o con poca movilidad. La causa de desnutrición no necesita comentarios. Mi padre debe estar en 60-65 Kg., máximo.

b) en la campaña de basureo, odiosidad y desprestigio de AM hacia mi, me han achacado incluso que mi padre "se descompensa por conflictos familiares con su hijo...". Quiero hacer notar que hace exactamente un año que no veía a mi padre, específicamente después de un numerito de AM en el cual me basureo y calumnio de arriba a abajo y alzando la voz, prefiriendo yo no entrar en una discusión estúpida y fútil frente a ellos, dadas las muestras de desasosiego (existen testigos imparciales) que presentaban. La senilidad de mi madre por su parte la hace agredirme de puños y pies además de ofenderme verbalmente a sola vista toda vez alimentada por un permanente gran engaño derivado de inseguridades y celos de AM. De hecho, una vez que abandone su depto esa mañana de mayo 2008, mi padre y mi madre se acostaron por el resto del día y todo el día siguiente, sin ánimo de nada, al punto de tener que llamar a la Unidad Coronaria Móvil para validar su condición.

c) dado lo anterior, entre hoy a visitar a mi padre en su cama de hospital acompañado de un medico y dos enfermeras. El abrió los ojos, me reconoció, sonrió, e inmediatamente empezó a bromear conmigo. Una enfermera le pregunto acaso conocía el a este hombre al lado de su cama y mi padre, con su típico humor BBE, respondió que lo conocía desde el Hospital El Salvador (donde yo nací). Le pregunte si quería que lo visitara y me respondió afirmativamente, dos veces. Estoy decidido a cumplir mi palabra y darle momentos de sana alegría en este último periodo de su vida.

Este correo no pretende alienar a nadie sino informarles de la salud de mi padre, vuestro hermano, abuelo, suegro y consuegro.

Un fuerte abrazo para ustedes.

Jorge


Me parece necesario detenerse por un minuto en el tema escaras. Las escaras se producen por presión del cuerpo sobre los vasos capilares de la piel impidiendo la irrigación sanguínea y con ello el tejido se ve privado de oxigeno, cambia de color (blanco), se descompone lentamente y finalmente muere. Los centros de rehabilitación y quienes cuidan pacientes con movilidad limitada, inválidos, semi postrados y/o postrados, son especialistas en cambiar de posición al paciente cada hora, día y noche, para evitar las escaras. Información sobre el tema esta ampliamente disponible. Referencias como Wikipedia u otras en la red indican que las escaras”...también conocidas como úlceras de presión, son lesiones causadas por muchos factores, tales como: presión no aliviada, fricción, humedad, fuerzas “tijeradas”, temperatura, continencia y fármacos, en cualquier parte del cuerpo, especialmente en partes sobre huesos o tejidos cartilaginosos como el sacro, codos, rodillas, tobillos, etc. Aunque son fáciles de prevenir y completamente tratables si se detectan tempranamente, las escaras son a menudo fatales – aun bajo cuidado médico – y son una de las principales causas iatrógenas de muerte...”.

La citada referencia agrega: “El tratamiento para escaras antes de 1950 era inefectivo hasta que Doreen Norton demostró que la principal cura y tratamiento era aliviar la presión cambiando al paciente de posición cada dos horas”.

El proceso de escaras continua y la piel se resquebraja, se abre y con ello se expone a infecciones toda vez avanza la necrosis con su color y olor característico pasando de blanco a púrpura y a negro.

Ana María vocea una preparación académica de médico veterinario y por ende, eso la tipifica como una profesional de la salud. Sin embargo, ella no detectó las tres grandes y profundas escaras en mi padre hasta demasiado tarde y cuando estas ya eran grado IV (una en el sacro y una en cada cadera, sin contar dos menores en los hombros); en ese momento, la condición de mi padre superó el manejo y conocimientos de Ana María de la situación y recién el 19//5/09 atinó a partir con mi padre al hospital.

Las causas para que las escaras llegaran a tal estado de situación (Grado IV, máximo) pueden ser que Ana María:
a) no detectara la presencia de escaras hasta que el dolor e incomodidad del paciente hicieron inevitable una visita al hospital o bien,
b) detectó la presencia de escaras pero no le dio la debida importancia.

La primera posible causa apunta al comportamiento de Ana María como resultado de una absoluta incompetencia profesional al ser incapaz de detectar una escara en un paciente de edad mayor, mi padre, mientras que la segunda causa identifica una negligencia profesional de máxima irresponsabilidad. Personalmente creo que la causa es una combinación de ambas, incompetencia y negligencia de Ana María en el cuidado de mi padre como tampoco se preocupó de que no perdiera peso ni trató efectivamente su problema de bronquitis hasta que esta se volvió crónica y obstructiva, según su ficha de ingreso al hospital ese 19/5/2009.


From: Jorge Blanche
Sent: Monday, June 08, 2009 10:31 AM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto
Subject: Hospitalización de mi padre- Parte II

Hola a todos,

Los médicos me decían ayer que hoy antes del mediodía darán de alta a mi padre para que siga con el tratamiento de recuperación de sus escaras en casa. Esto es posible dado que en el hospital lograron detener la infección en el sacro y caderas y hasta revertir unas leves escaras que también presentaba en ambos hombros. La recuperación es posible y esta favorable respuesta hace pensar que con un cuidado de calidad y constante, sea posible que en unos 6 a 10 meses se recupere totalmente. El proceso de saneamiento de sus escaras es largo y doloroso. Largo pues mi padre esta bajo en peso, con poca masa muscular y pocos deseos de comer (el dice que no quiere ser gordo...) pero necesita una buena ingesta de proteínas en su dieta para recuperar peso y energías y fortalecer su sistema inmunológico; debido a sus pocas piezas dentales, solo come comida pasada y si bien nunca ha sido un sibarita de tenedor y cuchillo, esa dieta no lo motiva mucho. Doloroso también porque las escaras aun son grandes y profundas (tipo filete miñón) y en la medida que ha ido recuperando vasos capilares e irrigación sanguínea en las zonas afectadas, va recuperando sensibilidad y con ello dolor. Curiosamente el dolor es bueno pues es signo de su recuperación pero a la vez requiere un constante cambio de posición pues tampoco puede estar boca abajo por problemas de asma y respiración. Su capacidad pulmonar es reducida, habla con dificultad y su voz es apenas audible. La mayor parte del tiempo su mirada es directa y viva pero por momentos parece abstraerse en si mismo con la vista fija en algún punto del paisaje a través de su ventana. A pesar del tratamiento fungicida, aun quedan hongos en la zona genital debido a orina en los pañales, condición presente al ingresar al hospital.

Mentalmente esta mas lento que un año atrás y con algunas lagunas mentales. Aun reconoce a la mayoría de las personas, los más cercanos, y aun recuerda muchos hechos del pasado pero tiene dificultad en recordar algunos hechos recientes o a todos quienes lo han visitado estos días en el hospital.

Hubiera querido tomar una foto y compartirla con ustedes pero no lleve cámara fotográfica al hospital, por lo que creo esta última foto de marzo 2008, estando el sano, es una buena aproximación.

Un fuerte abrazo a todos

Jorge

From: Jorge Blanche
Sent: Thursday, July 09, 2009 2:29 PM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto, Henry, Claudia
Cc:
Subject: Hospitalización de mi padre-Parte III

Hola nuevamente a todos,

Es posible ustedes ya lo sepan pero yo recién hoy día, jueves 9 de julio, me he enterado de que mi padre no paso la alta de hospitalización programada para el pasado lunes 8 de junio. La causa fue una pequeña infección en una de las escaras, de hecho en la mas grande, que hizo necesario darle un cuidado adicional toda vez cambiarlo de pieza; ahora esta en la 726, séptimo piso, Torre B.

La situación general es mala. Su estado físico esta resentido, desgastado y disminuido aunque ahora, a través de la alimentación por sonda y suero, ha recuperado un poco su nivel de energía y nutrientes; la flema ha disminuido. También le cuesta reconocer caras y situaciones, de hecho, aun me reconoce pero al parecer el cree que ya esta en casa. Hablando con el medico que lo ha atendido este periodo, coordinamos una reunión para la próxima semana, pues a la fecha le han estado suministrando antibióticos y es aconsejable suspenderlos ya y ver como reacciona. Es posible sea necesario trasladarlo a un centro que Capredena tiene en la comuna de La Florida capacitado en este tipo de cuidados, equivalente al cuidado del hospital pero superior a lo que cualquier domicilio es capaz de proporcionar. Las estimaciones de tiempo no hablan de meses sino semanas.

Un calido abrazo a todos ustedes.

Jorge


From: Jorge Blanche
Sent: Thursday, July 09, 2009 2:29 PM
To: Olga María, Hernan, Kurt, Patricio, Daniel, Andrea, Pamela, Marisol, Lamberto, Henry, Claudia
Cc: Subject: Hospitalización de mi padre-Parte IV

Hola queridos todos,

Un breve "heads up" sobre la situación de mi padre. Hoy día alrededor del mediodía una ambulancia del Hospital Militar lo trasladó al Centro de Rehabilitación ubicado en Av. La Quebrada 14.338 (Tel. 242-4239 y 242-5488) en Quinchamalí, Las Condes; el centro esta relacionado con las FF.AA. y ahí quedo compartiendo una pieza en el segundo piso con Guillermo (el padre de un almirante retirado) que no estoy seguro se haya dado cuenta que tiene un compañero de cuarto pues a pesar del ajetreo del caso, se lo durmió todo desde un sillón en la misma pieza.

El Hospital no podía ofrecer mas ayuda que la brindada a la fecha y este centro parece estar capacitado para manejar pacientes no-valentes que requieren de un cuidado complejo. Mi padre se alimenta solamente por sonda, ingiere varios remedios al día para sus viejos problemas de presión arterial y otros nuevos y su mirada por momentos tiene brillo e inteligencia pero al tiempo se apaga y vuelve a dormitar. Por su escasa capacidad pulmonar le cuesta hablar y no es fácil entenderle cuando lo hace. Lo mas complicado son las escaras que aun son grandes, profundas y su curación requiere de cuidado profesional. El tema flema también requiere micro aspiraciones periódicas por personal calificado.

Admito por momentos me mira, me reconoce y su mirada me conmueve hasta los huesos.

Un fuerte abrazo a todos ustedes.

Jorge


En esos mismos días envié un par de correos a Ana María y Roberto en las siguientes fechas:

From: Jorge Blanche
Sent: Saturday, May 30, 2009 8:59 AM
To: Roberto
Subject: Hospitalización de mi padre en el Hospital Militar

Roberto,

El 6 de mayo, 2008 te escribí un correo que en su parte medular decía:

"Por si aun no lo entiendes, el tema en discordia es la gestión de AM en el cuidado de mis padres; sobre esto último, te puedo decir que hoy por hoy, mi padre presenta:
1) Escaras en la espalda baja (condición que nunca tuvo cuando yo estaba a cargo de ellos) y..."(sic).

Pues bien, ayer me entere que mi padre lleva hospitalizado 10 días por un problema de escaras. Al ingresar el pasado martes 19/5/09, mi padre (a quien yo no veía desde el famoso numerito que se mando tu hermana ese mismo día de mayo del 2008) presentaba escaras profundas en el sacro ("cola") del tamaño de un filete mignon y una en cada cadera, de menor tamaño que la anterior. El complemento del cuadro es baja masa muscular y desnutrición derivados de una alimentación deficiente y falta de ejercicio. También presenta ocasionales lapsus mentales derivados de su senilidad a su vez derivada de los ACV.

Esta vez no haré mas comentarios sino citar a Einstein: "En el mundo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana".

Buen día.
Jorge


From: Jorge Blanche
Sent: Saturday, June 8, 2009 12:18 AM
To: Ana María, Roberto
Subject: Hospitalización de mi padre en el Hospital Militar Parte II

Roberto/Ana María,

A mi padre lo darán de alta hoy en la mañana para que siga su tratamiento de escaras en casa, dado que lo más critico esta superado.

Tres alcances:
A) Te repito la parte medular de mi correo del 6/5/2008 para fines que comentare mas adelante:

"Por si aun no lo entiendes, el tema en discordia es la gestión de AM en el cuidado de mis padres; sobre esto último, te puedo decir que hoy por hoy, mi padre presenta
1) escaras en la espalda baja (condición que nunca tuvo cuando yo estaba a cargo de ellos) y
2) hongos en la zona genital (condición que reaparece, pues mi padre los tenía cuando me hice cargo de ellos y me tomo unas pocas semanas eliminar).

Ergo, mala gestión y mala supervisión de tu hermana una vez mas, a pesar de que estos son problemas fáciles de detectar y de fácil solución."

Lo anterior para que entiendas claramente "yo te lo dije" pero ni tu Roberto a 8.600 Km., ni Ana María en Santiago, atinaron ni hicieron lo necesario para evitar esta simple condición de fácil detección y larga, difícil y dolorosa curación. La infección escaras de mi padre se ha detenido gracias al cuidado profesional y dieta rica en proteínas que le han dado en el hospital; se me olvidaba mencionarte en mi correo anterior las escaras en los hombros y que por ser leves, se han mejorado durante su permanencia en el hospital. Mi padre aun presenta hongos en el glande derivado del mal manejo y aseo de la orina y pañales.

En una muestra mas de poco criterio y sentido común de Ana María (y para el registro histórico también), ella era partidaria de solucionar el problema con cirugía plástica a pesar de la recomendación adversa de los dos cirujanos plásticos que lo vieron. Ello consistía en sacar un colgajo de la parte inmediatamente debajo de cada escara, girarlo y esperar que el injerto supliera la masa muscular perdida toda vez la parte del injerto se regenerara. Mi padre tiene 92 años, asma, poca capacidad pulmonar, dificultad para respirar, bajo peso, poca masa muscular, desnutrición y un largo etc. que incluye la gran incógnita de una cicatrización post operatoria no menor suponiendo sobreviva la anestesia. Yo me opuse desde que lo supe (29/5/09) a cirugía y afortunadamente la respuesta de mi padre al tratamiento y limpieza profesional de las escaras en el hospital tuvo efecto junto a una dieta rica en proteínas y no fue necesario ni cirugía ni una sonda alimentaria.

Mi padre ha perdido peso y eso es evidente; tu puedes ver en fotos sus esmirriadas pantorrillas, muslos y brazos o simplemente pasarlo de la cama a una silla o sillón y veras la diferencia entre un año atrás y hoy en día. Pero si no lo ves o no lo has hecho nunca, no puedes saberlo ni menos siquiera sentirlo.

Puedes preguntarle a profesionales de la salud y/o buscar en Internet cual es la causa de las escaras (bed sores) y la respuesta es una sola: NEGLIGENCIA en el cuidado del paciente. Esto lleva apareada incapacidad, autocomplacencia, indolencia y tratándose de Ana María, puedes agregar soberbia, arrogancia y mucho mas en esa línea; pero todo ello deriva de un abandono y falta básica de cuidado y supervisión del paciente.

Demás esta decir que las escaras son tejido muerto y si no se tratan adecuadamente dan paso a una infección mayor, gangrena y de ahí a la amputación de la parte gangrenada o muerte por septicemia. El tamaño de las escaras es evidencia del "condoro" más grande que Ana María se ha pegado en su vida. Afortunadamente la infección de mi padre se ha detenido.

B) Te voy a leer tus deberes y obligaciones, mas allá de una enfermera 24 hrs. junto a el, para la rehabilitación de mi padre. Se estima que una rehabilitación completa va a tomar entre 6 y 10 meses suponiendo se siguen las instrucciones del caso:

-limpieza profesional de una enfermera calificada, día por medio, para la limpieza de las escaras y cambio de parches y vendas
-nutricionista y una dieta rica en proteínas para recuperar masa muscular y ayudar a su sistema inmunológico
-ejercicios de kinesiología dos a tres veces por semana por una kinesióloga toda vez gimnasia asistida entre visitas de la kinesióloga
-estimulo mental a través de juegos, ejercicios, conversación etc.
-consultar a un buen geriatra periódicamente
-la eliminación de las escaras es lenta y dolorosa; mi padre debe cambiar de posición cada 1 hora, máximo, día y noche. No puede descansar boca abajo pues se ahoga con su flema; descansar de espalda o de costado no ayuda a oxigenar ni alivianar la presión sobre los nuevos tejidos y sus vasos sanguíneos pero no hay otra opción; la rehabilitación es dolorosa porque dolor significa que esta recuperando la sensibilidad perdida en tejido nuevo.
-requiere periódicas aspiraciones de flema con sonda para mejorar su capacidad pulmonar, lo mismo que le hacían en el hospital; esto también requiere enfermeras calificadas.

C) Mi madre y la manipulación de ella por Ana María.
Es penoso escuchar a mi padre decir "tu mama dice que estoy desnutrido porque yo no te doy de comer...”. Digo penoso porque mi padre (y probablemente mi madre también) se angustia por este comentario, otro basureo mas de esta delirante Ana María. Así como ha manipulado a mis padres, especialmente mi madre, con el cuento que le robaba dineros y otras calumnias evidenciadas por la larga secuencia de mensajes hostiles y odiosos (todos guardados) además de su comportamiento crecientemente agresivo hacia mí, Ana María no aprende ni ceja en descargar su odiosidad. Digo no aprende pues Ana María NO asume su responsabilidad por la desnutrición ni las escaras de mi padre. ¿Acaso espera que una mujer senil de 83 años realmente entienda el proceso que esta viviendo su marido? Digo no ceja porque prefiere angustiar a mi madre y padre con su comentario y seguir dándole a su delirante cuento. Puedo vivir con ello pero me sorprende que Ana María diga por un lado preocuparse por la salud física y mental ellos pero no preocuparle angustiarlos con una burda falsedad.

Mi madre esta mal de la cabeza y su deterioro físico también es rápido. Muestra dificultad y poco equilibrio para caminar.

Creo esto es suficiente por ahora. Antes de que se me olvide; si ustedes dos querían "pasar piola" con la hospitalización de mi padre, no solo ha quedado al descubierto el mas grande condoro que Ana María primero, y tu Roberto segundo, se han pegado por pura y simple negligencia e incompetencia sino también me he preocupado de que otros familiares se enteren de su condición de salud. La transparencia es buena y un valor de vida que por cierto ustedes dos nunca han asumido (pero eso es para otra carta y esta ya va demasiado larga). Por suerte para mi padre, Uds. la han sacado barata pero el sufrirá un largo y doloroso periodo de rehabilitación por pura y simple negligencia de quienes se supone cuidarían de ellos. Simplemente patético.

Buen día.

Jorge



From: Jorge Blanche
Sent: Saturday, July 7, 2009 12:18 AM
To: Ana María, Roberto
Subject: Hospitalización de mi padre en el Hospital Militar Parte II

No creo te sorprenda saber que mi padre aun esta en el Hospital Militar (habitación 726). Te has mandado un lindo numerito, el mayor condoro de tu vida, y aun no aprendes ni atinas...

Buen día.
Jorge

Pues bien, examinando la Epicrisis de alta emitida por los doctores Naranjo y Warnstein del Hospital Militar el pasado 16/7/09, me queda claro que el estado de mi padre era de complejidad alta sin embargo Ana María prefiere internarlo en el Centro de Rehabilitación de Quinchamalí, operado por la Corporación de Damas de la Defensa Nacional. Dicho centro se autodefine como capacitado para atender pacientes de baja complejidad.

La recomendación de los médicos que trataron a mi padre era enviarlo al Centro de Rehabilitación de Capredena en la comuna de La Florida por tener mejor infraestructura, personal y nivel de prestaciones. En una comparación lado a lado entre ambos centros, queda meridianamente claro que la decisión de internar a mi padre en Quinchamalí no respondió a las necesidades del paciente sino a la comodidad de Ana María, como lo demuestra el correo a continuación.

From: Jorge Blanche
Sent: Monday, July 20, 2009 16:06 AM
To: Ana María, Roberto
Subject: Exijo el inmediato traslado de mi padre al Centro Capredena de La Florida

Ana María,

Tal como dice la referencia, exijo el traslado inmediato de mi padre al Centro de Rehabilitación Capredena de La Florida; no estoy sugiriendo, no estoy recomendando, estoy exigiéndolo y en caso ignores este mandato, tendrás que atenerte a las consecuencias éticas y legales de tu decisión.

El detalle a continuación.

En una muestra mas de tu absoluta falta de criterio, no solo has ido en contra de la recomendación inicial de dos médicos del Hospital Militar (uno de ellos nada menos que el medico tratante de mi padre en sus dos meses de estadía) sino también has ignorado la evidente diferencia entre el Centro de Rehabilitación de Quinchamalí, Las Condes y el Centro de Rehabilitación de Capredena, en La Florida; claramente has priorizado egoístamente tus necesidades, comodidad y conveniencia en desmedro de asegurar una estadía de calidad y potencial rehabilitación para el paciente, mi padre.

1) El Centro de Quinchamalí no cuenta con un medico residente sino con un medico visitante (Dr. José Tomas Armstrong) que trabaja en el Hospital Militar; tampoco cuenta con un medico de respaldo y en caso necesario (el día que internaron a mi padre, el Dr. Armstrong estaba fuera de Sgto.), el contactara a algún colega para que lo reemplace. Este centro tiene solo 1 enfermera universitaria para hacer las curaciones de escaras (Sra. Hernández) que a la vez es la Gerente del mismo centro por lo que también atiende sus deberes administrativos, el teléfono, visitas y etc. en un horario laboral estándar. Ella no tiene reemplazante in situ para las curaciones de escaras ni fuera de hora. No necesito recordarte que las 3 escaras de mi padre que estaban infectadas y por las cuales ingreso al HosMil aun son grado IV (grado I es leve, al igual que las quemaduras); en caso de necesidad para el tratamiento de las escaras, tiene que venir una enfermera universitaria de otro centro del Cordamadef en Sgto. a realizar las curaciones diarias o de emergencia. Este centro cuenta con 1 nutricionista que hace 1 visita semanal y 2 kinesiólogos visitantes. En caso que a mi padre se necesite reposicionarle la sonda alimentaria por cualquier motivo, hay que llamar y llevarlo al Hospital Militar para que realicen ese procedimiento. Aun mas, en caso de emergencia, hay que llamar a la Unidad Coronaria Móvil para el traslado del paciente al hospital pues el centro no cuenta con una ambulancia. La habitación de mi padre es compartida y más pequeña que su dormitorio en casa; digo esto porque el costado de las camas están pegadas a las paredes y el pequeño espacio que queda entre ellas hace imposible el acceso por ambos lados de la cama para trabajos de limpieza, aseo y atención al paciente. En Quinchamalí mi padre esta en un segundo piso y eso dificulta en extremo salidas al exterior. El staff permanente es 1 enfermera universitaria (diurna) y 4 auxiliares de enfermería 24 hrs. al día. Dos auxiliares para cubrir los pacientes del primer piso y otros 2 para los del segundo piso. En la pagina web de este centro, veras que se autodefine como un centro de rehabilitación para tratamientos de baja complejidad.

Administrativamente hablando, el costo en Quinchamalí cuesta $850.000 por mes por habitación compartida, mas $100.000 alimentación, mas pañales, fármacos, exámenes de laboratorio, consultas medicas, etc., etc., lo que da un total aproximado de 1 a 1,1 millones mensuales que se paga a mes vencido.

2) El Centro de Capredena en La Florida tiene 4 médicos residentes todos los días, mas un medico residente entre las 2 p.m. y 8 a.m., todos ellos geriatras, para las cuatro unidades de ese complejo; cada unidad cuenta con 14 habitaciones y cada habitación aloja 2 o 3 pacientes; demás esta decir que sus dimensiones son mayores que Quinchamalí y están mejor equipadas e iluminadas. Cada unidad tiene permanentemente asignada 1 enfermera universitaria, 2 auxiliares de enfermería y 1 empleado aseador y adicionalmente, 1 cuidadora por cada 6 pacientes. Las enfermeras universitarias son especialistas en escaras. El centro cuenta con 1 nutricionista residente, 6 kinesiólogos (capacitados en micro aspiraciones), 2 fonoaudiólogos, 5 terapeutas ocupacionales, además de 1 residente de neurología, 1 fisiatra, 1 psicólogo y 1 sicogeriatra. El centro cuenta además con 2 ambulancias propias y el traslado de pacientes es inmediato al Hospital Militar u otro a elección de los familiares.

Administrativamente hablando, el costo para mi padre, por ser pensionado de Capredena, seria $103.000 mas los insumos y eventuales servicios de kinesiología, fototerapia, exámenes de laboratorio, alimentación enteral, oxigeno, etc., que podrían doblar el monto anterior, ergo, una promedio entre $200.000 y $230.000 mensuales mas algunas prestaciones adicionales, suma un total aproximado de $250.000 mensuales.

Hasta aquí la comparación de hechos y realidades.

Conclusión: comprenderás que tu decisión de llevar a mi padre a Quinchamalí es totalmente errada bajo un punto de vista medico y económico, toda vez ha primado (una vez mas) tu conveniencia y comodidad personal por sobre la del paciente, mi padre. No necesito recordarte que el Epicrisis del alta medica firmada por los doctores Naranjo y Warnstein indica que mi padre requiere atención institucionalizada. Cualquier persona con criterio puede comparar estas dos opciones y te desafío a realizar una validación cruzada con profesionales de la salud competentes y/o con legos en salud pero con criterio y sentido común. No por nada la primera opción del Dr. Naranjo era Capredena La Florida.

Me permito ahora hacerte algunos alcances sobre nuestro encuentro el 16/7/09 en el Hospital Militar, el día que dieron a mi padre de alta y su ingreso a Quinchamalí:
- "a partir de diciembre, tuvo que estar postrado y le aparecieron escaras...”; falso, mi padre tenia escaras en mayo 2008 y si le reaparecieron en diciembre es doblemente negligente de tu parte. El hecho de estar postrado no significa automáticamente escaras; solo un 60% de pacientes absolutamente postrados desarrolla escaras; mi padre no esta en el otro 40% por negligencia tuya del mismo modo que su ingreso con escaras grado IV de debe a negligencia e incompetencia tuya, nadie ni nada mas.

- "lo trajimos aquí porque mi marido es general..."; falso, mi padre puede por derecho propio estar ahí; aun mas, su compañero de cuarto ni siquiera es oficial retirado de ninguna rama de las FF.AA. sino hijo de un almirante.

- "total, aquí esta cerca del hospital y yo lo paso a ver en la mañana y en la tarde..."; sin comentarios

- "el EEG muestra que no tiene nada en la cabeza y debería estar muerto..."; sin comentarios

- "le queríamos hacer un colgajo y por eso lo ingresamos al piso 6 del Hospital Militar, cirugía plástica..."; idea descerebrada para un paciente de 92 años, con desnutrición calórico proteica, problemas respiratorios, asma, etc., etc.


Tu nuevo marido, Gerson Echavarria, me proporciono voluntariamente algunos elementos de tu decisión para llevarlo a Quinchamalí en vez de La Florida; cito textual:
- "fuimos a La Florida y nos perdimos, demoramos mas de una hora en llegar allá y no nos gusto, no es de buen nivel; además esta lejos..."; sin comentarios

- "el medico recomendó La Florida porque pensó que no podían pagar..."; sin comentarios.

- "la puerta da al exterior y entra el frío a la habitación del paciente, si llueve tienen que usar paraguas para ir de una habitación a otra..."; falso, no se que es lo que vieron pero ciertamente todas las habitaciones de las 4 unidades dan a un pasillo interior que además tiene 2 estaciones de enfermería y un casino/cafetería en un extremo para esparcimiento y algunas terapias de los pacientes.

Resumiendo, otro numerito de tu parte donde prima el desatino y un descriterio mayúsculo por donde lo mires, por lo que te repito: exijo el traslado inmediato de mi padre al Centro Capredena de La Florida (ya están avisados).

Buen día.

Jorge

PS. No me queda claro tu propósito cuando yo ingrese a la habitación de mi padre en el Hospital el pasado 16/7/09 y con una mirada soberbia y un tono condescendiente me dices: "le están haciendo curaciones..."; si acaso creíste que yo estaba fuera de lugar, te has preguntado por algún segundo ¿que hacías tu ahí en ese momento al no ser una enfermera trabajando las curaciones?


Finalmente, en cuanto a la internacion de mi madre hace una semana y media atrás en algún centro para adultos mayores con senilidad, envié los siguientes correos a familiares y a Ana María y Roberto:

From: Jorge Blanche
To: Paula, Josefina, Alberto, Monica, Sandra, Lamberto, Marisol
Cc: Sent: Thursday, July 23, 2009 10:50 AM
Subject: Internacion de mi madre en asilo

Queridas tías Elma (x Chepi), Olga (x Alberto), Lita (x Sandra), tío Carlos (x Mónica) y consuegros,

Ayer supe que alrededor de una semana y media atrás, mi hermana Ana María (que detenta la representación legal de mis padres desde Oct-07, después de engañar a mi madre sobre mi proceder como representante legal), interno en una casa de reposo a mi madre (84 años) en algún asilo en Santiago. Mi madre presenta al menos un 70% de senilidad según informe Compin 2008 y aun es auto valente. Tengo información que mi madre no quería dejar su entorno ni sus recuerdos pero Ana María, so pretexto de llevarla a un hotel por unos días mientras María Castillo, la empleada domestica por 18 años convalecía de una supuesta operación, la interno en algún hogar cuyo paradero desconozco; una vez enfrentada cara a cara en un fuerte intercambio de opiniones e insultos ayer en la tarde con presencia de carabineros como testigos, Ana María rehusó decir la ubicación precisa. Ana María había prohibido a la enfermera que cuidaba a mi padre y a María mi acceso y/o ingreso a visitarlos en su departamento a partir del 14/5/08. Si alguno de ustedes sabe en que hogar se encuentra, les agradeceré me lo hagan saber.

Aprovecho la oportunidad para compartir el hecho que mi padre se encuentra en un centro de rehabilitación en Quinchamalí después de una estadía de dos meses en el Hospital Militar al cual ingreso el pasado 19 de mayo, 2009, a causa de 3 grandes escaras infectadas (sacro y caderas; 16-18 cm. de diámetro) y profundas (1.5-2.5 cm.) grado IV; también presentaba un cuadro de desnutrición calórica proteica al margen de su conocida bronquitis obstructiva, asma, neumonía aspirativa y secuelas de algunos trombos anteriores. Mi padre ahora presenta una disfunción deglutatoria y se alimenta únicamente por sonda desde hace varias semanas ya. Su estado mental es débil y aunque aun me reconoce, su mirada y mente se va y al rato vuelve; duerme mucho y es difícil saber si entiende su entorno o condición. Demás esta decir que me entere casualmente de la admisión de mi padre al HosMil 10 días después de ingresado ya que la hostilidad y odiosidad de Ana María hacia mi es material psiquiátrico de larga data. Mi padre esta mal y probablemente no salga fácilmente de esta situación o en corto tiempo pues las escaras, al margen de ser dolorosas y difícil de regenerar tejido muscular a los 92 años, son grado IV, el máximo (grado V, en desuso, es para daño irreversible toda vez solo existe la amputación como procedimiento). Me temo su fin se acerca luego.

Un fuerte abrazo para todos ustedes y espero la vida (y el invierno) les sea amigable.

Los quiere

Jorge

A continuación muestro copia de mis correos recriminando a Ana María y Roberto por su consistente mala gestión al cuidado de mis padres y la absurda extralimitación de funciones.

From: Jorge Blanche
To: Ana María, Roberto
Sent: Thursday, July 23, 2009 13:07
Subject: Internacion de mi madre en asilo

Ana María,

Has decidido, una vez mas, engañar a mi madre (tema recurrente ya) y recluirla en un hogar de reposo contra su voluntad y ocultar su ubicación para que yo no pueda visitarla, hecho certificado en presencia de testigos Carlos (perruquero), Pilar (recepcionista) y los tres carabineros de la comisaría de Las Condes que acudieron al llamado tuyo de pánico ayer tipo 7 p.m. además de yo dejar la correspondiente constancia policial en la comisaría de Los Dominicos. Has querido "pasar piola" con la internacion de mi madre del mismo modo que con el ingreso a urgencia de mi padre el pasado 12/12/08 y el ingreso por escaras el 19/5/2009. Has fracasado en el intento como también en el cuidado de mis padres.

Después del "numerito" tuyo de ayer, uno mas a tu lista de crecientes desaciertos de criterio, quiero compartir contigo dos cosas:

1) tu cita "todos los pacientes en reposo tienen escaras..." es una débil y mediocre excusa para disculpar tu negligencia e incapacidad de proporcionar un cuidado de calidad a mis padres. Favor consulta en medios geriátricos y/o en la red sobre el tema y después comparamos notas. Aun mas, te hice saber en mayo 2008 que mi padre tenía escaras y lo ingresas UN AÑO después, 19 de mayo 2009, con TRES grandes escaras grado IV en el sacro y caderas. NO son escaras grado I, ni grado II ni grado III, son grado IV (y eso que no existe grado V pues esta en desuso), es decir, llevaste a mi padre al hospital cuanto toco techo en tema de grado de infección de ulceras por presión; aun mas, no solamente lo llevaste con una escara, ni dos, sino TRES escaras, además de una escara en cada hombro de lado, total: CINCO.

2) Del departamento "Dale con que las gallinas mean..." y descalificaciones personales (nada que ver con la situación de mis padres, pero bueno, tu técnica es evitar tus responsabilidades y desviar la discusión a otro lado):

a) "tu le robabas plata a mis padres..."; respuesta: en octubre 2007, te envié todos los documentos (impreso y email) y un estado de situación de los 5 meses en los cuales yo maneje sus dineros; el resto de la documentación estaba en el departamento de mis padres (que tu después hiciste desaparecer). Las cuentas están cuadradas, respaldadas y justificadas y nunca, desde esa fecha hasta ahora, has podido identificar una partida sospechosa o infundada excepto hacer gárgaras con tus propios delirios sobre el tema. Tal vez Roberto, a pesar de sus dificultades para entender un estado de cuenta bancario, te pueda ayudar. Ahora bien, prepárate pues cuando llegue el momento, voy a exigir TODA la documentación de todos los movimientos, ingresos y egresos bancarios, médicos y administrativos desde 0ct-07 a la fecha que expire tu poder; esto incluye cuentas de servicios, supermercado, hospital, consultas, etc. y te recomiendo llevarlo en un formato digital para que un contador profesional lo revise ágil y eficientemente, tal cual yo lo hice contigo. Me atrevo a apostarte multiplicar por 10 o por 100 cualquier partida o cargo dudoso que encuentres y hacerte la transferencia de fondos correspondiente. A la fecha, no hay "smoking gun" y no lo vas a encontrar porque simplemente no existe.

b) "pasas por aquí a cada rato..."; respuesta: a excepción del día anterior en que entregue por mano (a Cata) copia impresa de mi email para tener certeza de que lo recibieras (Quinchamalí vs. La Florida), hace AÑOS que no entraba a tu perruqueria; de hecho, el olor a perro se siente desde afuera y nunca me ha gustado. Me gusta entregar los mensajes por mano personalmente y no mandar un mensajero falso y mula (documentos de Orange County del otro pastel a través tuyo) o depositarlos en el buzón y salir corriendo (tu carta enero 2008 en mi buzón).

c) "eres un vago que no trabaja hace 8 años..."; respuesta: te hice el ofrecimiento de que tu y yo hagamos c/u un vale vista de 1 millón de pesos por cada año y vayamos a una notaria; yo llevo mis declaraciones de renta de 2000-2008 y tu escoges cualquier año; si el notario ve que mi declaración de renta de SII o IRS es mayor que cero (>$0) para el año seleccionado por ti (y eso excluye los arriendos de las propiedades), le das al notario un vale vista tuyo por 1 millón de pesos y el notario me lo pasa a mi; si mi declaración de renta para ese año es cero, un vale vista mío es tuyo. Podemos repetir el ejercicio las veces que quieras apostando 1 millón cada vez. Planteabas tu argumento de una manera tan segura sin embargo, inexplicablemente, declinaste mi apuesta. Tal vez Roberto te pueda iluminar sobre el viejo refrán "put your money where your mouth is" en vez de hacer gárgaras con otro delirio mas.

d) "nunca te preocupaste de mis padres..."; respuesta: otro delirio tuyo el cual no se condice con tu distanciamiento con ellos entre 2006 y 2007, por mencionar lo ultimo; de hecho, estabas peleada con ellos al punto de sacarle lagrimas a mi madre y yo entrar en escena toda vez hay una época en la vida en que los padres se preocupan de sus hijos y después los hijos se preocupan de sus padres; así de simple pero tu no lo entiendes. Tu sobre reacción ayer es prueba viva de que has tenido un colapso mental y nervioso toda vez la situación de ellos te ha superado, es decir, en buen chileno, "el poncho te quedo grande" o "no das el ancho". Ayer pasaste de la ira profunda al llanto desconsolado y hasta con lagrimas en los ojos tratando de explicar a carabineros lo inexplicable; ¿buena actuación o colapso nervioso?; mis respuesta es que es un poco de ambos.

e) "los registros de urgencia del 14/6/2007 muestran que demoraste..."; respuesta: podemos comparar los registros de ambulancia y urgencia y otros cuando quieras; me asombra la liviandad de tu acusación toda vez no estabas presente ni antes, ni durante, ni después del trombo de mi padre ese día. Argumentas minutos en circunstancias que tú has dejado pasar no minutos, no horas, no días, no meses sino UN AÑO antes de llevar a mi padre al hospital por sus 3 escaras grado IV. Y ahí esta el resultado.

f) "nadie en la familia te quiere..."; respuesta: esa es otra clásica tuya toda vez tu caso y el del otro par de pasteles en el extranjero conforman una tripleta de siquiatra con sus matrimonios fracasados y una gran mochila de amarguras por obsesiones compulsivas, carencias afectivas, abusos y desordenes atencionales rayanas en la psicopatía y psicosis. Hay familias funcionales y disfuncionales y mucho me temo no has conocido (ni Roberto tampoco) unión, tolerancia, preocupación ni cariño familiar; ¿puedes citar a tu ex suegra o sus familiares?, ¿que tal los de Roberto?, ¿tus cuñados y cuñadas? Como alguna vez te dije, que pena tu vida porque llevas los mismos genes Robles femeninos y vas por el mismo camino de mi madre con su carácter fuerte, difícil, egoísta y relaciones interpersonales siempre conflictivas, toda su vida. Pero ella sigue siendo mi madre y me preocupa su estado, más aun al estar en manos tuyas.

Corolario; se confirma que "lo que empieza mal termina mal" y ustedes dos se coludieron para empezar mal desde el engaño a mi madre en oct-07 para revocar su representación legal a la fecha; y el cuento sigue de mal en peor.

Buen día

Jorge

En relación al incidente en la “perruqueria” de Ana María y a la cual concurrieron carabineros de la comisaría Las Condes, puedo decir que me retiré tranquilamente del lugar, nunca hubo agresión ni daño físico a persona alguna o material y me dirigí a la comisaría de Los Dominicos donde estampé una constancia sobre el incidente. El documento tiene registro Nº 14548 y fecha 22/07/2009.

En la víspera de la muerte de mi padre, escribí este correo a Roberto y Ana María que, con el beneficio de la mirada retrospectiva, resulto profético, pues mi padre se descompuso en la madrugada del día siguiente para morir el lunes 27 al mediodía.


From: Jorge Blanche
Sent: Sunday, July 26, 2009 12:21 PM
To: Ana María, Roberto
Subject: Fw: Wraping up October

Roberto/Ana María,

Haciendo mantención de mis archivos encontré esta joyita tuya y con el beneficio del tiempo y la distancia, hoy en día ameritan algunos comentarios:

1) argumentas al asumir (de manera no solicitada) junto con Ana María el cuidado de mis padres (ver párrafos mas abajo), "capacidad de gestión", "anda a visitarlos ya que estas cerca", "transparencia", "credibilidad", "honestidad" y similares conceptos. Pues bien, al cabo de 18 meses de asumir mañosa y encubiertamente dicha responsabilidad, el resultado neto de este proyecto es que mi padre esta internado en un centro de rehabilitación después de pasar 2 meses en el Hospital Militar toda vez ingresado ahi el 19/5/09 con tres ulceras de presión grado IV infectadas, desnutrido y con bronquitis crónica obstructiva que hace que hoy requiera cuidado institucional; y mi madre se encuentre recluida desde mediados de este mes en un asilo cuya ubicación tu hermana rehúsa proporcionar. Todo esto sin contar la falta de transparencia en el cuidado de mis padres en cuanto a movimientos, consultas, estados de salud e incluso bloqueo a visitarlos desde mayo 2008 a través de órdenes a enfermeras domiciliarias varias y constante alienación mental a mi madre.

2) Para haber tomado un curso de postgrado en gestión de proyectos (y el texto guía que dejaste en Chile era bastante bueno), esto es doblemente grave pues has fracasado como gerente de proyecto bajo cualquier métrica de gestión que lo midas en este, el proyecto mas importante de tu vida, cual es proporcionar una vejez digna, sana y feliz a mis padres hasta el ultimo día de sus vidas.

3) Para tu socia Ana María en esta aventura irresponsable, que se supone es una profesional en el rubro salud, ingresar a mi padre a un hospital con 3 escaras infectadas grado IV es una negligencia o prevaricación impresentable. Así de simple. Las 8 consultas medicas al Hospital Militar durante en año 2008, incluida una pasada por urgencia el pasado 12/12/08, parecen de utilería comparado con el tema escaras (mi padre a la fecha no ha recuperado un gramo de tejido muscular y probablemente nunca lo haga). Por otro lado, ni Ana María ni tu fueron capaces de manejar y mitigar el estado mental y conducta de mi madre y al final, ustedes han decidido, contra la voluntad de mi madre, engañarla una vez mas e internarla en un asilo.

4) Mi padre en el centro Quinchamalí es un paciente complejo y de complejidad 10 en una escala de 1 a 10. Por tu propia dignidad, no hagas el ridículo enviando emails a su administración "ordenando no hablar conmigo ni comunicar una sola palabra" pues tu no tienes la tutoría legal y Ana María tampoco tiene esa jurisprudencia o autoridad ni puede tapar el sol con un dedo. Un claro síntoma de agotamiento y colapso nervioso.

5) Voy a encontrar a mi madre y podrás adivinar que ella tendrá la misma reacción que tuvo aquella mañana de abril del 2006 cuando me llamo angustiada y sollozando porque Ana María le había quitado su poder de firma en la cuenta corriente del banco. El resto es historia. Stay tuned.

6) Como referencia, Amelia Tarrago, profesora (hasta el dia de hoy) y hermana de mi suegro, cuido de sus padres Claudi y Teresa (en casa, no en un centro ni asilo) durante 15 años hasta el ultimo día de sus vidas (85+ años) con la sola ayuda de una empleada domestica todo servicio y la familia completa detrás. Y pasaron a mejor vida sin dolor y rodeados de amor y cariño. Otra referencia, puedo citar un adulto de 97 años de edad que lleva 5 años postrado y no tiene ni ha tenido una sola escara. Te puedo dar otras referencias pero eso a ti ahora no te importa pues tampoco hiciste tus tareas. La formula es dedicación y cuidado; el antónimo es negligencia y los resultados están en el actual estado de mis padres; y lo que ustedes dos han hecho con ellos no tiene perdón ni olvido.

Ustedes dos son realmente un caso de estudio.

Buen dia

Jorge

... y a continuación, el correo de Roberto al inicio de todo:

From: Roberto Blanche
Sent: Thursday, October 04, 2007 4:30 PM
To: Jorge Blanche
Subject: RE: Wraping up October

Que no te preocupe mi capacidad de gestion por que ese no es tu problema ya, como asi tampoco tengo que rendirte cuentas ni de mis planes acerca de como los atendere. ¿Hablas de mis padres?, deberias releer lo que escribes acerca de mi madre y te deberia dar verguenza. Si quieres saber de ellos es mejor que vayas a visitarlos que estas a pocos km de distancia, mientras que yo estare a 8533 km de distancia! ups!! Perdon me equivoque de nuevo, son 8534 km, pero debo hacer algun ajuste por que no vivo en Toronto.
Espero que puedas justificar los $3000 pesos extras que siempre has sacado de los giros de ATM que he visto, ¿o acaso la consideras como un pago por tus servicios?, espero que puedas documentarlo.

Espero que me envies lo siguiente y lo dejes con el conserje del edificio:
Todas las cartolas originales que tengas del Scotiabank desde Enero 2007 hasta la fecha.
Todos los recibos originales que puedas tener en tu poder que respalden los movimientos de las cartolas.
Documento original de la apertura del fondo mutuo en el Santander, como asi tambien las cartolas mensuales que tengas en tu poder.
Todos los examenes, diagnosticos, medicos originales que puedan estar en tu poder

No te preocupes por mis "Conclusiones Robertiano", por que es mejor que el estilo de administracion "Jorgiana", el cual se caracteriza por su ironia, ausencia de buen trato y falta de transparencia, razon por la cual fue sustituido por otro que aunque esta a miles de km de distancia (¿cuantos son?), obviamente infunde mas confianza, tiene antecedentes de mayor honestidad y credibilidad, no insulta ni degrada a las partes. Ya estas fuera, aceptalo y quedate ahi, no molestes más y si no vas a aportar algo positivo no escribas.

Te suguiero que tus proximos emails sean menos ironicos (recuerda que de mas de una pega te echaron por eso) y aporten algo positivo (aunque sea poco), de lo contrario dejare de leerlos y bloqueare tu direccion de correo, por que no me interesa leer sandeces. Mi primera prioridad son mis padres y tu simplemente no estas en la lista.

R




Santiago 23 de julio de 2009.
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

(Continúo el 1 de agosto de 2009)

El viernes 24 de julio de 2009 fue el último día que vi a mi padre vivo. Estaba bajo un sol de invierno recién aseado y dos enfermeras habían recién terminado su trabajo con el. Guillermo, su compañero de cuarto estaba dormido; Guillermo tiene 97 años y lleva 5 años postrado, nunca ha tenido una escara de ningún tipo. Mi padre dormitaba y por momentos estaba conmigo y reaccionaba a mi voz y por momentos se iba en su dormitar.

Al salir, la enfermera jefa del centro me dice que ha recibido un email de Ana María, dada su condición de representante legal, y otro email de Roberto con instrucciones explicitas de no hablar conmigo una sola palabra (¿...?). La idea de tapar el sol con un dedo no es nueva ni será la última. La enfermera jefe simplemente observa la situación sin señal de comprender sino solo “obedecer”.

El lunes 27 de julio de 2009, a las 2 a.m. la respiración de mi padre se vuelve irregular, se complica y es necesario aplicarle oxigeno. El centro llama al medico remoto y acude el Dr. Franz Naranjo a estabilizarlo; posteriormente llaman a Ana María y a la Unidad Coronaria Móvil; adivinando un fin próximo, la enfermera jefe (Sra. Rosaura Hernández) intenta contactarse conmigo, tal cual yo se lo había solicitado y ella había aceptado, pero Ana María se lo prohíbe. Mi padre agoniza por 10 horas más y finalmente muere al mediodía de una falla multisistémica. La enfermera intenta contactarme nuevamente y Ana María nuevamente se lo prohíbe y le dice “yo lo llamare mas tarde...”.

El mítico “yo lo llamare mas tarde” es una llamada a las 6.15 p.m. de mi sobrino Claudio con la noticia. Ana María, una vez más, no tiene el valor ni el coraje de enfrentar una situación y cobardemente utiliza terceras partes. Claudio me dice mi padre esta siendo velado en la capilla adjunta a la iglesia de la Vicaría General Castrense y que la misa es al mediodía del día siguiente (en verdad fue a las 2 p.m.).

Mi sobrino tampoco tiene el coraje de decirme donde está internada mi madre y decido no presionarlo a pesar de que, voluntaria o involuntariamente, es parte encubridora.

Decido enviar dos correos, uno a la familia y amigos cercanos:

De: Jorge Blanche
Enviado el: Lunes, 27 de Julio de 2009 18:38

Asunto: Mi padre ha fallecido
Queridos todos,

Les anuncio el lamentable fallecimiento de padre, hoy cerca del mediodía. Sus restos están siendo velados en la capilla de la Vicaria General Castrense, Los Leones esq. Providencia. Entiendo el cortejo saldrá hacia el cementerio general mañana al mediodía.

Me temo no estoy seguro de asistir a la misa ni entierro de mi padre como expresión de mi mas enérgica protesta a la mala calidad de vida que vivió en su ultima etapa en manos de sus cuidadores. Mi madre esta ahora en un asilo contra su voluntad y sus cuidadores también me niegan su ubicación para visitarla.

Un abrazo a todos ustedes.

Jorge Blanche


Y otro correo a Ana María, en lo que espero será el último en un largo tiempo.

From: Jorge Blanche
Sent: Monday, July 27, 2009 7:07 PM
To: Ana María
Cc: Roberto
Subject: La muerte de mi padre

Ana María,

Aun con la muerte de mi padre, no has tenido el coraje de avisarme personalmente ni dejar que de Quinchamalí me avisaran anoche a las 2 a.m. cuando mi padre se complico, ni cuando el falleció hoy al mediodía prefiriendo manipular y dilatar la información hasta las 6.15 p.m. de hoy a través de una llamada de tu hijo.

La vida tiene muchas vueltas y tribunales aceleraran el proceso.

Jorge

Mi esposa e hijas asistieron a la misa y me informan fue breve, plana y bajo una atmósfera artificial y distante; mi madre lucía sedada y ausente, aunque coherente y siempre escoltada y afirmada a cada lado por las hijas de Ana María, para evitar que se cayera.

Triste epilogo de la vida para mi padre, un hombre semi-huérfano y muy social que quería estar rodeado de familia y murió en solitario por la demencial y sicopática decisión de su hija Ana María llevada por el mas profundo odio y resentimiento en perjuicio de mi padre y su único otro hijo que podría haber acudido a su lecho de muerte, de sus otros nietos y parientes extendidos.

Triste ocaso (de momento) también para mi madre que a pesar de sus limitaciones mentales, no puede compartir con otro hijo, ni su nuera, ni nietos ni amigas que me han preguntado por ella.

Más allá de la negligencia, incompetencia y mala gestión en el cuidado de mis padres por parte de Ana María, el comportamiento de ella con el manejo de los dineros de ellos demuestra sus verdaderas motivaciones. En efecto, a los pocos días de internar de manera engañosa a mi madre en un asilo, Ana María retiró los ahorros de mis padres de toda una vida más el efectivo que mantenían en su departamento de Carlos Antúnez, aproximadamente unos US$100 mil dólares, y los depositó, el 31/5/2009, en un fondo mutuo en el Banco Santander, sucursal Las Condes, a su nombre. Dichos dineros no están a nombre de mi madre (mi padre ya estaba muerto) ni en un instrumento de inversión con dos titulares sino únicamente bajo su nombre. En cualquier parte del mundo, esta acción se llama “apropiación ilícita” y/o “enriquecimiento indebido” pues, en primer lugar esos ahorros no son de su patrimonio sino en este momento de mi madre y en segundo lugar, esos dineros han sido utilizados como capital de trabajo con otros fines. La Parte II de este log presentará mas detalles al respecto.


Resumiendo esta Parte I,
-Ana María y Roberto se coluden y logran revocar el 1 de octubre de 2007, la tutela legal que yo tenía sobre el cuidado de mis padres.
-Dicha revocación se basó en una acusación de fraude y robo de sus dineros, nunca demostrada, y continuó sistemáticamente con calumnias descalificadoras de todo tipo.
-Ana María instrumentalizó esta tutela para manipular y alienar a mis padres especialmente a mi madre, hostilmente hacia mí, motivada por odiosidades endémicas de larga data que a mi juicio ameritan ayuda siquiátrica.
-A los 8 meses de su gestión (Mayo 2008), Ana María logra interrumpir definitivamente mis visitas a mis padres; en esa oportunidad, le advertí que mi padre presentaba escaras en la parte baja de la espalda.
-En Diciembre 2008 mi padre es ingresado de urgencia al Hospital Militar por una infección a un testículo. La infección es controlada y es enviado a casa pero la inflamación no lo abandonó hasta su muerte. No supe de esta emergencia hasta mucho más tarde. Una vez más, falta de higiene.
-En Mayo 2009, mi padre ingresó al Hospital Militar con tres grandes y profundas escaras grado IV, desnutrido y con bronquitis crónica. Mas allá de la desinfección de las escaras (antibióticos), alimentación enteral (nutrición por sonda) y micro-aspiraciones frecuentes, mi padre no se recuperó nunca de su condición de entrada (ver Epígrafe de alta; 19/5/09 al 16/7/09).
-A los 11 días de ingresar al Centro de rehabilitación de Quinchamalí para pacientes de baja complejidad, aunque el paciente era de alta complejidad, mi padre muere cerca del mediodía del 27/7/09 a causa de una “falla multisistémica”.
-Si bien todos los humanos somos mortales y mi padre murió a los 92 años, la gestión del cuidado de él no puede calificarse sino como deficiente, tanto por la negligencia e incompetencia clínica de Ana María como por la instrumentalización emocional que hizo de ellos para alienarlos hostilmente hacia mi, su hijo, y por ende a mi propia familia.
-En cuanto a mi madre, Ana María no prosiguió con el tratamiento geriátrico que yo había iniciado para mi madre en Sep-07 y realizó solo 2 con consultas neurológicas en todo 2008 (ver ficha clínica del Dr. Quintanilla). Incapaz de mitigar y manejar la discapacidad mental de mi madre, Ana María decide internarla, contra su voluntad, en un asilo para adultos mayores seniles (Julio 2009) mientras rehúsa firmemente proporcionar su paradero. En vista de las circunstancias, solicito apoyo legal y de la Policía de Investigaciones, sección Ubicación de Personas, para tal efecto.
-Como epílogo a esta primera parte, Ana María hace suyos los ahorros de mis padres (US$100.000) para depositarlos en un banco local bajo su nombre sin importarle que es patrimonio ajeno; ergo, cae en la figura enriquecimiento ilícito, apropiación indebida y similares.


Repito el viejo refrán: “lo que empieza mal, termina mal”; y esto aun no termina.

Fin de la Parte I
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